Día Internacional del Yoga: 10 beneficios para la salud física y mental respaldados por la ciencia

El 21 de junio marca una jornada dedicada a esta disciplina milenaria que se destaca por sus efectos positivos en el cuerpo y la mente

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Ilustración de una mujer de mediana edad con cabello oscuro realizando una postura de yoga sobre una esterilla; sus manos están unidas por encima de la cabeza y una pierna está flexionada con el pie apoyado en el muslo de la otra pierna. El fondo es un paisaje en acuarela.
El yoga une cuerpo, respiración y mente mediante posturas físicas, ejercicios respiratorios y meditación, con efectos en flexibilidad y salud cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cada 21 de junio se celebra el Día Internacional del Yoga, una fecha que reconoce el impacto de esta práctica ancestral en la salud física y mental. En gimnasios, plazas y hogares alrededor del mundo, millones de personas dedican este día a una disciplina que trascendió fronteras y generaciones. Con raíces espirituales en la India, el yoga se integró en la vida cotidiana de Occidente, donde su popularidad crece año tras año por sus beneficios para la salud.

Conecta el cuerpo, la respiración y la mente mediante posturas físicas, ejercicios respiratorios y meditación. Aunque su origen es espiritual, hoy muchas personas lo incorporan a su rutina como ejercicio o método para reducir el estrés. Diversas instituciones documentaron sus efectos positivos en el organismo, que abarcan desde la flexibilidad y la fuerza hasta la salud cerebral.

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1. Mejora la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad

Según Johns Hopkins Medicine, el yoga incrementa la fuerza muscular, el equilibrio y la flexibilidad. Las posturas sostenidas y los movimientos lentos impulsan la circulación sanguínea y preparan los músculos, mientras que mantener ciertas posiciones fortalece el cuerpo.

Esta mejora física es accesible para personas de todas las edades, ya que existen estilos y niveles adaptados. La variedad de posturas permite fortalecer desde el abdomen hasta las extremidades, y la práctica regular previene caídas y lesiones asociadas a la pérdida de equilibrio.

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2. Alivio del dolor de espalda

Una persona tumbada boca arriba sobre una esterilla de yoga azul en un muelle de madera, abrazando sus rodillas hacia el pecho frente a un lago y montañas.
El yoga incrementa fuerza muscular, equilibrio y flexibilidad, fortalece el cuerpo y previene caídas en todas las edades (Imagen Ilustrativa Infobae)

El yoga figura entre las recomendaciones de la American College of Physicians para tratar el dolor lumbar crónico. Las posturas y estiramientos del yoga igualan en efectividad a otras técnicas de elongación.

Las secuencias adaptadas permiten a algunas personas con molestias lumbares recuperar movilidad y reducir la incomodidad sin necesidad de medicación. El portal de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, Medline Plus, agrega que, bajo supervisión adecuada, el yoga representa una alternativa segura para quienes sufren de dolor de espalda y buscan evitar tratamientos invasivos.

3. Reducción de la presión arterial y mejora cardiovascular

El yoga puede contribuir a reducir la presión arterial y el ritmo cardíaco, factores clave para la salud cardiovascular. La combinación de respiración profunda, movimiento controlado y relajación disminuye los niveles de estrés y la inflamación corporal.

Además, estudios señalados por la Universidad de Harvard muestran que el yoga ayuda a restaurar la sensibilidad de los barorreceptores, sensores que regulan la presión arterial. Esta práctica se considera cada vez más en programas de rehabilitación cardíaca.

4. Efecto positivo sobre la salud cerebral

Mujer en ropa deportiva gris estirándose en una colchoneta de yoga en un estudio luminoso. Está tumbada de lado con una pierna extendida y los ojos cerrados.
La variedad de posturas y estilos de yoga permite fortalecer desde el abdomen hasta las extremidades, favoreciendo la prevención de lesiones (Imagen Ilustrativa Infobae)

Investigaciones recientes, citadas por la American Heart Association, sugieren que el yoga protege la salud cerebral y puede ayudar a prevenir el deterioro cognitivo y la demencia. La doctora Neha Gothe, de la Universidad Northeastern, afirmó que el yoga demuestra un potencial para preservar la materia gris, responsable de la memoria, el pensamiento y el movimiento.

