¿Será posible la gestación fuera del útero? Esto es lo que descubrieron científicos israelíes

Investigadores de ese país lograron hacer crecer embriones de 250 células hasta convertirlos en fetos de ratón con órganos completamente formados utilizando vientres artificiales. Cómo el avance podría cambiar la medicina reproductiva

Aunque los científicos llevan décadas intentando gestar mamíferos fuera del cuerpo, el éxito se había limitado a embriones en fase muy temprana que se cultivan en un laboratorio durante un breve periodo
Aunque los científicos llevan décadas intentando gestar mamíferos fuera del cuerpo, el éxito se había limitado a embriones en fase muy temprana que se cultivan en un laboratorio durante un breve periodo

Científicos israelíes hicieron crecer embriones de 250 células hasta convertirlos en fetos de ratón con órganos completamente formados utilizando vientres artificiales, en un avance que dicen podría allanar el camino para la gestación de seres humanos fuera del útero.

El avance se publicó ayer miércoles en la revista Nature bajo el título Embriogénesis de ratón ex útero desde la pre-gastrulación hasta la organogénesis tardía.

“Hemos cultivado cientos de ratones de esta manera, en un método que ha tardado siete años en desarrollarse, y todavía estoy cautivado cada vez que lo veo”, dijo a The Times of Israel el profesor Jacob Hanna, biólogo de células madre del Instituto de Ciencias Weizmann.

Hanna afirmó que su investigación hará avanzar la comprensión de la formación de órganos en los mamíferos -y podría facilitar los avances médicos-, ya que permite obtener vistas sin precedentes del desarrollo del proceso, sin la necesidad de obtener imágenes del interior del útero. “Esto podría ser relevante para otros mamíferos, incluidos los humanos, aunque reconocemos que hay cuestiones éticas relacionadas con el cultivo de humanos fuera del cuerpo”, dijo.

“El poder de desarrollar embriones más allá del tiempo en el cual lo hacemos actualmente es el desafío y lo que se viene intentando hace mucho. El estudio se refiere a cómo hacer para seguir el desarrollo de un feto inmaduro pero ya formado para poder llegar a término, que sería para los casos de nacimiento muy prematuro. Pero a partir del embrión es un desafío mucho más grande. La realidad es que lo que hoy parece imposible seguramente en algún momento se logre hacer”. Ante la consulta de Infobae, el médico especialista en fertilidad Sergio Pasqualini (MN 39914) reconoció que “en lo personal pensaba que con un trasplante de útero iba a ser algo muy difícil que allí se pudiera llegar a desarrollar y nacer un bebé, y sin embargo ocurrió”.

"El poder de desarrollar embriones más allá del tiempo en el cual lo hacemos actualmente es el desafío y lo que se viene intentando hace mucho" (Efe)
"El poder de desarrollar embriones más allá del tiempo en el cual lo hacemos actualmente es el desafío y lo que se viene intentando hace mucho" (Efe)

Para el director de Halitus Instituto Médico, “a priori cuesta creer que de un embrión se pueda llegar en algún momento a que nazca un bebé normal por todo lo que implica el desarrollo intraútero, y todas las cosas que se sabe que se ponen en juego”. “Pero la realidad muchas veces supera la ficción, así que de esperar que en algún momento también puede ocurrir con esto. Aunque no hay que perder de vista que si bien este trabajo muestra un gran avance, tiene sus limitaciones”, agregó.

Aunque los científicos llevan décadas intentando gestar mamíferos fuera del cuerpo, el éxito se había limitado a embriones en fase muy temprana que se cultivan en un laboratorio durante un breve periodo o a fetos que se extraen del útero una vez formados sus órganos y se cultivan en un laboratorio.

Cuando el Hospital Infantil de Filadelfia creó en 2017 un útero artificial que cultivó con éxito fetos de corderos durante más de cuatro semanas, los corderos ya tenían sus órganos al inicio del experimento. Hanna, en cambio, empezó con embriones formados sólo por células madre, y observó “con asombro” cómo los órganos de los ratones -animales que tienen una rápida gestación de sólo 19 días- crecían ante sus ojos.

El embrión del ratón se desarrolla en muy pocos días y por ahí lo que se logre en el ratón, extrapolarlo a mamíferos mayores quizás sea mucho más difícil, seguro va a ser mucho más difícil -consideró Pasqualini-. Que haya gente investigando y tratando de desarrollar esto es una forma de aumentar muchísimos los conocimientos, y si en algún momento se podría llegar a hacer, vendrían otras consideraciones: desde los riesgos de los bebés que crezcan con problemas porque no se podría ya decir nacer, porque sería diferente. Está todo por verse y es fascinante como se puede llegar a avanzar en cosas que en algún momento parecen o parecían imposibles”.

Para el director de Halitus Instituto Médico, "a priori cuesta creer que de un embrión se pueda llegar en algún momento a que nazca un bebé normal por todo lo que implica el desarrollo intraútero, y todas las cosas que se sabe que se ponen en juego"
Para el director de Halitus Instituto Médico, "a priori cuesta creer que de un embrión se pueda llegar en algún momento a que nazca un bebé normal por todo lo que implica el desarrollo intraútero, y todas las cosas que se sabe que se ponen en juego"

“Tomamos embriones de ratón de la madre en el quinto día de desarrollo, cuando son sólo de 250 células, y los tuvimos en la incubadora desde el quinto día hasta el día 11, momento en el que habían crecido todos sus órganos”, precisaron los investigadores. Y agregaron: “En el día 11 fabrican su propia sangre y tienen un corazón que late, un cerebro completamente desarrollado. Cualquiera los miraría y diría: ‘esto es claramente un feto de ratón con todas las características de un ratón’. Ha pasado de ser una bola de células a ser un feto avanzado”.

Los fetos estaban sanos pero murieron a los 11 días, ya que actualmente es el tiempo máximo que pueden desarrollarse en el útero artificial y no pueden trasplantarse al útero de un ratón. Hanna espera desarrollar su tecnología para llevar a los ratones a término.

Su método consiste en colocar los embriones en un líquido especial para nutrir las células embrionarias en una placa de laboratorio y conseguir que floten en el líquido. Con este paso, consiguieron duplicar la primera etapa del desarrollo embrionario, en la que el embrión se multiplica por diez.

“La clave de nuestro éxito es que hemos desarrollado este sistema especial de incubadora en el que cada embrión está en una botella con líquido, y la botella gira para asegurar que no se adhiera a los lados. La incubadora crea todas las condiciones adecuadas para su desarrollo”, explicó.

“Lo que ha hecho esto posible es el viaje de siete años que nos ha llevado a desarrollar el líquido, que realmente proporciona al embrión todos los nutrientes, hormonas y azúcares que necesita, y la incubadora, un dispositivo electrónico hecho a medida que controla la concentración de gas, la presión y la temperatura”, sostuvo.

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