IA en el trabajo: las tres habilidades clave que definirán al talento del futuro

Microsoft identifica un nuevo perfil profesional que combina pensamiento crítico, aprendizaje continuo y adaptación al cambio en entornos impulsados por inteligencia artificial

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Las habilidades que deben de
Las habilidades que deben de tener los nuevos trabajadores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El avance de la inteligencia artificial está transformando el perfil del trabajador moderno. En un entorno donde las herramientas generativas como ChatGPT y Copilot comienzan a integrarse a las tareas diarias, surgen nuevas expectativas sobre las capacidades que se valorarán en el ámbito laboral.

Un reciente proyecto entre Microsoft y la escuela de negocios NYU Stern puso a prueba esta transformación. Estudiantes de MBA fueron desafiados a crear empresas desde cero con la IA como base operativa.

El ejercicio reveló un nuevo tipo de talento, al que Microsoft denomina Empleado Frontera, capaz de sobresalir no por su experiencia previa, sino por su habilidad para aplicar nuevas competencias con apoyo de la inteligencia artificial.

Microsoft considera que es importante
Microsoft considera que es importante que los trabajadores tengan conocimiento de IA. (imagen ilustrativa Infobae)

Durante el proceso, los participantes usaron IA para escribir código, diseñar estrategias de marketing, simular reuniones ejecutivas y analizar proyecciones financieras. La mayoría lo hizo sin formación técnica previa. Según Microsoft, su éxito se explica por el desarrollo de tres habilidades humanas fundamentales: pensar, aprender y adaptarse.

Pensar: el criterio humano sigue siendo irremplazable

Aunque la inteligencia artificial permite automatizar tareas y generar resultados rápidamente, el pensamiento crítico humano continúa siendo un componente esencial. En este nuevo entorno laboral, se espera que los empleados actúen como estrategas de la IA.

Esto implica evaluar con criterio las respuestas generadas por los sistemas, identificar errores o sesgos, y alinear los resultados con los objetivos del negocio. Lejos de aceptar de forma automática las salidas de la IA, los Empleados Frontera desarrollan el hábito de cuestionar: “¿Qué podría estar mal en esta respuesta?”, una pausa clave que marca la diferencia entre uso eficiente y dependencia ciega.

El avance de la inteligencia
El avance de la inteligencia artificial está transformando el mercado laboral, generando desempleo en sectores automatizados. – (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, el pensamiento humano tiene un rol activo en la mejora de los propios sistemas. Las entradas bien formuladas, con contexto y objetivos claros, alimentan la IA con mejores datos y contribuyen a su evolución.

Durante el proyecto con NYU, los estudiantes demostraron cómo este enfoque los llevó a concebir negocios en campos diversos, desde la biomedicina hasta el sector fintech. En todos los casos, el juicio humano fue esencial para que la IA tuviera un impacto útil y confiable.

Aprender: una mentalidad de crecimiento constante

La segunda habilidad que define a los Empleados Frontera es la capacidad de aprender de forma continua. En un entorno donde las herramientas y roles cambian con frecuencia, los profesionales ya no pueden depender únicamente de su formación inicial.

Durante el proyecto, los estudiantes de MBA partieron con conocimientos limitados en IA. Sin embargo, en pocas semanas, fueron capaces de crear agentes autónomos que ejecutaban tareas complejas. Esta evolución fue posible gracias a una actitud abierta al ensayo, el error y la mejora constante.

La IA en el trabajo
La IA en el trabajo debe de complementar al trabajador, no reemplazarlo. – (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un caso ejemplar fue el de un estudiante sin experiencia previa en marketing, que asumió el rol de CMO de su startup. Con apoyo de Copilot, desarrolló un plan de comunicación completo, incluyendo identidad visual, estrategia digital y contenidos. Esta experiencia mostró cómo la IA puede democratizar la experiencia y permitir a nuevos perfiles ocupar roles estratégicos.

Aprender a aprender implica también “desaprender” lo que ya no aplica. En un entorno dinámico, los profesionales deben saber cuándo dejar atrás conocimientos obsoletos para dar lugar a nuevas formas de trabajar.

Adaptarse: navegar el cambio como parte del trabajo

La tercera habilidad esencial en la era de la IA es la adaptación continua. Las herramientas generativas evolucionan a un ritmo acelerado. Lo que hoy es novedoso, mañana puede ser estándar. Y con cada actualización, cambian también los flujos de trabajo y las formas de colaboración.

En el programa académico, los estudiantes debieron imaginar empresas desde cero, rompiendo con esquemas tradicionales. Uno de los desafíos fue incorporar agentes de IA como parte del equipo, una dinámica que obliga a repensar la distribución de tareas y los procesos de toma de decisiones.

La IA debe de ser
La IA debe de ser un complemento importante en el trabajo. – (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿En qué momento interviene el juicio humano? ¿Cuáles tareas pueden quedar completamente en manos de la IA? Estas son preguntas clave que el talento actual deberá responder mientras las tecnologías siguen avanzando.

El éxito de los estudiantes mostró que quienes desarrollan una alta capacidad de adaptación están mejor preparados para navegar este entorno cambiante. Ser flexibles y receptivos ante lo nuevo ya no es una ventaja competitiva, sino una necesidad.