Rowan Williams: “Cuando hablamos juntos, cristianos, judíos y musulmanes, eso tiene un impacto real”

El ex arzobispo de Canterbury y primado de la Iglesia de Inglaterra (anglicana) de 2002 a 2012 visitó nuestro país para participar del Foro Interreligioso G20. “Un maravilloso testimonio de cómo confesiones diferentes pueden pelear por una agenda compartida para el bien de la humanidad”

Rowan Williams, ex arzobispo de Canterbury, director de Christian Aid, visitó Buenos Aires para participar del Foro Interreligioso G20
Rowan Williams, ex arzobispo de Canterbury, director de Christian Aid, visitó Buenos Aires para participar del Foro Interreligioso G20

Rowan Williams es un líder de la Iglesia Anglicana, teólogo y poeta, nacido en Gales. Actualmente dirige Christian Aid, la agencia de ayuda al desarrollo de las iglesias protestantes y ortodoxas británicas e irlandesas. En el encuentro multirreligioso que tuvo lugar en Buenos Aires y que convocó a unos 150 referentes de todas las confesiones y de asociaciones laicas basadas en la fe, participó de los debates sobre Ética y economía.

En su intervención, destacó la importancia de que haya vasos comunicantes entre el mundo religioso y el político. Subrayó el hecho de que una inmensa mayoría de la humanidad sigue expresando sus esperanzas y valores en una perspectiva religiosa. "Las tradiciones religiosas tienen un alcance único en el mundo: están en todos lados y en todos los niveles sociales", dijo.

El Foro Interreligioso G20 publicará sus conclusiones en los próximos días y espera transmitirlas a los presidentes que se reunirán a fines de noviembre en Buenos Aires.

En este encuentro con Infobae,  en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina donde tenían lugar los debates del Foro, Rowan Williams hablo de la necesidad de poner límites al capital financiero, lamentó "la oportunidad perdida hace diez años" durante la crisis del 2008 para hacer estas reformas y aseguró que, aunque la feligresía disminuye en el Reino Unido no sucede lo mismo con el rol comunitario y social de las iglesias.

¿Qué mensaje le gustaría que les llegue a los líderes del mundo que se reunirán en el G20 en Buenos Aires por parte de este Foro Interreligioso?

El mensaje que me gustaría que escuchen es que el desarrollo en términos de crecimiento económico no es suficiente; si sólo pensamos en el desarrollo en términos de producto, eso tiene efectos negativos en otras áreas del desarrollo humano, como el bienestar mental, el relacionamiento, la igualdad de género… quiero decir, es más que el PBI.

¿Cree que hay un ambiente favorable en estos líderes para escuchar un mensaje originado en las iglesias?

Honestamente no puedo ser muy optimista de momento. El modelo de relacionamiento global, los niveles de temor y de sospecha mutua en el mundo hacen que este mensaje sea difícil de escuchar, pero al mismo tiempo en términos de las nuevas generaciones, en términos de los muchos nuevos desarrollos en materia de pensamiento económico, filosófico y político, es un momento favorable. Hay una brecha entre lo que creo que las nuevas generaciones piensan o lo que les preocupa y lo que el establishment político internacional tiene por seguro.

Encuentro con el papa Benedicto XVI, en sus tiempos de primado de la Iglesia de Inglaterra (2010, NA)
Encuentro con el papa Benedicto XVI, en sus tiempos de primado de la Iglesia de Inglaterra (2010, NA)

Usted viene de un país y de toda una región, en donde la religión ha retrocedido mucho. Estas expectativas de las nuevas generaciones ¿pueden llevarlas a buscar respuestas en la espiritualidad, en la religión?

Es una pregunta muy interesante. Yo creo que no es muy probable que las generaciones más jóvenes vuelvan en gran número hacia las instituciones tradicionales pero el interés moral y espiritual es muy profundo y quizás se exprese más en el compromiso con lo ambiental. Y creo que esa es un área en la cual podemos encontrar coincidencias.

Un problema con el ambientalismo es que a veces parece una suerte de neo-panteísmo. Por ejemplo, he escuchado decir que las religiones tienen que dejar de lado la idea de que el hombre es el centro de la creación. ¿Qué piensa de eso?

