Video: el momento en que un policía enfrenta a tiros a dos ladrones que intentaron robar su arma

Ocurrió esta madrugada en Longchamps. El efectivo, que pertenece a la fuerza porteña, fue sorprendido en un kiosko. Uno de los agresores fue encontrado herido

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El incidente ocurrió durante la madrugada en Longchamps

En la madrugada de hoy, poco después de la medianoche, frente a un kiosko de Longchamps, en la calle San Martín al 1600, dos delincuentes abordaron a un efectivo de la Policía de la Ciudad, un hombre de 29 años que presta servicio en una dependencia de Prevención Barrial en una villa porteña. Intentaron sorprenderlo para robarle: el policía portaba en ese momento su arma reglamentaria, una Bersa Thunder Pro, según aseguraron fuentes policiales a Infobae.

Frente a la agresión, el policía disparó dos tiros en total. Los ladrones, que vestían una campera negra y un buzo verde camuflado huyeron corriendo. Poco después se acercó personal del Grupo Técnico Operativo de Longchamps, parte de la Policía Bonaerense, que comenzó a buscar a los sospechosos. En la calle San Martín, entre El Plata y San Juan, se encontraron con el ladrón de campera negra. No estaba refugiado en una casa: yacía en la vereda, con un tiro en su abdomen. Así, Catriel S., de 26 años, con domicilio en José Mármol, ex empleado de una constructora porteña, quedó detenido en el acto.

Los policías llamaron a una ambulancia, pero ésta no llegaba. Entonces, el personal del GTO lo trasladó a una Unidad de Pronta Atención de la zona en un móvil propio, según el reporte posterior. Luego, fue derivado al Hospital Lucio Meléndez, en Adrogué, con una causa a cargo de una fiscalía de la jurisdicción, que ordenó relevar las cámaras de seguridad.

El revólver descartado en el
El revólver descartado en el robo al policía en Hudson a mediados de este mes.

No es el único hecho de violencia en el conurbano que involucra a un policía porteño en un supuesto intento de robo durante la cuarentena. A mediados de este mes, Augusto Iturralde y Diego Arzamendia, oriundos del barrio Mitre en Berazategui, se adentraron en la zona de Hudson para asaltar a un hombre frente a un almacén. Resultó ser un efectivo de la Policía de la Ciudad que se disponía a hacer unas compras en el comercio. Intercambiaron disparos, el policía descargó su pistola once veces, según un peritaje balístico posterior a cargo de Gendarmería.

Iturralde, de 25 años, murió, atravesado por un disparo en el pulmón, dijo la autopsia posterior. Su cadáver quedó junto a su moto, con su campera negra y sus zapatillas blancas. Arzamendia huyó a pie. Descartó el arma que había llevado para el asalto, un viejo revolver calibre .38. El policía, tras ser detenido, quedó libre, la Justicia evaluó que había actuado en legítima defensa. La familia de Iturralde delató a Diego en una comisaría.

Dos días después, Arzamendia intentó apuñalar a un policía local en el centro de Berazategui con un cuchillo de cocina. “¡Estoy jugado, estoy jugado!”, gritaba. Policías de la fuerza local lo persiguieron, se parapetaron en grupo, luego de que se abalanzara sobre dos de ellos. Terminó muerto, con dos tiros de una reglamentaria en el cuerpo, llegó al hospital Evita Pueblo en una ambulancia

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