Escritor de Juego de Tronos demanda a OpenAI por “robo sistemático”

La decisión de George R.R. Martin se basa en que la inteligencia artificial está violando derechos de autor

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Martin pide US$150.000 por obra.
Martin pide US$150.000 por obra. (Photo by Steve Jennings/WireImage)

Diversos autores, como George R.R. Martin de “Juego de Tronos”, John Grisham de “Tiempo de Matar” y Elin Hilderbrand de “El verano que nos encontramos” presentaron una queja contra la firma de tecnología OpenAI, la entidad detrás del chatbot de inteligencia artificial generativa conocido como ChatGPT.

Los autores señalaron al Distrito Sur de Nueva York que la empresa, que adquirió gran notoriedad el año pasado con la introducción de ChatGPT, integró el contenido de sus obras literarias en sus “modelos de lenguaje” (LLM), los cuales forman la base de entrenamiento para su inteligencia artificial generativa, la cual es capaz de generar contenido en un lenguaje elaborado que imita la expresión humana.

En la demanda, presentada el martes 19 de septiembre, se alega que los usuarios de ChatGPT han utilizado esta herramienta para crear precuelas y secuelas de obras superventas como “Canción de hielo y fuego” de Martin, una serie de novelas de fantasía que fue adaptada con éxito a la famosa serie de HBO “Juego de Tronos”. Cabe destacar que el autor aún no ha lanzado las dos últimas novelas de esta saga.

 El primer episodio de
El primer episodio de "Juego de Tronos" se emitió en abril del 2011. (Photo by Jason LaVeris/FilmMagic)

Los autores buscan que el tribunal impida a OpenAI el uso de obras protegidas por derechos de autor en sus Modelos de Lenguaje (LLM) sin obtener “autorización explícita”, y están solicitando una compensación por daños y perjuicios que podría alcanzar hasta los US$150,000 por obra.

OpenAI está enfrentando múltiples demandas de este tipo. Este año, la comediante Sarah Silverman y los autores Christopher Golden y Richard Kadrey presentaron demandas similares contra OpenAI y Meta por supuesta infracción de derechos de autor en el entrenamiento de GPT-4 y Llama 2.

Otros autores como Michael Chabon, David Henry Hwang, Rachel Louise Snyder, y Ayelet Waldman, aseguraron que OpenAI se benefició e incluso obtuvo ganancias económicas luego de que ChatGPT usara el contenido de sus producciones para generar textos variados.

“Los actos de infracción de los derechos de autor de OpenAI fueron intencionales, deliberados y con desprecio a los demandantes”, indica la denuncia que ya se encuentra en proceso. También se añade que la empresa “sabía que los conjuntos de datos con los que se entrenaba a la inteligencia artificial generativa contenían materiales protegidos”.

OpenAI es la empresa creadora
OpenAI es la empresa creadora del popular chatbot ChatGPT. (AP Foto/Richard Drew, File)

Las presuntas víctimas también aseguraron que la capacidad que tiene ChatGPT para resumir y analizar todo el contenido escrito por los autores “solo es posible” si OpenAI usa los textos protegidos bajo las leyes de copyright para entrenar a su inteligencia artificial y que cualquier otro trabajo que pueda calificarse como un derivado del uso de ese contenido efectivamente infringe las normas de derecho de autor.

Esta demanda se presenta al tiempo de la integración de DALL-E 3 al chatbot. Esta herramienta de IA generativa que crea una imagen a partir de una descripción en texto facilitada por el usuario. La nueva versión, como informan desde OpenAI, está construido de forma nativa en ChatGPT y funcionará junto con el chatbot.

La compañía tecnológica asegura que DALL-E 3 “comprende muchos más matices y detalles” de las descripciones en texto, por lo que puede “traducir fácilmente las ideas en imágenes excepcionalmente precisas”, mejorando el resultado en la misma propuesta ofrecida a DALL-E 2, como recoge en su blog oficial.

Una imagen generada por DALL-E
Una imagen generada por DALL-E 3. (Open AI)

OpenAI sostiene que esta nueva IA cuenta con protecciones que impiden que genere imágenes violentas, para adultos o con odio.

También rechaza solicitudes de figuras públicas y sesgos dañinos, e internamente se está trabajando para ayudar a identificar las imágenes que se han generado con esta herramienta de IA. DALL-E 3 está actualmente disponible para los investigadores en una versión preliminar, y en octubre se implementará en ChatGPT Plus y Enterprise.