Cinco días después del asesinato de Fernando Báez Sosa, clausuraron Le Brique, el boliche en el que habían estado la víctima y los 10 rugbiers antes de la brutal golpiza. Así lo confirmaron a Infobae fuentes de la Comisaría 1a de Villa Gesell.

Decenas de personas se habían autoconvocado por las redes sociales y, tras una marcha en la que se pidió justicia por el joven de 18 años, lograron que se cierre el local bailable durante la madrugada de este jueves. Los propios manifestantes, que encendieron velas en la puerta del lugar y mostraron panfletos con la cara de Báez Sosa, difundieron los videos del momento de la clausura en Twitter. Además, pidieron medidas de seguridad que puedan garantizar la integridad de los jóvenes, tanto en Le Brique como en todos los comercios y bares de la localidad bonaerense.

Ya desde los días anteriores, venían reclamando en las redes que Le Brique no podía seguir abriendo tras semejante suceso y cuestionaban a los jóvenes que concurrieron al boliche las noches posteriores al asesinato de Fernando. “Hoy hay personal policial. Esa noche podrían haber evitado la muerte de Fernando. Ese día no había policía ni custodia”, reflexionó Sabrina, una de las manifestantes.

(Diego Medina)
(Diego Medina)

Finalmente, las fajas pegadas en la entrada del local llevaron la leyenda de ReBA, el Registro Provincial de Comercialización de Bebidas Alcohólicas. Según informa el organismo en su sitio web, el ReBA lleva registro de todos los comerciantes que venden, suministran, distribuyen, depositan y exhiben bebidas alcohólicas en la Provincia de Buenos Aires y cumple tareas de fiscalización en el marco de las leyes correspondientes al tema.

Le Brique había funcionado los días siguientes al asesinato y apenas se había limitado a difundir un comunicado. Allí expresaron que lamentaban “profundamente el hecho trágico sucedido en la madrugada del día 18.01.2020 en la cercanía de nuestro local” y que “repudian” todo tipo de acto de violencia. En tanto, Jimena Barón decidió suspender un show que tenía programado en ese local nocturno, al considerar que no iba a “hacer guita con Villa Gesell de luto”. “Es responsabilidad de todos exigir justicia, mía también”, agregó la cantante.

Fernando Báez Sosa murió la madrugada del sábado pasado, cuando en las inmediaciones de Le Brique recibió una golpiza fatal por parte de un grupo de 10 rugbiers. Por el hecho, Maximiliano Thomsen y Ciro Pertossi fueron imputados como coautores del homicidio, mientras que Matías Franco Benicelli (20), Ayrton Michael Viollaz (20), Luciano Pertossi (18), Lucas Pertossi (20), Alejo Milanesi (20), Tomás Enzo Comelli (19), Juan Pedro Guarini (19) y Blas Sinalli (18), fueron señalados como partícipes necesarios. Acusados por el delito de “homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas”, la pena prevé la prisión perpetua.

Hoy la causa continuará avanzando con la primera rueda de reconocimientos, en la que se intentará determinar el rol que tuvo cada uno de los 10 imputados en el homicidio. "Los chicos amigos de la víctima miraron televisión, escucharon comentarios de periodistas, vieron los videos editados por los canales, leyeron redes sociales. Están contaminados. No sirve como prueba para esta defensa”, protestó al respecto una fuente cercana a los acusados. Del procedimiento también participará Pablo Ventura, que había sido el detenido número 11, pero fue liberado tras corroborarse que había estado en Zárate en el momento del ataque.

Por otra parte, Julieta Rossi, la novia de Baéz Sosa, convocó a una marcha pacífica en la puerta de la casa en la que vivía el joven en Recoleta.

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