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Mientras crece el nivel de desocupación en muchos sectores, hay áreas que piden a gritos recursos, como todas aquellas vinculadas con la tecnología. Según datos del CESSI, se espera que surjan 12.900 nuevos puestos de trabajo para 2017. Además, al tercer trimestre de 2016 se registró una demanda insatisfecha de más de 4.000 empleos, por no contar con personal calificado para cubrirlos.

Los programadores o desarrolladores suelen ser los perfiles más requeridos. Aunque en el último tiempo empezó a crecer con más potencia la demanda de científicos de datos. De hecho, según la revista Harvard Business Review, es la actividad "más sexy del siglo XXI", porque desempeñan un rol fundamental en el mundo digital.

"Big Data o IOT, por citar dos ejemplos, generan grandes números de datos y se requieren profesionales que sepan analizarlos para transformarlos en información", destacó Gabriela Gayarre, gerente general de Ingram Micro para Argentina y Uruguay, en diálogo con Infobae.

En este sentido remarcó que se solicitan muchos profesionales capacitados en las ciencias duras, es decir matemáticos, actuarios, estadistas, entre otros.

"Hoy en día, las empresas obtienen grandes volúmenes de datos desde varias plataformas: mail, encuestas telefónicas, aplicaciones, tarjetas de fidelización, entre otras, para poder obtener un comportamiento predictivo del consumidor y entregarle así una experiencia ajustada a su perfil", reflexionó Gayarre.

Consultado por Infobae, Sergio Kaufman, presidente de Accenture en Argentina, también remarcó el valor que tienen estos especialistas en la actualidad. "En internet se genera, en pocos minutos, lo que equivale a milenios de generación de información", analizó.

"Todo eso es como estar en un mar de datos y estar con una cañita de pescar y una boyita. El científico de datos es quien puede encontrar sentidos, tendencias en ese mar de datos. Tiene un valor enorme sobre todo en marketing digital", concluyó.

En lo que se refiere a los científicos de datos, hay dos aspectos para analizar, según explicó Fernando Das Neves, Research and Development Manager en Snoop Consulting.

"Hay una vertiente más teórica y otra más tecnológica. La teórica implica entender qué está pasando, por qué y cómo un algoritmo hace lo que hace. La vertiente tecnológica mira a los algoritmos como cajas negras con parámetros (algo así como máquinas con perillas) que hacen cosas, pero de las cuales se tiene sólo un entendimiento general de cómo funcionan. Sin entrar en polémicas de cuál es mejor, ambas son necesarias para pasar de un problema a una solución que funcione en el mundo real con miles de clientes", concluyó el especialista.

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¿En qué industrias se requieren estos especialistas?

Das Neves explicó que en la Argentina todavía no hay tantos científicos de datos si se los compara con el resto de los profesionales dentro del mundo IT y que la mayoría están concentrados en grandes empresas de comunicación y de venta por internet, porque esas compañías son las que pueden capturar "gran volumen de información del uso de los usuarios muy fácilmente".

También detalló que los bancos, las aseguradoras, el gobierno, así como las empresas del agro y el transporte son los nuevos adoptantes de esta tecnología para entender mejor a los clientes, usuarios o ciudadanos.

 

Las características más demandadas

"Lo que buscamos es la materia prima en cada persona, la capacidad de innovar, de pensamiento lógico, la ambición de entrar en procesos de innovación y transformación", analizó Kaufman.

En la actualidad se priorizan los conocimientos y las habilidades por sobre los logros académicos. De hecho, en Silicon Valley está creciendo la tendencia de contratar profesionales sin títulos universitarios. Ocurre que en materia de tecnología, todo cambia tan rápido que lo que se aprende en la universidad no llega a estar actualizado al momento de la graduación.

Si bien estudiar en un ámbito formal sirve como base y nunca está de más, es muy importante todo lo que se adquiere de manera informal, haciendo cursos de especialización y, por sobre todo, por medio de la experiencia laboral.

"Lo que importa no es la carrera que se estudió sino las habilidades que se fueron tomando en la carrera, así que me resisto a hablar de empleo asociado a profesiones, prefiero hablar de habilidades. Lo que van a reemplazar los robots son, por ahora, sólo las tareas rutinarias. Se van a seguir necesitando humanos para aquello que no es rutinario, que requiere empatía, soluciones no convencionales, o pensar fuera de la caja", remarcó Kaufman.

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