
El 34° Encuentro de Mujeres, en La Plata, fue el más concurrido de la historia de más de tres décadas de organización democrática, horizontal y autónoma de la Argentina. La marcha del domingo comenzó a la tarde y terminó a la noche, con más de más de tres kilómetros de cuadras de mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries que poblaban una multitud infinita que no tenía comienzo ni final. Y que ni siquiera se apagaban con la desconcentración que seguía en ecos de bombos, en cantos, en micros, en bares, en otras calles.
La multitudinaria convocatoria del Encuentro, que comenzó el 12 y terminó el 14 de octubre, marcó un hito en la masividad del feminismo argentino que, sin dudas, tiene la convocatoria más grande de todo el mundo e inspira nuevas formas de organización en América Latina. La marcha final duró cuatro horas y reunió a 200.000 personas, según datos de las organizadoras.
Las cuadras infinitas de cantos, batucadas, tambores, bailes, consignas, carteles, alegría, abrazos y demandas no tiene parangón en ninguna otra movilización en el país, por su nivel de convocatoria, sostenida no por un rato, sino por tres días de participación constante y simultánea.
Y, en La Plata, fue más grande que nunca en la historia, potenciada por la centralidad de la capital bonaerense y el crecimiento del interés por el feminismo a partir de Ni Una Menos, el 3 de junio del 2015, y de la convocatoria de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, en las vigilias frente al Congreso de la Nación, en el 2018.

Pero no se trata solo de la cantidad de participantes, sino de la gimnasia en la organización que lleva 34 años de ejercicio democrático y federal. Hoy por la mañana se decidió -a través de aplausos populares- que la próxima sede sea San Luis. La provincia tiene capacidad turística para recibir a miles de manifestantes y el Encuentro recorre lugares más allá de su repercusión y su centralidad y en esa gira por distintas regiones, localidades y territorios esta gran parte de la mística de un fenómeno único en el mundo.
No hay otro evento político similar ni en Argentina, ni en América Latina, ni el resto del planeta. Por el nivel de convocatoria; por la autonomía respecto al Estado y a las agencias de cooperación internacional en su financiamiento; por las multitudes que se movilizan; por el ejercicio de recaudación de estudiantes, trabajadoras, familias, amigas y organizaciones para poder viajar; por la apertura de talleres según las demandas y las coyunturas; por la horizontalidad de las participantes para poder hablar; por extender las alianzas y las discusiones políticas a 72 horas de reflexión constante; por pelear por demandas de derechos en un clima de fiesta y de derecho al goce y por generar redes que (más allá de las conclusiones del Encuentro) se extienden a otras peleas y a otras regiones.
El feminismo argentino es hoy mirado, por todo el mundo, como un fenómeno único, singular, pionero y motorizador de un auge de demandas por derechos sexuales y laborales y contra la violencia machista en la región.
La revolución de las hijas -que nace en la Argentina con una enorme participación de las jóvenes- se replica en otras partes del continente, pero con diferencias por los contextos políticos y sociales. La inmensidad de la participación popular de Argentina puede replicarse en Uruguay (por su trayectoria democrática) pero no con similar masividad. Y en otras partes de la región, con un aparato estatal represivo mucho menos cuestionado y sectores paramilitares, crimen organizado, sicarios y narcotráfico con vínculos con la corrupción política, la participación de las mujeres implica muchos mayores riesgos a femicidios políticos, amenazas o torturas y violaciones.
Por eso, la importancia política del Encuentro de Mujeres en Argentina no tiene solo repercusiones locales, sino que impacta en la región, en la incidencia de temas, de formas de organización y de incidencia en los movimientos políticos, culturales y sociales.
En ese sentido las vibraciones que sacuden las calles y se cuelan por las ventanas, que se saludan desde los balcones, que generan alegría y entusiasmo y una energía solo comparable al amor (pero que gran parte de la política ya no genera) tiene un efecto de terremoto positivo y potente para Chile, Uruguay, Perú, Paraguay, México, Bolivia, Ecuador, Colombia, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Estados Unidos, España, Italia y Francia, entre otros países que tomaron el pañuelo verde como símbolo de pelea por el aborto legal; replican las marchas de Ni Una Menos; leen a escritoras feministas argentinas; convocan a activistas, periodistas y académicas para escuchar del fenómeno feminista argentino.
En ese sentido, el Encuentro de Mujeres es el corazón de la forma de organización y lucha: más democracia, más participación, más discusión, más alegría y más planteos para avanzar en derechos y deseos.
Este año, en La Plata, se profundizó una discusión que el año pasado, en Trelew, Chubut se había constituido en bandera. La mayoría de las participantes (más allá de las organizaciones del Encuentro que siempre están encuadradas por una comisión local que rota como las sedes) abrazan un renombramiento como Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales y personas no binarias.
Uno de los principales objetivos es que se entienda que no todos los argentinos bajaron de los barcos, ni el feminismo nacional es solo inspirado por europeas. Por eso, ellas rescatan que en San Luis es tierra de comechingones, huarpes y ranqueles y que San Luis será punta de un debate que revaloriza a las ancestras y mujeres originarias y que reivindica a las integrantes de las comunidades originarias de las 36 Naciones de todo el Abya Yala.

