Tiendas inexistentes y promociones engañosas: la nueva modalidad de estafa que golpea a usuarios de WhatsApp

Los estafadores se hacen pasar por marcas conocidas y usan grupos de WhatsApp para atraer víctimas con premios y ofertas irreales

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Ciberdelincuentes se unen a grupos
Ciberdelincuentes se unen a grupos de WhatsApp para compartir falsas ofertas de compras.

Una investigación reciente del Instituto de Democracia Digital de las Américas (DDIA) advierte sobre un incremento sostenido de estafas dirigidas a latinos que viven en Estados Unidos a través de grupos de WhatsApp.

El estudio, basado en el análisis de más de 18.400 mensajes únicos recolectados entre enero y septiembre de 2025 en 3.300 grupos hispanohablantes, identifica dos modalidades delictivas que avanzan con rapidez: sorteos y encuestas fraudulentas, y la creación de tiendas falsas promocionadas como ofertas imperdibles.

El organismo, especializado en estudiar dinámicas de desinformación digital en comunidades migrantes, concluyó que estas prácticas no son aisladas ni esporádicas, sino parte de un esquema estructurado que utiliza la aplicación de mensajería como canal principal para captar víctimas.

Ciberdelincuentes usan grupos de WhatsApp
Ciberdelincuentes usan grupos de WhatsApp para estafar a usuarios. (Foto: WhatsApp)

De acuerdo con el DDIA, al menos el 30% de los usuarios presentes en estos grupos tiene números de teléfono registrados en Estados Unidos, lo que confirma que la comunidad latina está entre los principales objetivos.

El primer patrón detectado corresponde a promociones falsas que se disfrazan de encuestas, sorteos o juegos interactivos. Los delincuentes suplantan marcas populares —como Shein, Temu, AT&T, Apple o cadenas de supermercados— para invitar a los usuarios a participar en actividades que, en apariencia, no implican ningún riesgo.

Sin embargo, la entrega de datos personales y el llenado de formularios terminan alimentando bases de información que después se emplean en estafas de mayor escala. El estudio indica que estas prácticas aparecen con frecuencia usando identidades de marcas internacionales y también empresas de origen español que circulan con alta credibilidad dentro de ciertos grupos.

Ciberdelincuentes comparten tiendas que no
Ciberdelincuentes comparten tiendas que no existen para robar los datos del cliente.

La investigación también observa un uso creciente, aunque no predominante, de imágenes generadas con inteligencia artificial que permiten a los estafadores simular promociones, empaques o premios con apariencia más profesional. Este elemento tecnológico se utiliza para reforzar la sensación de legitimidad y aumentar la tasa de respuesta de los usuarios que participan en los grupos.

La segunda modalidad corresponde a tiendas ficticias que operan principalmente desde videos publicados en TikTok y Facebook. Los estafadores toman contenido real de empresas legítimas —como anuncios, demostraciones de productos o reseñas— para luego reutilizarlo en páginas fraudulentas que se difunden en WhatsApp. La oferta suele incluir dispositivos electrónicos nuevos o de alta gama, lo que genera una percepción de oportunidad difícil de ignorar.

El DDIA identificó al menos nueve promotores que repetían un patrón: anunciar teléfonos como el iPhone 16 Pro Max o el Samsung S25 Ultra a precios muy reducidos, acompañados de videos donde supuestos compradores agradecían la compra. En ciertos casos, incluso se prometían líneas de crédito inexistentes en Apple o tarjetas de regalo imposibles de verificar. Según los analistas, esta puesta en escena es una señal clara de manipulación, ya que la intención es construir confianza previa para ejecutar el fraude.

Personas son estafadas desde grupos
Personas son estafadas desde grupos de WhatsApp.

Otra variante detectada se basa en grandes rebajas de último minuto. Aquí, el estafador solicita acceso a la cuenta del comprador con el argumento de que pagará la mitad de un carrito ya preparado en plataformas como Walmart. Una vez que obtiene la contraseña, el delincuente puede clonar tarjetas, modificar datos personales y vaciar la información bancaria del afectado. El engaño se sostiene en la urgencia y en la promesa de descuentos imposibles de encontrar en canales oficiales.

Aunque el reporte no determina cuánto dinero ha sido sustraído específicamente a la comunidad latina, recuerda que en 2024 el 70% de los residentes en Estados Unidos enfrentó algún intento de fraude, con pérdidas estimadas que superan los 64.000 millones de dólares. Para el instituto, esta cifra ilustra la magnitud del problema y la velocidad con la que evoluciona el ecosistema delictivo en plataformas digitales.