
Las cuatro cartas que la Policía secuestró en la casa de Sebastián Daniel Bonafe, el hombre de 36 años acusado de asesinar a Mercedes Errapan, de 32, y raptar a su hija de 7 años en Junín, revelan que el femicidio fue planificado durante varios días. En los manuscritos, a los que accedió Infobae, el sospechoso describió el crimen que pretendía cometer, fue modificando la fecha del ataque, diseñó el recorrido para escapar y hasta dejó por escrito que, si era descubierto durante la fuga, podía matar a la niña.
Los escritos fueron encontrados durante el allanamiento realizado en la vivienda del acusado, donde además se secuestró su teléfono celular. Todo ese material quedó incorporado al expediente que instruye la fiscal Fernanda Sánchez, titular de la UFI N°1 del Departamento Judicial Junín.
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En la primera de las cartas, Bonafe expuso sin rodeos cuál era su objetivo. “Mi plan es matar a Mechi y a Jona e irme de Junín”, escribió, en referencia a Mercedes Errapan y Jonathan Videla, la actual pareja de la víctima. A continuación detalló el recorrido que pensaba realizar para escapar: “Irme para el lado de La Pequeña, que sé que hay cámaras, e irme para el lado de Bunge, irme todo por tierra y después irme para La Pampa”.

También aseguró que había estudiado previamente el camino. “Con el celular de la abuela hice el mapa de calles que tengo que tomar”, escribió y cerró: “Espero que leas esto antes que la policía. Quémalo, porfa”.
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Las cartas —dirigidas a su madre— también muestran que el acusado modificó varias veces la fecha elegida para cometer el crimen. En una de ellas contó que un primer intento había fracasado porque no pudo ingresar a la casa. “Hoy Mechi se salvó porque tenía la puerta atrancada y me volví, porque la nena no tiene clase. Pero el martes es mi venganza de todo lo que me hizo”, aseguró.
Sin embargo, horas después volvió a cambiar el plan. En otro manuscrito, fechado el 6 de julio, explicó: “Hoy lunes decidí esperar un día más porque juega Argentina y tal vez Jona y Mechi tengan algún lugar para verlo con alguien. Por eso decidí que el miércoles mueren Mechi y Jona”.
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La decisión volvió a modificarse. En una carta fechada el 7 de julio, día en que finalmente ocurrió el femicidio, escribió: “Hoy llegó el día. El plan sigue en pie. Matar a Mechi eso de las 7.30 y a Jona cuando vuelva del trabajo”. Esto último no logró concretarlo, porque decidió escapar con la niña.
Uno de los pasajes más escalofriantes aparece cuando imagina qué ocurriría si era descubierto durante la fuga. “Si la policía me encuentra, hay dos cosas: o me disparan en la calle o mato a la nena”, anotó. Horas después de cometer el crimen, esa amenaza estuvo cerca de concretarse: según la investigación, cuando fue localizado por la Policía en Pergamino, ingresó con la menor a un cañaveral y le apoyó un cuchillo sobre el cuello mientras amenazaba con matarla. Finalmente, tras una negociación, depuso su actitud y la niña fue rescatada ilesa.
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En los manuscritos, Bonafe también hizo referencia a la denuncia que Mercedes Errapan había presentado semanas antes, luego de acusarlo de haber filmado a su hija de siete años mientras estaba en el baño. “Te juro que jamás filmé a la nena y siempre la respeté como si fuera mi hija”, sostuvo. Sin embargo, en el mismo texto admitió que seguiría adelante con el ataque: “Hoy me estoy equivocando en hacer esto, pero me cansé. Y el hecho al final era para Mechi y Jona”.
Las cartas también contienen frases de resignación y despedida. “Las cosas malas les pasan a las personas buenas. Me cansé de ser bueno. Me cansé de ser un hijo de Dios. Me cansé de esta vida de mierda. Ojalá que mi plan resulte”, escribió en uno de los textos.
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En otro manuscrito, fechado el 4 de julio, tres días antes del femicidio, Bonafe redactó una especie de carta de despedida en la que escribió en tiempo pasado, como si el crimen ya hubiera ocurrido. “Cometí un error, que fue matar a Mechi. Era o matarme o matarla a ella. Me voy de Junín, donde nací. Lo único que te pido es que cuides a la abuela y que la abuela me perdone por lo que voy a hacer”, expresó. El escrito lleva la firma “Seba Misterios”.
El cierre de las cartas está dedicado a su familia. “Perdón por este momento de mierda que te estoy haciendo pasar. Perdón, perdón y perdón. Pero es mi destino. Pase lo que pase. Los amo y que la abuela no sufra por esto”, concluyó.
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Horas después de escribir esos manuscritos, Mercedes Errapan fue hallada asesinada de un disparo en la cabeza dentro de su casa de Junín.
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