Por otra parte, la inclusión y participación de las distintas disidencias sexuales no tiene vuelta atrás y se expresó masivamente en la convocatoria multitudinaria en la marcha del sábado a la tarde contra los travesticidios y transfemicidios. Y en banderas multicolores que llevaban hasta los perros que se sumaban a las repercusiones de la marcha del domingo hasta otros que miraban desde las ventanas. La fiesta es un orgullo y es múltiple y diversa.
Por un lado, la cobertura mediática del 34º Encuentro Nacional de Mujeres fue la de mayor impacto de su historia –después de un desaire inexplicable de tres décadas de cámaras de televisión y grandes diarios- y la de medios feministas y de la diversidad sexual (Futurock, Presentes, Latfem, etc) también se suma a la enorme repercusión en redes sociales de una fiesta multiplicada en glitter verde y en caras maquilladas desde los ojos hasta los labios para que ya nadie pueda ocultar o bajar la mirada al imán político de una manifestación luminosa.

En la noche del domingo el final del Encuentro se superpuso al debate presidencial. Sin embargo, eso no opacó su protagonismo noticioso. No solo por el lugar en los portales. Sino, por sobre todo, por su incidencia política. Los candidatos que intentan captar a un público de derecha explícita (José Luis Espert y Juan José Gómez Centurión) demonizaron absolutamente la posibilidad de aprobar la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Y Gómez Centurión dio un discurso para una tribuna anti derechos diciendo que el misoprostol (la droga aprobada por ANMAT con la que se realizan los abortos medicamentosos) se reparten en la Argentina como caramelos (con memes de caramelos Mogul con la etiqueta de Misoprostol incluidos).
Mientras que Nicolás del Caño sacó su pañuelo verde en un pronunciamiento explícito de la izquierda a favor de la ley por el derecho a decidir. Mauricio Macri esquivó el tema. Y Alberto Fernández dijo explícitamente que no iba a esquivar el tema. En una elección con los resultados de las PASO con viento a favor para llegar a la Casa Rosada no ir al arco de la defensa sino subir la apuesta mostró una decisión de abordar el tema. Y redobló: “En Argentina los abortos ocurren, y seguir castigando es criminalizar la conducta y hacer que todo se vuelva clandestino. Hay que terminar con la hipocresía”.
Más allá de los pronósticos sobre el 2020, sin duda, en una democracia bastante alejada de los reclamos populares, la incidencia del feminismo como movimiento político (que ningún candidato puede sentar a su mesa a una sola líder para mandar a la multitud a su casa como un rebaño manso y maniobrable) estuvo presente en el debate presidencial. Y, con la convocatoria del Encuentro platense, volvió a marcar su nivel de protagonismo en la agenda política nacional.

La política de a pie caminó en La Plata tantas cuadras que las piernas se sentían doloridas y fuertes. La política también es organización, constancia y gimnasia. Y el entrenamiento de los Encuentros es un ejercicio que mantiene a la democracia mucho más tonificada y fuerte.
El frío cortaba las gargantas y hacía tiritar los cuerpos que se sentían más cálidos cuando estaban juntos y al frente y se volvían a sentir despoblados si se desprendían de la marcha para ir hacia las diagonales y retornar a las escuelas, campamentos u hoteles. Los bordados a crochet en verde hilvanaban consignas retomadas de las agujas de las abuelas y las madres e hijas caminaban juntxs igual que las amigas o compañeras de militancia gremial o partidaria. El arco iris existe y, al menos en el sur, no tiene oro, sino una marcha verde y brillante, al final del arco.
Pero el final es solo un nuevo comienzo. Y el Encuentro vuelve, en San Luis, en octubre del 2020.
SEGUI LEYENDO:
Últimas Noticias
“Mi hijo no vuelve, ellos eligieron por él”: el dolor de los padres del delivery asesinado en Tres de Febrero y el pedido de justicia
Hace casi dos años una banda de motochorros compuesta por cuatro jóvenes asesinó a tiros a Manuel López Ledesma, un joven de 30 años que hacía delivery con su moto para ganarse la vida y poder cumplir sus sueños de ser músico. Uno de ellos, menor de edad, fue condenado a trece años de cárcel, y evitó la condena a prisión perpetua porque le faltaban cuatro meses para cumplir los 18. El resto espera tras las rejas el juicio oral

Un preso de Marcos Paz y su novia: la trama detrás del traslado de 6 kilos de cocaína en micro desde Bolivia a Rosario
Un recluso oriundo de la localidad santafesina de Alcorta está sospechado de organizar el viaje de la droga descubierta en poder de su pareja de 26 años. Se cree que la operatoria era para abaratar costos y maximizar ganancias narco

A 40 años de la última visita del Cometa Halley: los descubrimientos de 1986 y las delirantes teorías apocalípticas de 1910
La última vez que el famoso cuerpo celeste pasó cerca de la Tierra se convirtió en la primera en ser fotografiado desde una nave espacial y los científicos pudieron hacer importantes hallazgos sobre su estructura y composición. Todo lo contrario a lo que había ocurrido casi 80 años antes, cuando millones de personas creyeron que con él llegaba el fin del mundo

¿Se le cayó el bebé o lo tiró? 12 años después, audiencia clave en el juicio a la madre acusada de maltrato infantil
El abogado del papá pedirá la nulidad de la recalificación de la imputación que hizo la fiscalía y que beneficia a la acusada. De ello depende que se prosiga con los alegatos y la sentencia

“Yo seré la primera a la que le cortarán la cabeza”: el día en que Isabel Perón asumió la presidencia del PJ y llamó a la unidad
Fue exactamente hace cincuenta años en el Congreso Justicialista celebrado en el Teatro Nacional Cervantes, con el peronismo fraccionado y la amenaza golpista al acecho. Mientras algunos dirigentes huían del partido y otros se preparaban para resistir hasta que cayera el telón, Isabelita se convirtió en la primera mujer en ocupar la presidencia del justicialismo



