Stephen Hawking recomendó la mejor actitud que debes tener ante cualquier problema: lo resolverá todo

El físico británico defendía que, por difícil que sea la vida, siempre existe una acción posible y una oportunidad de lograr algo, inspirando a millones a persistir ante cualquier adversidad

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Así enseñaba Stephen Hawking a
Así enseñaba Stephen Hawking a no rendirse: realismo, pequeños logros y perseverancia ante la adversidad - UNIVERSIDAD DE CAMBRIDGE

La vida puede volverse abrumadora, llena de obstáculos que parecen imposibles de mover. Sin embargo, el físico Stephen Hawking, una de las mentes más brillantes del siglo XX, dejó una fórmula sencilla y poderosa para afrontar la adversidad.

“Por muy difícil que parezca la vida, siempre hay algo que puedes hacer y en lo que puedes tener éxito. Lo importante es no rendirse”. Esta frase, repetida en múltiples entrevistas y conferencias, resume su visión sobre la resiliencia y la búsqueda de soluciones incluso en los peores escenarios.

La relevancia de este consejo sigue vigente en un mundo donde las crisis personales, laborales o de salud pueden bloquear la iniciativa. La actitud que defendía Hawking no promete victorias totales ni soluciones milagrosas, sino una oportunidad: identificar el margen de acción posible y avanzar, aunque sea en pequeños pasos.

Inspirado por su propia vida,
Inspirado por su propia vida, el físico planteaba que el éxito no siempre es visible o total, pero cada esfuerzo suma y ayuda a superar bloqueos personales, laborales o de salud - NASA

Cuál era la filosofía Stephen Hawking

El énfasis de Hawking resaltaba en la idea de que “siempre hay algo”. Esta perspectiva permite romper con la sensación de que el problema lo abarca todo, cuando la realidad suele ofrecer al menos una opción disponible.

Según el físico, no es necesario resolverlo todo para mejorar una situación: basta con mover una pieza, por pequeña que parezca, para empezar a abrir caminos.

“Lo importante es no rendirse”, el genio no apela a la terquedad ciega, sino a la continuidad inteligente. Persistir, para Hawking, podía significar ajustar el plan, pedir ayuda, cambiar de estrategia, descansar y volver a intentarlo. Rendirse, en contraste, supone abandonar la posibilidad de buscar soluciones.

En los momentos más difíciles, muchas personas experimentan culpa o vergüenza por no poder con todo a la vez. Hawking invitó a mirar el éxito desde otra perspectiva al encontrar una pequeña acción posible y hacerla, aunque no resuelva el problema por completo. El éxito puede ser parcial, discreto o incluso invisible para los demás, pero representa una forma real de avance y de resistencia ante la adversidad.

De la ciencia a la
De la ciencia a la vida: la fórmula de Hawking para resistir cuando todo parece perdido - EFE/Jason Szenes

Stephen Hawking fue mucho más que un científico de renombre mundial. Su vida estuvo marcada por la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que limitó su movilidad y su habla desde joven. A pesar de ese diagnóstico, Hawking mantuvo una intensa actividad científica, publicó libros influyentes como “Breve historia del tiempo” y se convirtió en un símbolo de superación y perseverancia.

Cuando Hawking hablaba de no rendirse, no era solo un consejo teórico. Su propio recorrido vital le dio un peso singular a sus palabras: enfrentó el deterioro físico, las limitaciones tecnológicas y los desafíos personales sin dejar de buscar un margen de acción posible. Su ejemplo demuestra que la perseverancia es un método de progreso, no una pose heroica.

Cómo llevar la frustración de acuerdo a Steve Jobs

Otra figura icónica de la innovación tecnológica, Steve Jobs, también practicaba un método concreto para afrontar bloqueos y problemas. Jobs tenía la costumbre de interrumpir su trabajo intelectual y salir a caminar cuando una idea no surgía tras diez minutos de estancamiento.

Este hábito, que combinaba ejercicio y reflexión, iba más allá del simple gusto por el aire libre: era su estrategia para reactivar la creatividad y encontrar nuevas soluciones.

Steve Jobs transformó la industria
Steve Jobs transformó la industria tecnológica al combinar creatividad y visión empresarial, demostrando que la innovación surge de unir pasión, diseño y simplicidad, inspirando a generaciones a pensar diferente y perseguir la excelencia en cada proyecto, incluso frente a la adversidad

La ciencia moderna respalda este enfoque. Investigaciones recientes señalan que, a diferencia de los músculos, el cerebro no responde mejor a la presión continua. Caminar permite cambiar el estado mental, mantener la atención en movimiento y facilitar que surjan ideas desde diferentes ángulos.

Según la neurocientífica Mithu Storoni, este tipo de pausas activas pueden transformar la manera en que abordamos desafíos intelectuales.

Aunque Hawking y Jobs se movían en contextos distintos, ambos coincidían en la importancia de no rendirse y de buscar acciones posibles ante la dificultad.

Para Hawking, la perseverancia era el método; para Jobs, cambiar de entorno y buscar nuevos enfoques era la clave. Ambas perspectivas muestran que el éxito no siempre depende de grandes gestos, sino de la capacidad de adaptarse, moverse y encontrar una vía de avance, por pequeña que sea.