La Justicia liberó a “El Rey de La Salada” y le dictó la falta de mérito

La medida fue ordenada por la Sala III de la Cámara Federal de La Plata en el marco de la megacausa que investiga irregularidades en la megaferia de Lomas de Zamora y abarca a otros 18 imputados, entre ellos su hijo Manuel y los hijos de su histórico socio “Quique” Antequera

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detención jorge castillo la salada portada
22 de mayo de 2025: Castillo al ser detenido en su mansión de Pilar por la PFA

La causa que investigó las presuntas irregularidades en torno a Jorge Castillo y la feria La Salada fue una de las mayores historias. La Justicia federal le ponía, al parecer, el cascabel al gato, al hombre que se convirtió en el mayor símbolo del comercio ilegal de la Argentina, cabeza del complejo en Lomas de Zamora -entre otros negocios- que esconde al holding de venta de ropa clandestina más grande del continente.

El juez Luis Armella, tras una exhaustiva investigación de la fiscal Cecilia Incardona, ordenó una redada que terminó con más de 60 allanamientos y 20 detenidos, acusados de los delitos de lavado de dinero y evasión impositiva, todo bajo una asociación ilícita. Castillo mismo fue arrestado en su mansión de Luján. Su hijo Manuel se entregó en la central de la Federal. 41 autos y motos fueron incautados. La fiscal Incardona detectó ingresos cash, en blanco, a cuentas bancarias del holding La Salada por más de $33 mil millones de pesos entre 2021 y abril de 2025.

Así, Castillo, su hijo, su mujer, Natalia Luengo, los hijos de “Quique” Antequera, su histórico socio, y el resto de los imputados, terminaron procesados, muchos de ellos bajo prisión preventiva.

Sin embargo, en las últimas horas, la causa dio un giro insólito: la Sala III de la Cámara Federal de La Plata dictó la falta de mérito para todos los imputados y ordenó la libertad de los detenidos. Así, Castillo -defendido por los abogados Gastón Marano y Mario Iglesias- recuperó su libertad, tras recibir la prisión domiciliaria en noviembre pasado.

La mansión de Castillo en Luján vista desde el aire
La mansión de Castillo en Luján vista desde el aire

Los jueces Carlos Vallefin y Roberto Lemos Airas afirmaron que “no hay un análisis fundado acerca de la existencia de alguna maniobra que permita demostrar, al menos en este estado embrionario del proceso, un supuesto de lavado de activos siquiera indiciariamente”, según el fallo al que accedió Infobae.

“Las afirmaciones genéricas y vagas en torno a ambas conductas delictivas, no resultan suficientes, ni siquiera con el grado de convicción exigido para esta etapa del proceso”, continuaron luego. La falta de mérito, desde ya, indica que la causa no está descartada.

A mediados de 2025, Castillo aceptó ser indagado durante tres horas en el marco de la causa. Allí, reconocióp la ruta de su negocio: cobros de alquileres en efectivo, con efectivos de fuerzas de seguridad convertidos en valijeros que le llevaban el dinero hasta su mansión en Luján.

Parte del dinero incautado en el marco de la causa La Salada

La crítica a la instrucción de la causa fue al menos fuerte. La investigación, afirmaron los camaristas “no ha efectuado ningún examen fundado acerca de las condiciones pormenorizadas de modo, tiempo y lugar en que habrían tenido lugar las maniobras que buscaban ingresar el dinero presuntamente ilícito al mercado formal”. Simplemente, segun el fallo, “se limitó a señalar operaciones comerciales y de compraventa de bienes muebles e inmuebles de modo genérico”.

Tras la firma del fallo, el abogado Marano afirmó a este medio:

“Apenas tomamos la defensa penal de Castillo, junto con el doctor Iglesiasdetectamos una situación insostenible: Castillo fue traido a proceso dos veces por los mismos hechos. En esta segunda ocasión, ya había pasado más de una década desde que no se acercaba al predio de La Salada y la acusación no era otra cosa que un refrito de cuestiones ya analizadas y descartadas por la Justicia. Celebramos la decisión de la Cámara, en tanto le devuelve la libertad, su propiedad, y la posibilidad de comenzar a dejar atrás esta injusta persecución”.

Composición de dos retratos: un hombre de cabello gris y gafas con camisa rosada a la izquierda, y un hombre con barba y traje azul a la derecha
Iglesias y Marano, defensores de Castillo