
Lucas Liveratore (34) es uno de los dos jóvenes que murió luego de participar en la fiesta electrónica en el boliche Punta Stage en la localidad santafesina de Arroyo Seco. Patricio Múgica Díaz, el fiscal de San Nicolás que investiga esa muerte, confirmó que la víctima falleció por el consumo de éxtasis y dijo que dentro del evento "había muchos dealers".
En diálogo con radio El Mundo, el funcionario aseguró: "Había una numerosa cantidad de dealers en esta fiesta y había muy poca agua. Poca cantidad de dispensers y una sola barra para un evento de tal magnitud". En ese sentido, señaló que "lo que mata no es el calor o la falta de agua, sino el consumo de estupefacientes". "Lo lamentable es que se vendían con una liviandad absoluta, se vendían estupefacientes como si fueran caramelos", agregó Múgica Díaz.
PUBLICIDAD

Liveratore, oriundo de San Nicolás, murió como consecuencia de un paro cardiorespitario por una falla aguda de bomba cardíaca. Posteriormente, tuvo un edema cerebral producto del sufrimiento cardíaco y un cuadro de deshidratación.
"Entendemos que con lo que tenemos, comprobamos el consumo por parte del chico y la venta de droga en el lugar. La muerte se produjo por el éxtasis. El chico Liveratore fue hallado muerto en su domicilio.
A partir de allí empezamos a reconstruir cómo fueron las últimas horas. Pudimos saber que después del festejo familiar de Año Nuevo en San Nicolás fue a la fiesta electrónica en Arroyo Seco con cuatro amigos, a unos 30 kilómetros de distancia", reveló el fiscal.
PUBLICIDAD
En San Nicolás, los integrantes de la Unidad Fiscal N°3, donde es subrogante el fiscal Múgica Díaz, investigan si hay más jóvenes que hayan ido a la fiesta electrónica y estén internados en algún hospital de la ciudad. Además, esperan los resultados de las pericias de sangre, orina y bilis, más los estudios de toxicología y alcohol.
Entre otras cosas, el funcionario judicial dijo que la realización del evento se sabía desde hace varios meses. Esto a partir de la declaración del intendente de Arroyo Seco, Nizar Esper, quien dijo que "los dueños del boliche organizaron la fiesta por detrás".
PUBLICIDAD
"El lugar -Punta Stage- no estaba habilitado para hacer fiestas electrónicas sino como un boliche bailable más. Incluso en agosto esa empresa pidió formalmente autorización para hacer una de ese tipo y le fue denegada", contó el jefe municipal en diálogo con La Capital de Rosario.
Al respecto, el fiscal dijo que le parecía "muy difícil" que no se supiera que se iba a llevar a cabo un evento de tal envergadura en una localidad tan chica.
PUBLICIDAD
LEA MÁS:
Nuevos detalles de la fiesta electrónica en Arroyo Seco que dejó dos muertos
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Sobrecarga laboral de enfermeras obliga al gobierno panameño a nombrar más personal
Se estima que en el país hay entre ocho a 10 enfermeras por cada 10,000 habitantes

Qué se sabe del operativo que detuvo al avión que aterrizó con más de 300 kilos de cocaína en Santa Fe
La aeronave bajó en una pista clandestina en Villa Eloísa, donde dos camionetas y un auto aguardaban la droga para iniciar el traslado. Gendarmería frustró la descarga y arrestó al presunto piloto y copiloto. Quién es el capo narco que aparece en el radar de la investigación

Atlético Nacional vs. Internacional de Bogotá EN VIVO playoffs Liga BetPlay: minuto a minuto del partido de vuelta en el Atanasio Girardot
El conjunto antioqueño se impuso en el partido disputado en el estadio de Techo y buscará asegurar su clasificación a las semifinales en Medellín

Red de periodistas latinoamericanos lleva la primera infancia al centro de la cobertura regional
La Coalición Latinoamericana Somos Crianza formó a más de 150 periodistas de siete países y los organizó en una red regional con un objetivo concreto: que la primera infancia ocupe el espacio que le corresponde en los medios de comunicación

Pintor fue detenido mientras vendía su moto: hombre estuvo 10 meses preso y denuncia que habría sido “sembrado” en el operativo policial
Tras la intervención, fue llevado primero a la comisaría y posteriormente al penal de Lurigancho, donde permaneció privado de su libertad durante diez meses. Finalmente, el Poder Judicial lo absolvió al concluir que no había pruebas suficientes


