Dolor en el pecho después de hacer ejercicio: cuándo es normal y en qué casos puede ser una señal de alarma

Médicos de Cleveland Clinic revelaron las principales causas del malestar torácico tras la actividad física

Guardar
El dolor en el pecho
El dolor en el pecho tras el ejercicio físico requiere consulta médica para descartar problemas cardíacos graves según expertos de Cleveland Clinic (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sentir dolor en el pecho tras el ejercicio físico genera preocupación en todo tipo de personas activas, desde atletas experimentados hasta quienes apenas comienzan una rutina. Aunque en muchos casos responde a causas benignas, este síntoma puede ser la primera señal de una emergencia médica.

Entender cuándo se trata de una molestia pasajera y cuándo es necesario actuar con rapidez es clave para proteger la salud y evitar consecuencias graves.

Qué hacer ante el dolor en el pecho durante el ejercicio

Sentir dolor en el pecho después de realizar ejercicio físico despierta inquietud tanto en deportistas experimentados como en quienes inician una rutina. Expertos de Cleveland Clinic, liderados por la cardióloga deportiva Tamanna Singh, recalcan que identificar cuándo se trata de un síntoma menor y en qué casos es una emergencia médica, resulta esencial.

Dificultad respiratoria, irradiación del dolor
Dificultad respiratoria, irradiación del dolor a otras zonas o síntomas persistentes tras el esfuerzo alertan sobre la necesidad de atención urgente (Imagen Ilustrativa Infobae)

La recomendación principal es no restar importancia a la presión en el pecho tras la actividad física y actuar con prontitud ante cualquier duda. Singh aconseja que siempre se tome este síntoma con seriedad y nunca se intente aguantarlo: “Si sientes dolor en el pecho durante el ejercicio, detente y avisa a alguien de inmediato”, advirtió la especialista a través de Cleveland Clinic.

Causas benignas, digestivas, respiratorias y cardíacas del dolor en el pecho tras el ejercicio

En la mayoría de los casos, el dolor torácico tras el ejercicio responde a causas benignas como espasmos musculares localizados, frecuentes al iniciar nuevas rutinas, o lesiones externas típicas de deportes de contacto, como esguinces, contusiones y fracturas de costilla.

También pueden intervenir enfermedades musculoesqueléticas, como la costocondritis, el síndrome de Tietze o el dolor miofascial. Las afecciones digestivas, como la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), suelen confundirse con síntomas cardíacos, sobre todo en personas activas con dietas restrictivas o uso de antiinflamatorios, y pueden provocar malestar torácico por el aumento de presión abdominal.

Entre los problemas respiratorios, el broncoespasmo inducido por el ejercicio es frecuente y se agrava con frío, alergias o exposición a agentes ambientales, mientras que cuadros menos comunes, como neumonía, pleuresía, neumotórax o embolia pulmonar, requieren atención urgente; la pleuresía, destaca la doctora Tamanna Singh de Cleveland Clinic, se manifiesta como un dolor agudo que empeora al inhalar.

Entre las causas respiratorias del
Entre las causas respiratorias del dolor torácico destacan el broncoespasmo, la pleuresía, el neumotórax y la embolia pulmonar, algunos requieren intervención médica inmediata (Medical News Today)

En cuanto a causas cardíacas, en mayores de 35 años predominan la angina de pecho y la enfermedad de las arterias coronarias, mientras que en menores de esa edad son más frecuentes las cardiopatías congénitas, como la miocardiopatía hipertrófica, anomalías en las arterias coronarias y problemas valvulares, así como infecciones virales que derivan en miocarditis o pericarditis.

Desde Cleveland Clinic, Singh insiste en que escuchar al propio cuerpo y consultar ante síntomas inusuales o graves permite prevenir riesgos innecesarios.

Cuándo buscar ayuda médica urgente

Uno de los principales criterios para buscar ayuda médica urgente es que el dolor no desaparezca en poco tiempo, aumente o se acompañe de síntomas de alarma.

Entre las señales de emergencia, los especialistas mencionan la persistencia o incremento de la molestia, presión intensa en el pecho (similar a tener un peso encima), dolor que se irradia hacia los brazos, hombros, cuello, mandíbula o espalda, dificultad para respirar, piel azulada (cianosis), mareos, pérdida de conciencia, náuseas o vómitos y antecedentes familiares de muerte súbita cardíaca.

Además, Cleveland Clinic destaca la importancia de consultar con un profesional de la salud aunque el dolor disminuya poco después del esfuerzo.

Una evaluación médica es fundamental
Una evaluación médica es fundamental para identificar o descartar causas graves del dolor en el pecho en personas activas tras el ejercicio (Imagen Ilustrativa Infobae)

La doctora Singh explica que el dolor de pecho tardío tras el ejercicio generalmente no señala un problema cardíaco, pero solo una evaluación médica lo puede descartar. Por ello, la valoración clínica permite identificar causas graves y descartar afecciones que podrían pasar inadvertidas sin una revisión.

En la entrevista médica inicial, el especialista indaga en los síntomas y, si existen dudas, deriva al paciente a un cardiólogo deportivo para un análisis más profundo. La detección temprana de posibles problemas es clave; según Singh, las personas activas tienden a exigir más a su cuerpo, lo que puede aumentar la probabilidad de experimentar dolor en el pecho por distintas causas.