A los múltiples perjuicios que causa la comida chatarra se debe añadir daño cerebral (Shutterstock)
A los múltiples perjuicios que causa la comida chatarra se debe añadir daño cerebral (Shutterstock)

Una dieta equilibrada contribuye a un buen estado de salud en general. Y viceversa. Comer mal trae aparejadas consecuencias negativas para el organismo, como hipertensión, elevados niveles de colesterol en sangre, diabetes, obesidad. Hasta ahí lo medianamente conocido por todos.

Ahora, nuevas investigaciones revelaron que a los múltiples perjuicios a la salud que causa la comida chatarra se debe añadir daño cerebral.

Una semana después de alimentar a ratas con comida chatarra, los científicos encontraron que los animales presentaban deterioro en la memoria

La licenciada en nutrición Antonela de Lamo (MN 8.226) explicó a Infobae: "La comida chatarra es una bomba de tiempo, desde niños todas las personas están expuestas a su consumo, desde campañas de publicidad, hasta ofertas en vía pública. El consumo en exceso de estos alimentos, ricos en grasas saturadas, en calorías, colesterol, azúcares refinados y sodio".

"Estamos generando nosotros mismos un gran enemigo para nuestro organismo. Las consecuencias a largo plazo son evidentes: obesidad, hipertensión, diabetes y enfermedades cardiovasculares".

Investigadores australianos de la Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia, demostraron que una dieta con alto contenido de azúcar y grasa, aun a corto plazo, puede perjudicar la capacidad cognitiva del cerebro.

Según los resultados publicados en la revista Brain, Behavior and Immunity, tan sólo una semana después de alimentar a roedores con alimentos poco saludables, los científicos encontraron que los animales presentaban deterioro en la memoria. Curiosamente, lo mismo sucedía con las ratas cuya dieta era sana pero bebían ocasionalmente agua azucarada (como si se tratara de refrescos).

Asimismo, un análisis posterior mostró que los sujetos de estudio tenían inflamadas ciertas regiones cerebrales asociadas a la memoria espacial, como el hipocampo.

Al respecto, la profesora Margaret Morris, autora del estudio, explicó que así como la comida basura provoca inflamación en el cuerpo, también produce cambios en el cerebro, los cuales se hicieron evidentes incluso antes de que las ratas mostraran un aumento de peso.

Es que la velocidad a la que se deteriora el cerebro a raíz de una mala dieta es sorprendente.

"Al aumentar el colesterol plasmático (LDL), se incrementa el riesgo de enfermedad coronaria, que es una de las principales causas de la arteriosclerosis", dijo de Lamo.

“Más allá de las enfermedades coronarias, este tipo de alimentación conlleva al deterioro de la memoria, pérdida de atención y disminución de la concentración. Esto sucede ya que ciertos péptidos se encuentran en el cerebro y son responsables de estas funciones tanto de aprendizaje y memoria”.

Y aunque actualmente los investigadores se esfuerzan por encontrar la manera de frenar la inflamación cerebral, una investigación preliminar apuntaba a que el daño en las ratas no es reversible con una dieta saludable.

Los investigadores se esfuerzan por encontrar la manera de frenar la inflamación cerebral

El exceso de consumo de azúcares y grasas saturadas afecta el funcionamiento del cerebro. Esto se puede observar en los niños y adolescentes que sumado al sedentarismo, se encuentran desganados, con falta de atención y muchas veces disminuyendo su rendimiento académico. Por tal motivo se debe evitar a cualquier edad estos tipos de comidas, hacer más actividad física y mantener una alimentación equilibrada y saludable".

Así las cosas, si bien una buena nutrición es importante a cualquier edad, los estudios enfatizaron en que las personas mayores que consumen comida chatarra podrían exponerse a mayores riesgos de experimentar un declive mental.