
Sabemos que la salud bucal es importante y, por lo general, la asociamos con cepillarnos los dientes todos los días. Sin embargo, esta costumbre es necesaria pero no suficiente. En ese marco, el uso de hilo dental aparece como un hábito complementario e igual de importante: los beneficios de pasarlo por nuestros dientes son múltiples, al igual que las consecuencias de no hacerlo.
Este producto es esencial para el bienestar dental ya que no sólo elimina la suciedad de los lugares a los que no llega el cepillo, sino que también colabora en la limpieza alrededor de las encías, que en algunos casos pueden acumular bacterias relacionadas al mal aliento. Por lo tanto, se recomienda utilizarlo cotidianamente: la Asociación Dental Americana sugirió una profunda limpieza con hilo dental al menos dos veces al día, preferentemente después de la cena y del almuerzo. ¿Qué se logra con esta constancia? Reducir la placa y las partículas de alimentos.
Infobae conversó con el odontólogo Gaspar Ippoliti (MN 41390) para conocer las principales precisiones de este hábito tan importante. “En primer lugar, recomiendo usar el hilo dental que tiene cera, porque es más suave y protege más las encías. Además, te permite un mejor deslizamiento entre los dientes y, al no ser de nylon, no se deshilacha”, sugirió. Al mismo tiempo, se mostró preocupado porque “el 80% de los pacientes no lo usa. Algunos desconocen las consecuencias y otros dicen que no tienen tiempo o que se olvidan”.

Caries
Los productos con azúcar agregado pueden, a largo plazo, ser un factor influyente en la aparición de caries. De todas maneras, puede haber otras razones para este cuadro. “Las caries son el resultado de la desmineralización del esmalte de los dientes y se producen por diferentes factores. Los alimentos y las bebidas con diferentes hidratos de carbono son metabolizados por las bacterias que hay en la boca de las personas y pueden contribuir a que se produzcan caries”, le había explicado a Infobae Andrea Verónica Ríos, jefa de odontología del Hospital Posadas de Argentina.
Para evitar esta consecuencia, el hilo dental es más que importante ya que, según indicó Ippoliti, “al acumularse comida en zonas donde el cepillo no llega o no elimina, con el tiempo se puede formar una mancha blanca -que es la precarie- y finalmente la carie. Si esto sucede por dentro del punto de contacto del diente y no se detecta a tiempo, puede terminar en un tratamiento de conducto”.
Encías y mal aliento
El hilo dental no sólo es beneficioso para evitar las manchas o las caries en los dientes: hay consecuencias que pueden ser aun más profundas. “La limpieza con el hilo dental ayuda mucho al tejido gingival, que está en la encía. Si no cuidás esto facilitás la formación de placa dental y de gingivitis; la aparición de sangrado y el mal aliento”, detalló el odontólogo, quien además consideró que los profesionales “deberían enseñarle salud bucal al paciente además de atenderlo”.

En cuanto al mal aliento -o halitosis, como se lo denomina técnicamente-, son varias las comidas que lo pueden causar: productos como el café y el tabaco, o alimentos como el ajo y la cebolla pueden provocar un fuerte e incómodo aroma. De cualquier modo, la principal razón de este problema son las bacterias que sobreviven en ambientes secos y proliferan cuando nuestra boca no se encuentra bien hidratada y limpia.
El mal aliento persistente también puede ser, en algunos casos, un signo de un problema mayor, como la periodontitis, relacionada a la acumulación de placa. Cualquiera de todos estos males puede prevenirse con el uso de hilo dental “dos veces por día después del cepillado”, según Ippoliti.
Cómo usar hilo dental correctamente

Más allá de lo esencial del uso diario, hay que tener en cuenta ciertos cuidados a la hora de pasarnos hilo dental. ¿Por qué? Porque si lo hacemos con demasiada vehemencia podemos lastimarnos las encías. Sobre este punto, Ippoliti precisó: “El movimiento no tiene que ser como el de un serrucho. Hay que ir entre diente y diente (en el punto de contacto) hasta arriba si son los superiores y hasta abajo si son los inferiores. Después, sacamos el hilo suavemente deslizando por las paredes dentales”.
De acuerdo a lo que afirmó el profesional, las personas que tienen ortodoncia deben utilizar un cepillo interdental en lugar del hilo. Por otro lado, hay algunos “casos complicados para usarlo, como aquel paciente que tiene superposición o mal posición dentaria, lo que impide la entrada del hilo porque no puede pasar entre diente y diente”. En estos diagnósticos, “la predisposición a formar sarro y caries es mucho más alta”.
Así las cosas, los profesionales de la odontología coinciden en que, salvo excepciones como las mencionadas anteriormente, hay que pasarse hilo dental luego del cepillado no sólo para profundizar la limpieza bucal sino también para evitar diversos problemas de salud que pueden ser preocupantes.
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