
Cada vez más personas consultan por el uso de toxina botulínica en el músculo masetero para tratar el dolor mandibular y la tensión por bruxismo.
Un reportaje de Harper’s Bazaar, revista de moda y estilo de vida, analizó el auge de este procedimiento, sus efectos estéticos y las advertencias de especialistas como la dermatóloga Shereene Idriss, el cirujano plástico David Shafer y la cirujana plástica Catherine Chang, quienes han señalado riesgos y aspectos de regulación en torno a la práctica.
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Funcionamiento de la toxina botulínica en el masetero y efectos en la salud
La toxina botulínica actúa relajando el músculo masetero mediante el bloqueo de los receptores que le indican contraerse y tensarse. Esto permite liberar la tensión acumulada en la mandíbula y reducir molestias asociadas al bruxismo, como el dolor y la rigidez. Muchos pacientes que sufren de rechinar o apretar los dientes durante la noche encuentran alivio al despertar con una musculatura más distendida.

El masetero, músculo esencial en la masticación y en la estabilidad del cráneo, define en gran medida la forma y la fuerza de la mandíbula. Al relajar este músculo con neurotoxina, se puede modificar la silueta facial, generando un aspecto más estilizado. Sin embargo, el procedimiento no cuenta con un protocolo de aplicación aprobado oficialmente, lo que implica variabilidad en las técnicas y resultados entre los profesionales.
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Un tratamiento con toxina botulínica en el masetero suele aportar alivio del dolor y la tensión, así como una progresiva transformación estética en la zona mandibular. La intervención se ha consolidado como una alternativa recurrente para quienes buscan alivio funcional y un perfil facial más afinado.

Riesgos y advertencias estéticas de la toxina botulínica en el masetero
Según los especialistas citados, la inyección de neurotoxina en el masetero, aunque ampliamente adoptada, no está exenta de riesgos estéticos, especialmente en personas con determinadas características faciales. Los especialistas advierten que debilitar o reducir el tamaño de este músculo puede disminuir el soporte de la parte inferior del rostro.
A medida que pasa el tiempo y la piel pierde elasticidad, la falta de estructura muscular puede favorecer la aparición de papada o flacidez, sobre todo en quienes ya presentaban menor volumen óseo o muscular de base. El procedimiento puede generar un exceso de piel en la zona mandibular si la estructura subyacente se reduce de manera significativa.
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Esta consecuencia es especialmente relevante en pacientes predispuestos a la flacidez facial o con mandíbula estrecha, quienes podrían experimentar cambios no deseados meses o incluso años después de la intervención.
La neurotoxina, utilizada habitualmente para minimizar movimientos faciales responsables de arrugas, puede tener un efecto contrario en la mandíbula: al debilitar el soporte, aumenta el riesgo de exceso de piel y alteraciones en el contorno natural del rostro.
Diferencias en resultados según la estructura facial y alternativas
El impacto de la toxina botulínica en el masetero varía considerablemente según la morfología facial de cada paciente, explican los especialistas. Aquellas personas con un rostro más ancho y una mandíbula cuadrada suelen contar con una buena base muscular y ósea, lo que permite resultados armónicos y menor riesgo de flacidez.
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En cambio, quienes tienen una mandíbula angosta o menor densidad estructural podrían experimentar un descenso prematuro de los tejidos faciales. La elección del tratamiento adecuado requiere una valoración individualizada y un enfoque que priorice tanto la funcionalidad como la estética.
Para quienes no son candidatos óptimos a la inyección en el masetero, existe la alternativa de aplicar la neurotoxina en el músculo temporal, ubicado en la sien, lo que también contribuye a aliviar tensión y dolores de cabeza asociados al bruxismo, sin afectar el soporte mandibular. La evaluación experta resulta fundamental para evitar resultados adversos y lograr un equilibrio entre los beneficios funcionales y la armonía facial.
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Estado regulatorio de la toxina botulínica en el masetero y perspectivas de aprobación
Los expertos señalaron que actualmente, la aplicación de toxina botulínica en el músculo masetero se realiza fuera de etiqueta, ya que no cuenta con la aprobación de la agencia reguladora de Estados Unidos. Esta situación implica que no existe un protocolo oficial de seguridad ni una homologación del procedimiento para ese uso específico, lo que deja mayor margen de variabilidad en la práctica clínica.
Estiman que están en proceso de solicitar la aprobación formal para el tratamiento de prominencia mandibular en Estados Unidos, un trámite que suele ser extenso y costoso. Mientras tanto, en otros países, la utilización de la neurotoxina con este fin ya ha sido aprobada y se encuentra regulada.
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