Distracción y fatiga mental: qué hábitos recomienda una neurocientífica para mejorar el rendimiento cognitivo

En el podcast The Diary of a CEO, una especialista explicó cómo las interrupciones constantes pueden reducir hasta un 60% la velocidad de trabajo y compartió estrategias para organizar las tareas, y reducir los estímulos del celular

Un hombre frente a una computadora portátil azul con iconos flotantes de correo, chat y redes sociales alrededor de su rostro.
El cambio continuo entre tareas puede reducir la velocidad de una persona hasta en un 60% (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El teléfono vibra, aparece una alerta en la computadora, entra un correo y una tarea compleja queda a mitad de camino. Para la neurocientífica Sahar Yousef, esa secuencia no representa una forma eficiente de trabajar: cada interrupción impone un costo cognitivo que reduce la capacidad de concentración y consume tiempo.

En una entrevista para el podcast The Diary Of A CEO, conducido por Steven Bartlett, la especialista sostuvo que el cambio continuo entre tareas puede volver a una persona hasta un 60% más lenta. También propuso medidas para reducir el impacto de las pantallas, organizar bloques de trabajo y recuperar espacios de descanso mental.

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El multitasking y el costo de cambiar de tarea

Yousef definió al cerebro como una “máquina de monotarea”. Según explicó, la atención humana no procesa de forma simultánea dos actividades que demandan concentración, sino que alterna entre ellas. Cada transición deja lo que llamó “residuo atencional”, una carga mental que acompaña a la persona de una tarea a la siguiente.

“Cada vez que cambias tu atención, pagas por ello”, afirmó la Dra. Yousef. Indicó que ese costo no solo reduce la velocidad de ejecución, sino que exige más energía y dificulta retomar el punto exacto en el que quedó una tarea previa.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La transición constante entre pantallas y labores consume más de dos horas diarias en los trabajadores del conocimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)

La neurocientífica citó una estimación sobre trabajadores del conocimiento, según la cual el cambio constante entre pantallas y labores puede consumir más de dos horas diarias. Frente a ese escenario, recomendó buscar “cierre cognitivo”: terminar o dejar claramente delimitado un asunto antes de iniciar otro.

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La atención también determina la memoria

Yousef vinculó la dispersión con la capacidad de aprender y recordar. Durante la entrevista, señaló que la memoria depende de aquello a lo que cada persona logra prestar atención en primer lugar.

“No puedes recordar nada a lo que no prestas atención”, afirmó la especialista. A partir de esa relación, advirtió que las alertas de teléfonos, correos electrónicos y plataformas de mensajería pueden afectar tanto el desempeño inmediato como la incorporación de información.

Sahar Yousef sostiene un modelo anatómico de cerebro frente a una mesa con anteojos y una caja rotulada como Productivity Toolkit
La capacidad de retener y recordar información depende directamente de la atención previa que recibe cada estímulo (Captura de video: YouTube/‎⁨@TheDiaryOfACEO⁩)

Además, describió las notificaciones como elementos diseñados para reclamar atención. Por eso, sugirió reservar las alertas para una lista reducida de contactos y situaciones prioritarias, como familiares, responsables laborales o clientes relevantes.

La escala de grises como barrera contra el scrolling

Uno de los consejos más concretos de la Dra. Yousef apuntó a la configuración visual del celular. La especialista propuso activar la escala de grises para disminuir el estímulo que generan los íconos, las notificaciones y los contenidos audiovisuales.

“Configura el teléfono en escala de grises”, subrayó durante la entrevista. De acuerdo con su relato, una prueba realizada en su laboratorio con profesionales que mantuvieron esa configuración durante tres semanas mostró una reducción promedio de una hora diaria de uso del celular.

Una mujer sentada a una mesa sostiene un teléfono inteligente que muestra iconos y menús en una pantalla en escala de grises.
La configuración de la escala de grises en el teléfono disminuyó en una hora diaria el uso de pantallas en pruebas de laboratorio (Imagen Ilustrativa Infobae)

La explicación se vincula con la intensidad visual de las plataformas. Sostuvo que las aplicaciones recurren a colores, sonidos, vibraciones, videos breves y desplazamiento infinito para captar atención. Comparó ese sistema con una línea de producción de comida que no ofrece una señal para detenerse.

También cuestionó los ajustes predeterminados de las aplicaciones y los servicios de mensajería. Su propuesta consiste en limitar las notificaciones a asuntos realmente urgentes y alejar el teléfono del espacio de trabajo.

Los sprints de enfoque y las tareas prioritarias

Para abordar trabajos que requieren concentración recomendó los sprints de enfoque, bloques de tiempo planificados para avanzar sobre una tarea definida. Según Yousef, este sistema permite “hacer hasta dos veces más” trabajo y reducir errores, aunque esa afirmación quedó atribuida a investigaciones de su propio equipo.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Los sprints de enfoque organizan bloques de trabajo planificados para resolver un máximo de tres tareas prioritarias por jornada (Imagen Ilustrativa Infobae)

El método incluye cinco pasos. El primero consiste en reservar el bloque con anticipación en el calendario. Para la neurocientífica, esa planificación activa redes anticipatorias del cerebro y prepara al cuerpo para el esfuerzo que vendrá.

El segundo paso exige convertir una meta amplia en una lista de acciones concretas. En lugar de escribir “trabajar en una presentación”, Yousef sugirió establecer objetivos como completar una diapositiva, solicitar datos específicos o revisar una tabla. “No quiero que decidas cómo jugar el partido en medio del partido”, señaló.

La especialista distinguió entre las tareas prioritarias del día, a las que denominó TP, y las tareas secundarias, o TS. Recomendó limitar las TP a entre una y tres por jornada, mientras que los pendientes menores pueden resolverse en breves períodos entre reuniones.

El descanso sin otra pantalla y el lugar del aburrimiento

Yousef cuestionó la costumbre de utilizar redes sociales como pausa entre actividades exigentes. Para ella, revisar videos cortos o noticias durante un descanso no permite que el cerebro se recupere, porque implica procesar nueva información.

Sahar Yousef sostiene un modelo anatómico de cerebro frente a una mesa con anteojos y una caja rotulada como Productivity Toolkit
Un estudio científico reveló que el contacto con la naturaleza alivia la fatiga mental con mayor eficacia que el consumo de redes sociales (Captura de video: YouTube/‎⁨@TheDiaryOfACEO⁩)

La especialista mencionó un estudio publicado en Nature que comparó distintas pausas tras períodos de trabajo. Según describió, la exposición a la naturaleza ofreció el mejor resultado para reducir la fatiga, seguida por no hacer nada. El desplazamiento en plataformas de videos breves quedó entre las opciones menos eficaces.

Su planteo parte de una secuencia: estudiar el problema, cargar información relevante y luego alejarse de él. Ese cambio de actividad puede facilitar conexiones entre redes neuronales y dar lugar a una idea nueva.

La neurocientífica también alertó sobre las consecuencias de una dependencia digital prolongada. “Si seguimos tan distraídos, terminaremos viviendo una vida que no queremos”, advirtió al referirse a la pérdida de control sobre el tiempo, la atención y las decisiones cotidianas.

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