Palermo: una familia terminó internada por inhalación de monóxido de carbono

Un matrimonio y su hija resultaron intoxicados por la aparente falla de un calefón. Fueron trasladados al Hospital Fernández y se encuentran fuera de peligro

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Personal del SAME asistió a
Personal del SAME asistió a la persona intoxicada en Palermo

Momentos de tensión se vivieron anoche en el barrio porteño de Palermo por una familia que estuvo al borde de protagonizar un hecho trágico por inhalar monóxido de carbono. Al matrimonio y su hija los encontraron desmayados pero afortunadamente lograron ser rescatados y se encuentran fuera de peligro internados en el Hospital Fernández.

Sucedió este lunes alrededor de las 21.30 en un edificio ubicado en Paraguay y Fitz Roy del mencionado barrio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En un monoambiente del primer piso donde viven un hombre de 37 años, su mujer de 35 y una niña de 10 resultaron intoxicados y perdieron el conocimiento.

El padre de familia logró recobrar la conciencia por unos minutos y llamar al 911. De inmediato acudió Policía de la Ciudad, bomberos y personal del SAME que logró rescatarlos y asistirlos previo al traslado al nosocomio. El edificio fue evacuado para evitar riesgos mayores. El monóxido de carbono en el ambiente provendría de un calefón averiado, explicó el jefe de guardia de bomberos Pablo Salamone en declaraciones a Todo Noticias (TN).

“Se recibe el llamado del 911, a raíz de eso se activa el procedimiento. Arriba personal policial, ingresa al departamento del primer piso donde había un menor de edad femenino y dos mayores de edad, femenino y masculino”, relató.

Salamone precisó que la familia presentaba “mucho dolor de cabeza, ganas de vomitar, problemas estomacales”, y que estaba “muy débil”. “Son síntomas propios de la acumulación de monóxido de carbono en el cuerpo”, agregó.

En el monoambiente los bomberos notaron “mucha condensación de vapor de agua, propio de este tipo de hechos. La temperatura empieza a subir y al tomar contacto con superficies mas frías se condensa el agua y quedan como unas gotitas en el techo”, detalló el jefe de guardia de bomberos.

Salamone señaló que el resto de los vecinos no se dio cuenta de la situación porque “el monóxido de carbono no genera olor, es inoloro, insípido, actúa directamente sobre las células del cuerpo”. En este contexto explicó que impacta de diferente manera en las personas: “Depende mucho de la contextura física, no todos asimilamos lo que es la incorporación del monóxido de carbono en el cuerpo de la misma manera; depende del tamaño y del peso, es muy particular de cada uno”.

Si bien reconoció que por la época del año se vienen presentado “varios casos de este tipo”, afortunadamente esta familia está fuera de peligro.

Para evitar situaciones de riesgo con las pérdidas de gas, el bombero recomendó cuando empieza el invierno “hacer una revisión con un gasista matriculado de todos los elementos que trabajan con combustión de gas natural”.

Por su parte, el director del SAME, Alberto Crescenti, reconoció que “esta problemática la tenemos todos los inviernos”, y a la espera de la pericia del cuerpo de bomberos, supone que se debió a “algún equipo de gas que combustiona mal”. “La llama tiene que ser azul, cuando es amarilla o naranja está combustionando mal y hay monóxido en el ambiente”, informó.

Crescenti explicó también que la familia de Palermo afectada anoche “por el porcentaje de monóxido de carbono acumulado alguno irá a cámara hiperbárica para tratar que la hemoglobina desprenda el monóxido y el glóbulo rojo vuelva a su normalidad para oxigenar”.

En este contexto recomendó “dejar una hendija abierta en las habitaciones por precaución”. “Por suerte no ha pasado a mayores, en otros casos la gran carga de monóxido es mortal. Hemos tenido muchos casos este invierno, algunos con decesos. Hay que dejar un centímetro la ventana abierta del dormitorio. Entiendo las temperaturas bajas pero hay que dejar una hendija abierta para que ventile y este gas asesino no provoque víctimas fatales”, concluyó el titular del SAME.

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