Ameba comecerebros: el doctor Conrado Estol explicó cómo actúa y las claves para prevenir riesgos

El médico neurólogo describió cómo puede ingresar al organismo y cuáles son los síntomas que exigen una consulta médica. Durante Infobae al Mediodía, remarcó que se trata de una infección excepcional, aunque de evolución rápida

Aunque hay sobrevivientes, la infección puede dejar convulsiones o secuelas de debilidad luego de una evolución neurológica grave
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El neurólogo Conrado Estol explicó durante una entrevista exclusiva en Infobae en Vivo cómo la ameba Naegleria fowleri ingresa por la nariz, por qué sus infecciones son excepcionales y qué medidas reducen la exposición en aguas dulces templadas.

La explicación surgió a partir de la muerte de un chico de 10 años y de las dudas que generó el caso. Estol pidió separar la gravedad individual de la frecuencia epidemiológica.

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En una charla con el equipo de Infobae al Mediodía, integrado por Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Fede Mayol y Facundo Kablan, el médico definió al organismo como “una especie de parásito que vive en aguas templadas”.

“No lo podemos llamar animal”, aclaró el neurólogo, quien describió que se trata de un ser unicelular capaz de moverse y reproducirse sin tener neuronas. “Tiene química, porque por atracción química y física puede saber hacia dónde ir o de dónde escaparse”, señaló. Estol explicó que la ameba utiliza pseudópodos para desplazarse. “Pseudópodo, como suena la palabra, es pseudopies. Entonces con ellos se puede mover”, indicó.

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Conrado Estol explicó por qué la ameba entra por la nariz

El doctor Conrado Estol explicó que la ameba ingresa por la nariz, por eso recomendó no sumergir la cabeza en aguas dulces templadas
El doctor Conrado Estol explicó que la ameba ingresa por la nariz, por eso recomendó no sumergir la cabeza en aguas dulces templadas

La infección se vincula con el contacto de agua dulce con las fosas nasales. “El agua entra con la ameba a la nariz”, sostuvo Estol al describir el mecanismo que permite que el microorganismo alcance el sistema nervioso central.

El especialista ubicó el riesgo principalmente en lagos, lagunas, termas y ambientes de agua dulce templada. También mencionó las piletas con mantenimiento deficiente, aunque aclaró que los entornos naturales concentran las condiciones más propicias.

“¿Vas a las termas? No metas la cabeza abajo del agua”, recomendó. Para zonas donde el agua pueda contener amebas, también aconsejó no saltar ni zambullirse y taparse la nariz cuando sea necesario.

Sobre el perfil de los casos, señaló que en las estadísticas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos se registraron unos 180 casos desde 1936, de los cuales 50 correspondieron a chicos, con predominio de varones de entre 10 y 14 años.

Varios organismos microscópicos translúcidos de color amarillento y forma alargada flotan sobre un fondo acuático verde y azul.
La ameba Naegleria fowleri vive en aguas dulces templadas y causa una infección de evolución rápida (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Porque saltan y se tiran no de cabeza, sino parados. Son los que van a estar saltando en el agua”, planteó. Según explicó, esas maniobras facilitan que el agua ingrese con presión por la nariz.

Estol remarcó que esta ameba no se encuentra en agua salada sino en la dulce, ante la consulta sobre los ambientes donde puede sobrevivir.

También cuestionó la idea de que el fuerte olor a cloro sea una señal de limpieza. “Cuando hay olor a cloro es malo. Es una mezcla del cloro con el sudor humano”, afirmó, y agregó: “Una muy buena pileta, muy limpia, no tiene olor a cloro y tiene el agua transparente”.

La enfermedad puede avanzar en días y causar meningoencefalitis

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La rigidez de nuca, las convulsiones y la pérdida de conocimiento pueden aparecer por la inflamación de las meninges y el cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)

El neurólogo detalló que, tras ingresar por la nariz, la ameba puede atravesar una membrana relacionada con los bulbos olfatorios y alcanzar el cerebro. “Esta ameba entra al bulbo olfatorio y por eso se puede perder el olfato y el gusto con la infección”, explicó.

El período de incubación puede durar entre dos y diez días. “La muerte puede ser en cinco días. Entonces es muy rápido”, advirtió Estol.