No soy un panteísta obviamente, soy cristiano (risas). Pero lo que tenemos que redescubrir es que no somos el centro del universo, pero tenemos un lugar único dentro de él. Cada parte del Universo en los propósitos de Dios tiene un rol que encaja con los propósitos de Dios. Con demasiado frecuencia hemos pensado a la raza humana como de alguna manera distanciada del resto de la creación. Pero, a menos que estemos en buena relación con el ambiente, no podemos estar en buena relación entre nosotros, y con Dios, y a la inversa.  Entonces, me sentiría incómodo si estuviéramos yendo hacia un panteísmo en el sentido de que todo es lo mismo. Nuestra tarea es aprender cuál es nuestra esencia, cuál es la contribución que podemos hacer. Uno de mis colegas decía que tenemos que pensar en la justicia no sólo en términos de distribución sino de contribución, de contribución a hacer un mundo mejor; ése el el núcleo que quisiera ver subrayado.

Rowan Williams en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina en Buenos Aires, en una pausa en los debates del Foro
Rowan Williams en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina en Buenos Aires, en una pausa en los debates del Foro

Se lo preguntaba porque algunos hablan de "seres vivos" en vez de decir "seres humanos", englobando todo en una sola categoría…

He escuchado ese lenguaje, sí. Entiendo que quieren corregir y equilibrar, pero por  supuesto somos seres humanos, no podemos ser otra cosa que seres humanos, tenemos un lenguaje con el cual nos comunicamos, tenemos imaginación, y hasta donde sé las jirafas o los insectos no pueden usar la imaginación…

En 2008, cuando se produjo la gran crisis financiera, los líderes de las economías más grandes hicieron muchas promesas, hasta hablaron de una Tasa Tobin, de poner fin a los paraísos fiscales y otras cosas. Pero no lo hicieron. ¿Qué debe pasar para que esas elites se den cuenta de que si no se toman medidas habrá otra crisis?

No estoy seguro de que la Tasa Tobin sea la respuesta aunque la he defendido en el pasado. Pero tiene que haber medidas para limitar la total libertad de los flujos de capital. Es una gran desilusión que se haya perdido la oportunidad de hace diez años. Y ahora seguimos con el problema. Gordon Brown, el ex primer ministro, dijo la semana pasada que estamos yendo hacia otra crisis financiera porque no hemos tomado el toro por las astas en lo que hace a la regulación de los flujos de capital, al nivel de endeudamiento, a la asimilación en los bancos de las funciones de préstamo y de especulación, todo eso. Entonces, lo que hicimos hace 10 años, de apuro, fue apoyar, reforzar, a las instituciones ya existentes en vez de cambiarlas. No tengo expectativas de que haya cambios pronto. Pero en transparencia fiscal, en el control de los paraísos fiscales, vimos algo. El gobierno británico ha dado algunos pasos en esa dirección. Un poco más de transparencia se ha logrado. Christian Aid, la ong que yo dirijo, ha estado abogando por una justicia fiscal como condición para un desarrollo inteligente. Es una prioridad para nosotros.

(Prensa Foro Interreligioso G20)
(Prensa Foro Interreligioso G20)

Las autoridades en el Reino Unido, ¿escuchan a los líderes religiosos? ¿Los consultan?

Muy raramente. Pero la campaña por la transparencia fiscal (Tax Transparency) ha arrojado algunos resultados. Hace unos 15 años, una campaña que hicimos para cancelar la deuda de los países más pobres también tuvo un efecto en el gobierno. Aunque el número de personas que son practicantes regulares de un culto en el Reino Unido no es muy grande, cuando se juntan todos son una fuerza significativa. Gordon Brown también solía decir que alentaba a las comunidades religiosas a mantener la presión hacia el gobierno. "Ustedes nos dan permiso para las cosas correctas", decía. En síntesis, no es una historia de éxito pero tampoco es un total fracaso. Y cuando podemos hablar juntos todas las confesiones, cristianos, judíos, musulmanes y otros, tiene un impacto real. Cuando hace poco mi sucesor en el Arzobispado (de Canterbury) hizo declaraciones sobre el tema fiscal, hubo una fuerte reacción pública, no toda favorable, pero el hecho es que la gente prestó atención.

(NA)
(NA)

¿Este es el mejor momento del ecumenismo?

En el más alto nivel de las instituciones, no. A nivel de las corporaciones locales, es excelente. Hablo de mi país. La asistencia regular a los servicios religiosos no es muy alta, incluso decrece, pero el rol de las iglesias en sostener y ayudar en temas comunitarios es muy fuerte, tan fuerte como hace unos años. Por ejemplo en mi ciudad los albergues para los sin techo y un banco de alimentos para las personas más carenciadas son administrados por católicos, pentecostales y anglicanos, juntos. Y creo que lo que está ocurriendo aquí, en este Foro Interreligioso, es un maravilloso testimonio de cómo confesiones diferentes pueden pelear por una agenda que comparten por el bien de la humanidad.

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