“Salgan que Fer está inconsciente”: los mensajes del grupo de WhatsApp de los amigos de Fernando Báez Sosa la noche del crimen

Los jóvenes tenían un grupo que se llamaba “Gesellardo” y en el que hablaron de lo que pasó la noche del 18 de enero

Fernando Báez Sosa
Fernando Báez Sosa

Mientras los diez rugbiers acusados por el asesinato de Fernando Báez Sosa pasan los días encerrados en una celda de la alcaldía de la Unidad Penal N° 6 de Dolores, la fiscal del caso, Verónica Zamboni, continúa con su trabajo de reconstruir y recolectar pruebas de lo que sucedió la madrugada del sábado 18 de enero antes de que culmine el plazo (el martes 18 de febrero) que tiene para solicitar o no la prisión preventiva para los imputados.

A casi tres semanas del crimen frente a la disco Le Brique de Villa Gesell, se instruyeron siete cuerpos de expediente con 1.400 fojas, se tomaron más de 20 declaraciones testimoniales y hubo cuatro jornadas de ruedas de reconocimiento. Parte de la investigación son los resultados a las pericias de los teléfonos celulares, tanto de los detenidos como de los acompañantes de Fernando, quien había viajado el fin de semana a la ciudad costera para disfrutar con sus amigos del colegio Marianista y para celebrar el primer año de relación con su novia, que también vacacionaba allí.

De acuerdo al testimonio de los amigos de la víctima, el problema empezó por un hecho menor dentro de la discoteca. En sus declaraciones, contaron que J., uno de los amigos de Fernando, tropezó con uno de los jóvenes de Zárate y en ese incidente volcó el líquido del trago que llevaba en un vaso sobre la camisa de uno de los rugbiers.

Eso provocó una agresión inmediata por parte de al menos dos rugbiers contra J. Fue allí cuando Fernando Báez apareció para defender a su amigo e intentar frenar el ataque. En medio de la trifulca, los patovicas del boliche intercedieron para sacar del lugar al grupo de rugbiers y a Fernando. Al notar que su amigo había sido expulsado, el grupo del colegio Marianista decidió también abandonar el local bailable. Y uno de ellos, J., lo avisó en el grupo de WhatsApp que habían creado, llamado “Gesellardo”, ya que otros todavía estaban adentro de Le Brique y no se habían enterado de nada.

“Salimos porque lo sacaron a Fer”, escribió en dos mensajes, una conversación que figura en el expediente y a la que Infobae tuvo acceso.

Continuando el relato, al cabo de unos minutos, Fernando y sus amigos estaban sentados en la vereda de enfrente, cuando uno de los integrantes del grupo recibió un nuevo ataque de atrás por parte de los rugbiers. El fatal desenlace quedó registrado a través de diversos videos filmados por testigos, imágenes en la que se observa a uno de los agresores patear a Báez Sosa estando este ya inconsciente sobre el asfalto.

En medio de la brutal agresión, J. alertó de lo sucedido en el grupo mientras escapaba de los rugbiers. “Nos están cagando a piñas”. Sus amigos pensaron que se trataba de una broma: “Jajaja callate”, “Jajaja son unos idiotas”, escribieron incrédulos. “En serio”, les insistió J.

Después, ante la fiscal, J. declaró: “Alguien me pega una piña en la oreja y el pómulo derecho, quedé aturdido, caminé por la avenida 3 y 102, sentí que me estaban persiguiendo y cuando iba corriendo saqué el celular y les avisé a los chicos por WhatsApp. Cuando vuelvo a la zona del boliche, a Fernando ya se lo habían llevado al hospital y T. tenía la boca ensangrentada".

Luego en el grupo de WhatsApp habló R. Les pidió a los demás que “salgan todos, los que quedan” y, tras un audio, puso en mayúsculas: “Salgan que Fer está inconsciente”.

Los análisis a los celulares (a todo su contenido: fotos, videos, transcripciones de chats) fueron hechos por la División de Operaciones Técnicas de la Agencia Regional de la Policía Federal, cuyo laboratorio se encuentra en la ciudad de Mar del Plata.

En total fueron diez los dispositivos a analizar. Entre ellos está el móvil de Pablo Ventura, el joven que fue falsamente involucrado por los rugbiers detenidos y que luego fue liberado por la Justicia, al comprobarse que no estuvo en la ciudad costera al momento del brutal ataque a Fernando.

De los diez teléfonos, hay seis equipos en particular que resultaron más difíciles de desbloquear para los especialistas. Son los de marca Apple, cuyo grado de encriptación dificultó el acceso a la información interna.

Estos seis teléfonos pertenecen a Máximo Thomsen (20) -uno de los acusados de ser coautor del homicidio-, Lucas (18) y Luciano Pertossi (18), Matías Benicelli (20), Alejo Milanesi (20) y Juan Pedro Guarino (19), siendo el equipo de este último un “7 Plus”, de color negro, con la pantalla astillada y una funda de los All Blacks.

El peritaje se realizó mediante el UFED (Universal Forensic Extraction Device), un dispositivo que sirve para extraer y decodificar la información de la gran mayoría de teléfonos del mercado.

Mientras avanza la investigación, los acusados, imputados por “homicidio premeditado cometido por dos o más personas”, continúan en su postura de no declarar.

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