Menos sodio y más potasio: la sal alternativa que podría prevenir millones de casos de ACV y muertes cada año, según un estudio

Investigadores australianos estimaron que extender su uso desde la cocina hasta la industria alimentaria y los restaurantes reduciría de forma marcada la carga de enfermedades cardiovasculares y renales en el mundo

Salero con etiqueta de sal con potasio junto a un plato de ensalada, una mano que condimenta y cuencos con cúrcuma, hojas secas y pimentón.
La adopción de este producto en los hogares evitaría más de seis millones de casos anuales de problemas cardiovasculares y renales (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Reemplazar la sal convencional por una alternativa enriquecida con potasio podría evitar 2,96 millones de muertes y 10,17 millones de nuevos casos anuales de enfermedades cardiovasculares y renales crónicas en 193 países, según una investigación liderada por The George Institute for Global Health, de Australia. El producto sustituye parte del cloruro de sodio por cloruro de potasio, una modificación que reduciría a la vez el exceso de sodio y la ingesta insuficiente de potasio.

La alternativa exige precauciones en personas con enfermedad renal avanzada o que toman medicamentos que elevan el potasio en sangre. En esos grupos podría producirse hiperpotasemia, una concentración excesiva de este mineral en la sangre, advirtió la investigación.

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La hipertensión afectó a cerca de una de cada tres personas de entre 30 y 79 años, unos 1.400 millones en el mundo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud. La enfermedad cardiovascular se mantuvo como la principal causa de muerte y discapacidad global, con 19,2 millones de fallecimientos en 2023, señaló el organismo.

La Asociación Americana del Corazón (AHA en inglés) explica que el exceso de sodio en el torrente sanguíneo atrae agua hacia los vasos sanguíneos, aumentando así la cantidad de sangre en su interior.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El ACV ocurre por la obstrucción de una arteria o la rotura de un vaso sanguíneo, en ambos casos la urgencia médica es máxima (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Cuando fluye más sangre por los vasos, aumenta la presión arterial. Un mayor flujo sanguíneo también obliga al corazón a trabajar más para bombear más sangre por todo el cuerpo. Con el tiempo, la presión arterial alta puede estirar demasiado o dañar las paredes de los vasos sanguíneos y acelerar la acumulación de placa que puede bloquear el flujo sanguíneo”.

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La hipertensión, fumar, el colesterol elevado, la diabetes, el sobrepeso y el sedentarismo aumentan el riesgo de ACV. Según la American Stroke Association, cerca de 1 de cada 4 adultos en el mundo tendrá un ACV a lo largo de su vida.

El accidente cerebrovascular ocurre cuando un coágulo bloquea o un vaso sanguíneo se rompe e interrumpe el aporte de sangre al cerebro. La falta de oxígeno puede dañar o destruir células cerebrales.

Un dato alentador indica que hasta ocho de cada diez ACV pueden prevenirse si se controlan los factores de riesgo, según la Asociación Estadounidense del Corazón.

El reemplazo doméstico y comercial de la sal común

Primer plano de las manos de un hombre agregando sal de un salero y con los dedos sobre un plato de pasta con vegetales. La cara no es visible.
El reemplazo de la sal convencional por una fórmula con potasio podría evitar casi tres millones de muertes anuales en el mundo (Imagen Ilustrativa Infobae)

El uso de esta sal en los hogares podría evitar 1,85 millones de muertes y 6,19 millones de casos de enfermedad cardiovascular y renal por año. La sustitución en alimentos procesados y comidas de restaurantes impediría otras 1,56 millones de muertes y 5,46 millones de casos anuales, según los cálculos del estudio.

Los investigadores evaluaron el impacto de reemplazar la sal usada en la cocina doméstica, la incorporada por la industria alimentaria y los restaurantes, y la consumida por personas con hipertensión diagnosticada o bajo tratamiento. Incluso una adopción parcial podría generar beneficios, planteó el trabajo.

