
La última vez que Jimena atendió a Néstor Saavedra fue el 28 de agosto de este año: “Era mi paciente de periodoncia, una materia de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Tucumán. Le hice todo el tratamiento. Tenía que volver a llamarlo para hacerle un control. Lo tenía en Facebook porque durante el tratamiento me dijo que le robaron el celular y le otorgaba los turnos por ese medio. Hacía bastante que no hablábamos".
La joven de 24 años aún recuerda el asombro y la posterior angustia que sintió el pasado lunes por la noche: “Llegué a mi casa de la facultad y me había mandado un video masturbándose y diciéndome cosas horribles". Néstor Saavedra, de 36 años, lo envió a las 13:31 a través de Messenger (el chat de Facebook). Infobae accedió a las imágenes en las cuales se observa al hombre, de principio a fin, masturbándose frente a cámara, específicamente durante tres minutos y siete segundos. Jimena, que no pudo terminar de verlo, sí sufrió el comienzo: “Hola, bombón. Sabés que estoy caliente...”.
La totalidad del video es irreproducible. Durante el primer minuto y medio se lo oye describir una eventual situación de encuentro entre ambos, en el cual le relata de manera violenta lo que imagina hacer cuando vuelvan a verse. Su relato se transforma en amenaza cuando advierte que fantasea con provocarle lesiones a través del sexo.

Jimena cursa cuarto año de Odontología en la institución mencionada. Los miércoles por la mañana, junto a otro grupo de compañeros y compañeras, atienden a pacientes -de manera gratuita- en el marco de la cátedra de periodoncia. “A Néstor me lo derivó otra compañera que descubrió que tenía periodontitis, una enfermedad que a él se le volvió crónica. Nunca había pasado nada raro. Por ahí sí me miraba mucho o en los saludos debía alejarlo un poquito. Le decía ‘gracias por venir’ y listo. No se había desubicado”.
Saavedra accedió a su Facebook en el último encuentro. Le explicó a Jimena lo del robo del teléfono y que se encontraba inhabilitado para hablar por WhatsApp hasta que se comprase otro. Ese mismo día él le escribió por Messenger y mantuvieron un breve diálogo relacionado al tratamiento llevado a cabo esa mañana por la estudiante. “En el medio del tratamiento se compró un celular y me mandó un mensaje para saludarme por mi cumpleaños. Un mensaje normal”, recordó Jimena.
Y fue justamente a través de WhatsApp que la joven increpó a Saavedra En la captura se observa el mensaje del 7 de septiembre en el que le deseó un feliz cumpleaños. “Hola. Te quería decir que sos un asco, desagradable. Realmente una falta de respeto lo que hiciste. Y vas a ser escrachado para que nadie te atienda de nuevo en mi facultad. Innecesario”, le escribió Jimena el martes por la mañana. Él respondió: “Sabés que estoy pasando un momento fatal. Yo no fui. No me juzgues sin saber te lo pido. Hackearon el Facebook y me están extorsionando. Jamás haría una cosa así. No es lógico”.

“Ahí me hizo dudar y pensé que existía la posibilidad de que lo hubieran hackeado. Fue un rato. Las capturas ya estaban subidas y rápidamente me llegaron mensajes de otras chicas contándome que les hizo lo mismo, que les mandó videos y fotos. Muchos comentarios de que lo había hecho varias veces”, indicó Jimena a Infobae.
Saavedra bloqueó a Jimena en Facebook y WhatsApp. Sin embargo comenzó a enviarle mensajes de texto desde otro celular con el mismo argumento: “Fue un video privado que se filtró. Hackearon mi cuenta”. En otro mensaje manifestó: “Yo envié eso a una persona que creí que era real, pero era un engaño para una extorsión. Así como a mí me lo hicieron y arruinaron a muchos otros”. Jimena tomó todos estos mensajes como excusas y no creyó ni una de estas palabras.
“Esta mañana fui a la seccional 11 de San Miguel de Tucumán e hice la denuncia policial. En este momento la tiene el secretario de la Facultad porque va a impulsarla el lunes en Fiscalía. Me dijeron que podía conseguir una orden de restricción para que no pudiera acercarse físicamente, ni a través de mensajes de texto o llamadas”, explicó Jimena, quien en la denuncia recordó un dato que ocurrió apenas observó el video: “Cuando quise contestar, ya me encontraba bloqueada”.
“Fui a hablar a la facultad para que este tipo no volviera a ser atendido. Las autoridades estaban asombradas con lo que estaba contando. Entonces lo publiqué para que lo vieran mis compañeras. Él sabe que tiene una enfermedad crónica y puede volver todos los años. Mi miedo era ese: que volviera y se lo hiciera a otra chica”, aseguró Jimena.


Y completó: “Publiqué todo porque no se merece que esté tapando las cosas. No sé si me podrá traer algún problema. Vivo sola, con un compañero de departamento. Justo estaba él acá cuando lo vi. No tengo temor de salir a la calle. Sólo me puse a pensar si, en alguna conversación, le dije dónde quedaba mi trabajo. Me da miedo que pueda aparecer por ahí”.
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