Cinco recomendaciones para practicar yoga en casa

Crear un entorno adecuado y avanzar gradualmente permite aprovechar al máximo los aportes de la disciplina sin poner en riesgo la seguridad muscular ni articular

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Mujer en top azul y leggings grises realiza la postura del perro boca abajo sobre una esterilla gris en un piso de madera clara con pared blanca y sombras.
La recomendación central es adaptar la práctica a cada persona, priorizar la postura correcta y frenar ante señales físicas que indiquen que hace falta ajustar el ejercicio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Practicar yoga en casa es posible si la rutina se adapta a las necesidades de cada persona y se sostiene con una práctica simple. El yoga es una disciplina que aporta beneficios para la salud física y mental si se respetan los límites del cuerpo y se cuida la técnica.

El yoga en casa mejora la fuerza, la flexibilidad y el bienestar mental. Crear un entorno adecuado y avanzar gradualmente permite aprovechar al máximo los aportes de la disciplina sin poner en riesgo la seguridad muscular ni articular.

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Cinco recomendaciones para practicar yoga en casa

  1. Preparar un espacio silencioso, ordenado y dedicado para moverse con seguridad
  2. Aprender la postura correcta en clases con un profesor y si no es posible, con videos o tutoriales
  3. Empezar por lo básico: respiración, relajación (cabeza, cuello y hombros) y secuencias simples; avanzar lento
  4. Evitar posturas avanzadas sin supervisión, especialmente extensiones de espalda e inversiones
  5. Cuidar la alineación y escuchar al cuerpo: proteger articulaciones, practicar frente a un espejo si hace falta y detenerse ante dolor articular o si se pierde el control de la respiración

Preparar el espacio para practicar sin riesgos

Hombre de edad avanzada con barba cana en camiseta azul y pantalón verde realiza postura de yoga sobre esterilla azul frente a pared blanca con planta en maceta.
El yoga puede fortalecer músculos, mejorar el equilibrio y aliviar el estrés, pero exige respetar los límites físicos y aprender bien cada posición antes de avanzar (Imagen Ilustrativa Infobae)

La doctora en medicina Johanna Goldfarb, profesora de yoga certificada de Cleveland Clinic, planteó que el punto de partida no es solo físico. “El yoga consiste en estar presente en el momento. No en competir, no en juzgar, sino en escuchar a nuestro cuerpo”, afirmó.

Goldfarb recomendó reservar un lugar dedicado para la práctica, con silencio y sin desorden, de modo que permita moverse con seguridad. También aconsejó contar con una esterilla o colchoneta y accesorios que ayuden con el equilibrio y la estabilidad.

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Ese entorno puede incluir un apoyo visual para sostener la atención. “Tener una linda vista o imágenes para contemplar también puede ayudar a calmar la mente mientras se practica yoga”, dijo en el sitio web de Wellness de Cleveland Clinic.

Aprender la técnica y empezar por lo básico

Una mujer de cabello blanco y piel clara, vestida con top y leggings verde musgo, está de pie sobre una esterilla de yoga verde en un salón.
Un espacio tranquilo, una técnica bien aprendida y una rutina simple ayudan a ganar fuerza, flexibilidad y calma sin exigir de más a músculos ni articulaciones (Imagen Ilustrativa Infobae)

Goldfarb indicó que aprender la técnica adecuada es una condición básica antes de consolidar una práctica propia. “Asiste a suficientes clases para aprender la postura correcta en cada posición y evitar lesiones”, recomendó en Cleveland Clinic.

Si no es posible ir a una clase, la especialista señaló que existen videos y tutoriales gratuitos en línea. También remarcó que no hace falta completar sesiones de 30 o 60 minutos, porque una práctica puede centrarse en un par de posturas, respiración o meditación.

Para principiantes, Goldfarb sugirió comenzar con la respiración y con la relajación de cabeza, cuello y hombros. A partir de ahí, propuso avanzar de forma lenta por cada postura y descender por el cuerpo.

Rutina básica y límites: cuándo detenerse

Un hombre de aproximadamente 45 años en ropa deportiva gris practica yoga sobre un mat en un departamento, con paredes claras, piso de madera y un ventanal.
Se sugiere crear un ambiente silencioso y detener la sesión si aparece dolor o se altera la respiración (Imagen Ilustrativa Infobae)

La secuencia básica descrita por Cleveland Clinic arranca con respiración por la nariz y estiramientos de cabeza y cuello. Luego suma posturas de pie como montaña, guerrero uno y dos, silla y flexiones hacia adelante.

Después aparecen posturas de equilibrio como árbol, media luna y perro boca abajo, y en el suelo incluye gato-vaca, pájaro sol, barco, langosta y plancha para fortalecer el tronco y la espalda. La parte final se concentra en la quietud y la respiración, con una postura cómoda que permita permanecer inmóvil unos minutos.

Goldfarb aconsejó: “Cuando tu mente divague, como probablemente sucederá, vuelve a centrar tu atención en cómo estás respirando”. La especialista advirtió que las posturas avanzadas, sobre todo las extensiones de espalda y las inversiones, no deben practicarse en solitario si antes no se aprendieron con un instructor. Según Cleveland Clinic, esas variantes pueden causar lesiones graves.

Sobre la técnica, Goldfarb sostuvo que la prioridad es proteger las articulaciones. “La base de la alineación es que las articulaciones estén en una posición fisiológica segura”, explicó. También recomendó practicar frente a un espejo para observar la alineación y corregirla cuando haga falta.

La práctica en casa exige atención constante a las señales del cuerpo y margen para retroceder cuando una postura deja de ser cómoda. Si aparece dolor en una articulación o la exigencia supera el control de la respiración, la recomendación es detenerse y ajustar la rutina antes de continuar.

Beneficios para la salud física y mental

Mujer en ropa deportiva gris estirándose en una colchoneta de yoga en un estudio luminoso. Está tumbada de lado con una pierna extendida y los ojos cerrados.
El yoga une cuerpo, respiración y mente mediante posturas físicas, ejercicios respiratorios y meditación, con efectos en flexibilidad y salud cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)

Como publicó Infobae, el yoga mejora la fuerza muscular, el equilibrio y la flexibilidad. La misma fuente señaló que las posturas sostenidas y los movimientos lentos favorecen la circulación y ayudan a preparar y fortalecer los músculos.

El American College of Physicians incluye el yoga entre sus recomendaciones para tratar el dolor lumbar crónico, y sumó que Medline Plus lo considera una alternativa segura para personas con dolor de espalda bajo supervisión adecuada.

En el plano cardiovascular, la práctica puede ayudar a controlar la presión arterial y el ritmo cardíaco.

La American Heart Association, difundió investigaciones que asociaron el yoga con la protección de la salud cerebral y con la prevención del deterioro cognitivo y la demencia. La doctora Neha Gothe, de la Universidad Northeastern, afirmó en esa recopilación que la práctica muestra potencial para preservar la materia gris.

La profesora Helen Lavretsky, de la Universidad de California, documentó que estilos como Kundalini pueden potenciar la memoria y la función ejecutiva. Esa misma nota también vinculó el yoga con una mejor gestión del estrés y la ansiedad, menos pensamientos negativos y mejor regulación emocional.

Una rutina regular puede favorecer el sueño y una percepción corporal menos crítica, según especialistas de la Universidad de Harvard. Muchos expertos coinciden en que la práctica habitual de yoga está asociada a una alimentación más consciente, menor aumento de peso en la adultez y una mayor disposición al autocuidado y a otros hábitos saludables.

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