En el marco de una investigación por tráfico de armas, se realizaron múltiples allanamientos en Argentina, España y Estados Unidos. En el país se detuvieron a 21 personas y se secuestraron más de 2.500 armas cortas y largas, explosivos, granadas, y un cañón antiaéreo. Se sospecha que el armamento bélico era enviado a organizaciones narco de Brasil como el Comando Vermelho.

En la localidad de Martínez se identificó a un hombre de 50 años -con antecedentes penales en Estados Unidos- como cabecilla de la banda acusada de tráfico de armas. A las 6 de la mañana de este miércoles su vivienda fue allanada por Gendarmería. Al ver que las fuerzas de seguridad irrumpían en su casa, el líder de la organización se escondió en un bunker montado en el sótano de la propiedad adjunto a su cochera con una gruesa puerta metálica.

 

En el bunker se encontraron decenas de armas, meticulosamente ordenadas sobre una pared, mientras que el resto del material bélico estaba distribuido alrededor de la habitación.

Además de la provincia de Buenos Aires, Gendarmería realizó allanamientos en Capital Federal, Santa Fe, Córdoba, Río Negro y Santiago del Estero. Participó también personal de la Aduana y la AFIP, con la cooperación de la Agencia Federal de Inteligencia. En paralelo, se realizaron allanamientos en España y Estados Unidos, un operativo bajo la firma del juez en lo penal económico Pablo Yadarola.

Las tareas comenzaron hace seis meses: la AFIP aportó datos que ayudaron a identificar a los sospechosos tras un cruce de datos con la agencia estadounidense Homeland Security. Las armas, aseveran fuentes del expediente, eran ingresadas al país desde puntos como España en encomiendas. Un buque de bandera portuguesa llamado Palak también estuvo involucrado en el transporte de armas.

Una vez ensambladas el arma y el cargador, eran ocultas y enviadas a Brasil a través de una empresa de transportes de pasajeros de origen paraguayo, con la connivencia de un grupo de choferes. En Paraguay, las armas eran trasladadas por vía terrestre hasta la zona de Pedro Juan Caballero, donde eran ingresadas al territorio brasileño mediante vehículos de gran porte.

La banda poseía gran cantidad de partes para el armado de armas de guerra, como fusiles de asalto tipo colt M4, calibre 5,56 mm y fusiles Kalashnkov AK47 calibre 7,62 x39 mm, además de las municiones para las mismas. "Tenemos un arsenal en Buenos Aires, otro en Río Negro y otro en Córdoba. Todas estas armas conformaban una triangulación de Estados Unidos y de Europa a la Argentina, donde se armaban y enviaban a Pedro Juan Caballero, Paraguay, para enviarlas a Brasil", informó la ministra de Seguridad, Patrica Bullrich. 

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