Los primeros síntomas pueden confundirse con cuadros frecuentes. “Lo usual: dolor de cabeza, fiebre”, enumeró. Luego pueden aparecer rigidez de nuca, convulsiones y pérdida de conocimiento por la inflamación de las meninges y el cerebro.

Placas de resonancias magnéticas en tonos azules y blancos con vistas sagitales y coronales de una cabeza humana
La denominación ameba comecerebros alude al daño observado en casos fatales, pero la enfermedad se asocia con una intensa inflamación cerebral (Imagen ilustrativa IA Infobae)

La denominación popular de “ameba comecerebros” proviene del daño observado en estudios posteriores a los casos fatales, según explicó. “El cerebro está destruido en la autopsia. Pero no es que la ameba se come el cerebro”, precisó.

El mecanismo, sostuvo, está asociado a la inflamación que desencadena el microorganismo. “Libera sustancias que inflaman al cerebro. Por eso producen la meningitis, la encefalitis”, dijo.

Estol señaló que el diagnóstico requiere que el equipo médico considere esta posibilidad ante síntomas compatibles y antecedentes de exposición a agua dulce templada. “Por eso muere la gente, porque no se piensa en esa posibilidad”, afirmó sobre la dificultad inicial para identificar el cuadro.

La punción lumbar permite analizar el líquido que rodea el cerebro. “Si lo mirás al microscopio, vas a ver los trofozoítos, se llaman, que es el animalito, la ameba moviéndose”, relató.

El médico indicó que también existen métodos genéticos para confirmar el agente infeccioso. “En los que se ve la genética de la ameba. Confirmás PCR, que acá se hizo el diagnóstico en el Instituto Malbrán”, explicó.

Cierre provisorio de las Termas de Fiambalá
Se realizo un cierre provisorio de las Termas de Fiambalá, en Catamarca, a causa de la muerte del niño para investigar

Respecto del tratamiento, mencionó fármacos como la anfotericina, el fluconazol y la rifampicina, que pueden administrarse para llegar al sistema nervioso central. “Hay un tratamiento con antibióticos si esto es pensado y se diagnostica rápidamente”, afirmó.

El abordaje también debe atender la inflamación cerebral. “La persona se muere por aumento de la presión adentro del cráneo”, indicó Estol, quien explicó que en algunos casos se puede retirar temporalmente parte del cráneo para descomprimir el cerebro.

Aunque existen sobrevivientes, advirtió que pueden permanecer secuelas neurológicas. “Pueden quedar convulsiones o alguna secuela de debilidad”, enumeró.

El especialista contó que en Karachi, Pakistán, se reportaron 13 casos en personas que no se habían bañado en lagos ni termas. “¿Qué les habían hecho? Un baño ritual con agua de la canilla”, explicó, en referencia a una fuente de agua sin tratamiento adecuado que ingresó por la nariz.

Persona adulta nadando de espaldas con brazada de crol en piscina cubierta, el agua muestra reflejos de luz solar y líneas de carril marcadas.
Evitar sumergir la cabeza, saltar o zambullirse en aguas dulces templadas reduce la posibilidad de que el agua entre por la nariz (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al responder sobre el riesgo en piletas climatizadas de hoteles, Estol consideró que puede ocurrir, aunque lo ubicó como improbable. “La ameba está en ese fondo barroso natural del lago”, aclaró, y recomendó no revolver sedimentos en aguas poco profundas antes de sumergir la cabeza.

El neurólogo diferenció esta infección de los riesgos más habituales para los chicos en una pileta. “El ahogo es una causa de muerte muy frecuente por debajo de los cinco años en chicos. Es cuestión de un minuto”, alertó.

También transmitió un mensaje de cautela frente a los temores que generan los casos aislados. “Esto es absolutamente excepcional, que cuando ocurre la mortalidad es alta”, sostuvo.

Sobre la consulta por los tanques domiciliarios que reciben agua potable y quedan expuestos al sol, descartó que sea un escenario de preocupación habitual. “Si el agua es potable, si el agua ha sido tratada, sería absolutamente excepcional”, dijo.

La vacuna contra la meningitis tampoco previene esta infección. “La vacuna es específica para una causa específica de meningitis”, aclaró Estol, quien destacó que los calendarios de inmunización redujeron la mortalidad infantil vinculada a infecciones frecuentes.

La entrevista completa al doctor Conrado Estol

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