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Qué le pasa al cerebro al permanecer 20 minutos sin hacer nada

El descanso mental no implica inactividad cerebral: MDR Wissen explica cómo las pausas breves pueden favorecer la memoria, la creatividad y la organización de la experiencia

Mujer sentada frente a una ventana, mira un lago, montañas y árboles al atardecer. En la mesa, un libro abierto y una taza humeante.
Durante periodos de descanso sin nuevas exigencias, se reactiva la red por defecto, un sistema cerebral que conecta regiones ligadas al recuerdo, la planificación y la generación de ideas originales (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La exigencia de productividad constante suele dejar poco margen para las pausas sin objetivo. En jornadas atravesadas por pantallas, tareas encadenadas y estímulos permanentes, quedarse quieto durante unos minutos suele percibirse como una pérdida de tiempo.

Distintas investigaciones en neurociencia describen otra escena: cuando una persona no hace nada durante unos minutos, el cerebro activa procesos ligados a la memoria, la creatividad y la organización interna de la experiencia.

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Lejos de interrumpir el funcionamiento mental, los momentos de descanso permiten que el sistema nervioso procese información reciente, estabilice recuerdos y ponga en juego formas de pensamiento menos visibles en situaciones de concentración sostenida. Según publicó MDR Wissen, ese estado de reposo se relaciona con una red cerebral específica que entra en acción cuando la atención deja de concentrarse en estímulos externos.

La relevancia del tema no se limita a una curiosidad sobre el cerebro. También pone en discusión un hábito extendido: ocupar cada pausa con una nueva demanda. En esa secuencia, el descanso pierde espacio justo cuando distintas fuentes académicas y periodísticas señalan que esos intervalos participan en funciones cognitivas concretas.

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El eje no pasa por una defensa abstracta del ocio, sino por el papel que esas pausas tienen en el aprendizaje, la planificación y la generación de ideas.

Qué ocurre en el cerebro cuando baja el ritmo

Una mujer recostada en un sofá en el interior de una sala; una mujer recostada en el césped bajo un árbol en el exterior.
El fenómeno de neural replay, descrito por el investigador Fabian Renz, muestra que el cerebro repite de forma acelerada patrones neuronales ya vividos (Imagen Ilustrativa Infobae)

MDR Wissen plantea que el cerebro no funciona como un dispositivo que puede apagarse. Aunque una persona sienta que no está haciendo nada, continúan tareas decisivas. Entre ellas aparece el reposo mental, una etapa en la que se procesan experiencias recientes y se reorganiza información.

Según publicó MDR Wissen, el investigador Fabian Renz, del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Neurociencias de Leipzig, estudia la relación entre descanso y reactivación cerebral. En su trabajo aborda el fenómeno de neural replay—o reactivación neuronal—, detectado primero en experimentos con animales. Ese mecanismo describe una reactivación de patrones neuronales durante el sueño o la vigilia en reposo, como si el cerebro repitiera de forma acelerada secuencias ya vividas.

Renz explicó, según la nota de MDR Wissen, que una de las teorías más difundidas sobre la consolidación de la memoria sostiene que una huella recién aprendida se codifica primero en el hipocampo. Más tarde, durante períodos de descanso y sobre todo durante el sueño, esa información se transforma y se desplaza hacia la corteza cerebral. En términos simples, el cerebro necesita tiempo sin nuevas exigencias para fijar lo aprendido y redistribuirlo dentro de sus redes.

Esa idea aparece también en la revisión donde un grupo de investigadores señaló que el reposo posterior al aprendizaje puede favorecer la consolidación de recuerdos y el rendimiento posterior. El trabajo describe al descanso como una instancia en la que la actividad espontánea del cerebro se vincula con la integración de información reciente.

Otra revisión publicada en PubMed Central, indicó que el Default Mode Network —o red neuronal por defecto— actúa durante el reposo despierto y que en ese contexto suelen coincidir el pensamiento espontáneo y la reactivación de recuerdos recientes. Según ese trabajo, la conectividad entre el hipocampo y esta red durante el reposo se asocia con un mejor desempeño de la memoria a largo plazo.

La red por defecto y la producción de ideas nuevas

Un hombre de espaldas camina por un sendero de tierra en un parque, rodeado de árboles con follaje verde y césped iluminado por el sol.
Estudios citados por MDR Wissen y Nature Communications Biology indican que las personas con mayor capacidad creativa presentan interacciones más flexibles entre la red por defecto y la red de control ejecutivo durante el reposo, facilitando la producción de ideas nuevas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El descanso no queda limitado a la memoria. Según indicó MDR Wissen, el neurocientífico, bioquímico y autor Henning Beck sostiene que la capacidad de desviar la atención de una tarea específica resulta tan importante para el pensamiento como la concentración prolongada. Su planteo apunta a que una mente enfocada de manera continua pierde margen para asociar ideas y adaptarse a situaciones nuevas.

Esa dimensión se conecta con el llamado Default Mode Network o red por defecto, un sistema cerebral que se activa cuando los pensamientos se apartan de los estímulos inmediatos.

De acuerdo con la nota de MDR Wissen, la investigadora Casey Paquola, del Centro de Investigación Jülich, explicó que esta red se distribuye en seis regiones del cerebro, desde el córtex frontal hasta zonas vinculadas con la memoria, como el hipocampo.

La asociación entre reposo y creatividad también aparece en un estudio publicado en Nature Communications Biology. Esa investigación indicó que las personas con mayor capacidad creativa mostraron interacciones más flexibles entre la red por defecto y la red de control ejecutivo durante el reposo. El trabajo añadió que una frecuencia mayor en los cambios entre distintos estados de esas redes se vinculó con ideas más originales.

A esa línea se suma un estudio publicado en la revista Brain y disponible en PubMed Central. La investigación utilizó registros intracraneales de alta resolución en pacientes humanos y encontró evidencia de que la actividad de la red por defecto varía según procesos cognitivos asociados con el pensamiento espontáneo y divergente. El artículo indicó que esos resultados aportan evidencia causal sobre la participación de esta red en la generación de conexiones originales entre conceptos.

Paquola señaló además, según publicó MDR Wissen, que esa red presenta una mayor actividad cuando la mente deriva hacia recuerdos, hipótesis o proyecciones sobre el futuro. La investigadora explicó que este sistema vincula información sensorial con recuerdos y conocimientos previos. Esa capacidad de establecer nuevas asociaciones entre distintos tipos de información aparece en varias fuentes como uno de los mecanismos relacionados con la creatividad.

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