“El consumo excesivo de sodio y la deficiencia de potasio son causas bien conocidas de hipertensión arterial, un importante factor de riesgo para afecciones potencialmente mortales como accidentes cerebrovasculares, infartos y enfermedades renales. El cambio a sal enriquecida con potasio aborda ambos problemas nutricionales simultáneamente, con importantes beneficios para la salud”, afirmó Bruce Neal, investigador sénior de The George Institute for Global Health.

Neal señaló que si bien un cambio global de la sal común a un sustituto enriquecido con potasio es un objetivo ambicioso, este es un punto de partida para que los países consideren esta oportunidad, que tiene un potencial mucho mayor y un costo mucho menor que muchos tratamientos farmacológicos".

Los alimentos preparados, la principal fuente de sal

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Más del 70% del sodio consumido en Europa y América del Norte procede de alimentos procesados y platos de restaurantes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Más del 70% de la sal consumida en Europa y América del Norte procede de alimentos procesados y comidas de restaurantes, no de la que se agrega en el hogar, explicó Neal. El investigador sostuvo que la industria alimentaria de esas regiones tendría que adoptar la sal con potasio para alcanzar el máximo beneficio potencial.

El efecto estimado sería mayor en países con poblaciones numerosas y una alta carga de enfermedad cardiovascular. Una sustitución completa podría prevenir 1,08 millones de muertes anuales en China, seguida de India, con casi 400.000 fallecimientos menos.

En el Reino Unido, el reemplazo total de la sal convencional podría impedir cerca de 13.000 muertes y unos 60.000 casos anuales de enfermedades cardiovasculares y renales. La Organización Mundial de la Salud respaldó en 2025 el uso de sal enriquecida con potasio para reducir la presión arterial y el riesgo cardiovascular.

Vivek Jha, nefrólogo e investigador sénior de The George Institute for Global Health en India, indicó que los riesgos para pacientes vulnerables podrían gestionarse con educación, etiquetado de productos y supervisión clínica. La expansión de esta alternativa requeriría aumentar la producción de cloruro de potasio para responder a la demanda mundial.

Una pizza redonda de ocho porciones con puré de calabaza, queso muzzarella y orégano sobre una masa integral. Una mano sirve una porción.
Una porción de pizza de queso contiene 600 miligramos de sodio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según la Asociación Americana del Corazón, las principales fuentes alimentarias de sodio en la dieta son:

  • Sándwiches
  • Arroz, pasta y otros platos a base de cereales
  • Verduras con almidón y sin almidón
  • Platos de carne, aves y mariscos
  • Pizza
  • Sopa
  • Papas fritas, galletas saladas y aperitivos salados
  • Postres y dulces
  • Embutidos y carnes curadas
  • Panes y tortillas
  • Huevos
  • Cereales y barritas para el desayuno 

“Puede que sorprenda que algunos alimentos figuren en esta lista, ya que no suelen tener sabor salado. El sodio se utiliza en los alimentos de diversas formas y para distintos fines, como curar la carne, hornear, espesar, retener la humedad, realzar el sabor y como conservante”, explicó la entidad.

Vista de una persona en una cocina moderna revolviendo huevos en una sartén sobre una estufa de gas, con varios ingredientes frescos listos en la encimera.
Cocinar en casa permite controlar la ingesta de sodio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consejos para reducir el sodio en la dieta:

  • Cocinar más comidas en casa, donde puedas controlar la ingesta de sodio.
  • Sazonar tus comidas con hierbas y especias en lugar de sal.
  • Enjuagar las legumbres y verduras enlatadas para eliminar el exceso de sodio.
  • Leer la etiqueta de información nutricional de alimentos similares y comparar el contenido de sodio por porción. Elegir aquellos con menor cantidad de sodio.
  • Buscar alimentos etiquetados como “sin sodio”, “bajo en sodio” o “con contenido reducido de sodio”.

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