Un joven fue brutalmente golpeado por una patota de nueve chicos en la localidad de Fray Luis Beltrán, en el Gran Rosario, provincia de Santa Fe.

El hecho ocurrió este martes, cuando Brian Ayala salió con unos amigos en horas de la madrugada por una zona de boliches, e intentó defender a otro joven al que le estaban rompiendo el auto.

La información trascendió a través de las redes sociales, ya que su mamá, Teresa, publicó una foto de Brian en el hospital, donde se encuentra internado con múltiples heridas en el rostro y otras partes del cuerpo.

"Estoy destrozada, es mi hijo, esta mañana queriendo llegar a casa una patota le rompió la cabeza con un fierro", escribió la madre de la víctima en el posteo que acompaña la imagen. Y agregó: "Sabés qué feo que es que tu hijo te diga 'pensé que me mataban, mami'".

Por su parte, Brian Ayala dio detalles de lo que ocurrió esa noche: "Me empezaron a golpear, me llevaban de una vereda a otra a las patadas y sentía que en todo momento decían 'vamos a matarlo acá, que ya lo tenemos'".

"Tengo tres puntos en la cabeza de los fierrazos que me dieron, tengo un riñón complicado con líquido, la nariz quebrada y hasta llegaron a agarrarme parte de la pierna izquierda, que la tengo toda lastimada", describió el joven.

Según informó el diario local La Capital, el ataque se produjo en la zona de una estación de servicio que está frente a la Fábrica Militar de Fray Luis Beltrán. Allí, se estaba bajando del auto junto a dos amigos cuando apareció corriendo un chico y se tiró sobre el capot del vehículo en el que iban ellos diciendo que le estaban destrozando el suyo.

"Le dije que se quedara tranquilo, que iba a tratar de darle una mano. En ese momento reconozco a uno de los chicos de la barra, que lo llamé por su nombre y le pregunté qué estaban haciendo, porque le estaban rompiendo el auto. Ahí se acerca una persona y me recrimina el hecho de por qué me meto yo, que no tengo nada que ver. Me mete una piña y me vuela la gorra", relató la víctima al Canal 5 de Rosario.

Después de recibir el primer golpe, Brian no quiso más problemas: "Le dije que quería mi gorra y me iba".

Sin embargo, fue seguido por los agresores hasta su domicilio, donde volvieron a golpearlo con mayor violencia. "Cuando estaba llegando a mi casa siento que me gritan 'dale gato, vení ahora tan malo que sos', cuando me doy vuelta me tiran una patada y cuando giro veo que viene uno corriendo con un fierro, que es ahí cuando me pegan un fierrazo. Ahí atiné a correr hasta mi casa, pero el portón se abre desde afuera y yo de la desesperación lo empujé para adentro y ahí es donde me caigo".