La actividad manual se consolida como herramienta para reducir ansiedad y depresión, según expertos

Diversos estudios confirman los beneficios de prácticas creativas como pintar, bordar o coser para la salud mental

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Mujer joven con delantal manchado de pintura, sentada, concentrada en pintar un paisaje de atardecer con un río en un lienzo. Pinceles y paleta cerca.
Diversos estudios recientes evidencian que tareas creativas como la pintura, el bordado o la costura favorecen la relajación, aumentan la concentración y contribuyen a aliviar síntomas de ansiedad y depresión en adultos y adolescentes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Especialistas y organizaciones de salud mental subrayan que las actividades manuales como pintar, coser y dibujar ayudan a reducir la ansiedad y la depresión. Según investigaciones recientes, estos trabajos favorecen la concentración, promueven la relajación y permiten organizar pensamientos, lo que incide en el bienestar emocional de personas de diferentes edades.

El fenómeno surge en un contexto donde la vida cotidiana se ve marcada por el exceso de estímulos digitales y la desconexión del presente.

Beneficios demostrados en estudios recientes

De acuerdo con elmedio brasileño OGlobo, los psicólogos indican que las prácticas manuales no solo estimulan el cerebro, sino que también ofrecen una vía para canalizar emociones difíciles. Estas actividades se incluyen en centros de salud y en el ámbito doméstico porque facilitan el desarrollo de hábitos más saludables frente al estrés.

Según testimonios recogidos por medios especializados en psicología, la costura, la pintura, el dibujo, el bordado y el ensamblaje de piezas artesanales se incorporan cada vez más en rutinas terapéuticas debido a pruebas comprobadas sobre sus beneficios.

Los expertos destacan que el trabajo manual produce una sensación de control y calma el sistema nervioso gracias a su ritmo repetitivo, lo cual tiene impacto directo en el bienestar.

Según Douglas Oliveira, psicólogo especializado en terapia cognitivo-conductual, prestar atención a la tarea manual reduce la rumiación mental y ayuda a detener los pensamientos intrusivos. “La ansiedad pierde su poder”, afirma el especialista, quien observa un creciente interés en recuperar técnicas ancestrales para combatir el estrés.

Primer plano de las manos de un estudiante escribiendo en una máquina de escribir antigua con teclas circulares y papel enrollado en el carro.
Investigaciones observacionales reportan que dedicar tiempo a actividades como coser, tejer o hacer cerámica interrumpe el ciclo de pensamientos ansiosos y refuerza la sensación de control emocional, especialmente en contextos de estrés cotidiano digitalizado (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por su parte, Hanna Santos, psicóloga clínica y terapeuta de juego, señala que la búsqueda de alternativas para reducir la ansiedad se intensificó en los últimos años.

En ese sentido, explica que técnicas tradicionales como el bordado, la pintura y la costura permiten calmar el sistema emocional, ya que estimulan el cerebro para aprender habilidades nuevas. La entrada en un estado de concentración profunda favorece el bienestar y reduce la ansiedad.

Un estudio publicado en 2025 en la Australian Journal of Occupational Therapy analizó actividades como tejer, coser, hacer cerámica y bordar. Los resultados muestran que estos trabajos favorecen la concentración y mejoran el estado de ánimo y la satisfacción de los participantes, incluyendo personas con ansiedad, depresión, enfermedades crónicas y demencia.

Según la investigación, los efectos positivos pueden surgir rápidamente, incluso tras sesiones cortas de 10 minutos. El mecanismo identificado apunta a que la focalización en una tarea concreta interrumpe los ciclos de pensamiento ansioso y proporciona una pausa mental que puede restaurar parcialmente el equilibrio emocional.

Impacto social y emocional del trabajo manual

Más allá de los beneficios individuales, la práctica grupal de actividades manuales fortalece los lazos sociales y crea redes de apoyo emocional. Otro estudio publicado en la Journal of Occupational Sciences, destaca que el tejido grupal incrementa la sensación de pertenencia y el bienestar general.

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Estudios publicados en revistas científicas destacan que talleres colectivos de tejido o bordado incrementan la sensación de pertenencia y favorecen la construcción de redes de apoyo emocional, complementando la terapia psicológica convencional (Freepik)

La terapeuta de arte y psicóloga Ana Cristina Costa afirma que los entornos colectivos resultan especialmente valiosos para quienes requieren apoyo emocional adicional. “Cuando escuchas a la otra persona, es como si también tuvieras la oportunidad de escucharte a ti mismo”, explica.

Los especialistas indican que el trabajo manual no reemplaza la terapia psicológica convencional, sino que funciona como complemento. Asignar actividades que ayuden a mantener la atención en el presente forma parte de las recomendaciones habituales en el abordaje de la ansiedad.

Además, Oliveira enfatiza que la participación en tareas creativas como dibujar o escribir en un diario contribuye a la regulación emocional y al desarrollo de hábitos saludables.

Según el Ministerio de Salud de Brasil, la arteterapia se reconoce oficialmente como una herramienta terapéutica en las Prácticas de Salud Integrativas y Complementarias (PSIC). Esta modalidad se emplea en centros de atención primaria y hospitales para favorecer la expresión de sentimientos, reducir el estrés y promover el equilibrio emocional.

Arteterapia y expresión creativa en la salud mental

(Imagen Ilustrativa Infobae)
De acuerdo con especialistas, la arteterapia facilita la expresión de emociones complejas y promueve la autoexploración, lo que resulta útil en el tratamiento de la ansiedad, el duelo y dificultades para la comunicación emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)

En psicología, la arteterapia representa una técnica complementaria que facilita la expresión de emociones y sentimientos mediante actividades creativas. Dibujo, pintura, collage y otras formas artísticas permiten exteriorizar vivencias internas y conectar con aspectos emocionales de manera indirecta.

Costa precisa que lo esencial en la arteterapia es el proceso de autoexploración del paciente, no el resultado material. “El arte actúa como facilitador de procesos terapéuticos cuando las palabras no bastan”, afirma la especialista.

Una revisión publicada en 2025 sugiere que dibujar y pintar contribuyen a mejorar la autoestima, la conciencia corporal y la expresión emocional. Estos beneficios resultan relevantes en casos de trauma o dificultades para la comunicación emocional, ya que las actividades manuales permiten transmitir sentimientos complejos sin necesidad de verbalizarlos.

La diferencia fundamental entre la arteterapia y los pasatiempos creativos radica en la presencia de un profesional. Mientras estos últimos se orientan al bienestar general, la otra integra la orientación y la escucha terapéutica para abordar la ansiedad, la depresión y el autoconocimiento.