Modula el estrés y la inflamación, dos factores que impactan en el cerebro, y mejora la comunicación entre mente y cuerpo. La profesora Helen Lavretsky, de la Universidad de California, documentó que estilos como Kundalini potencian la memoria y la función ejecutiva.

5. Reducción del estrés y la ansiedad

El yoga actúa sobre la gestión del estrés y la ansiedad. Las técnicas de respiración y meditación que integran esta disciplina inducen un estado de calma y reducen la sobrecarga emocional.

Las clases suelen finalizar con prácticas meditativas que tranquilizan la mente. Según Johns Hopkins Medicine, quienes incorporan el yoga a su rutina experimentan menos pensamientos negativos y una mejor regulación emocional, elementos fundamentales para enfrentar la vida diaria.

6. Mejora de la calidad del sueño

Mujer joven con ropa deportiva gris y negra en una esterilla de yoga gris, realizando una pose de equilibrio con el brazo y la pierna extendidos. Fondo de gimnasio con ventanas.
El yoga puede reducir la presión arterial y el ritmo cardíaco, con respiración profunda y relajación que disminuyen el estrés y la inflamación corporal (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta disciplina favorece el descanso nocturno. Una rutina regular antes de dormir ayuda a preparar el cuerpo y la mente para el sueño, facilitando el proceso de conciliación y manteniendo el descanso durante la noche. Las posturas relajantes, como “piernas en la pared”, colaboran con la relajación muscular y mental, lo que resulta especialmente útil en personas con insomnio o trastornos del sueño.

7. Incremento de la conciencia corporal y la autoestima

El yoga promueve una mayor conciencia corporal, orientando la atención hacia las capacidades del cuerpo en el presente. Según la Universidad de Harvard, los estudios reflejan que quienes lo practican desarrollan una percepción más positiva y menos crítica de su imagen corporal.

Por este motivo, el yoga se incorporó en programas para tratar trastornos alimentarios y fomentar la autoestima. La ausencia de espejos en muchos estudios busca reforzar el enfoque interno y la autoaceptación.

8. Estímulo de la alimentación consciente y el control del peso

La sección de Harvard Health Publishing dedicada al yoga subraya la relación entre esta práctica y la alimentación consciente. Quienes practican yoga suelen identificar mejor las señales de hambre y saciedad, lo que favorece una relación más saludable con la comida.

Mujer en pose de yoga de estiramiento en una esterilla azul. Viste top azul y leggings oscuros. Fondo de parque verde con árboles frondosos y un lago.
Una rutina regular antes de dormir con yoga favorece el descanso nocturno, facilita la conciliación y mantiene el descanso durante la noche (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los estudios indican que la práctica regular se asocia con un menor índice de masa corporal (IMC), menor aumento de peso durante la adultez y, en personas con sobrepeso, reducción de peso. Este beneficio se atribuye a la atención plena que el yoga fomenta en todos los aspectos de la vida diaria.

9. Integración social y apoyo comunitario

La dimensión social del yoga cobra relevancia en las clases grupales, que generan un espacio de apoyo y pertenencia. Según Johns Hopkins Medicine, la participación en sesiones colectivas reduce la sensación de soledad y facilita procesos de sanación emocional.

Incluso en encuentros individuales, la relación personalizada con los instructores contribuye a crear redes de contención y acompañamiento, lo que impacta de manera positiva en el bienestar psicológico.

10. Fomento del autocuidado y hábitos saludables

El yoga incentiva el autocuidado y la adopción de hábitos saludables, como destaca Harvard Health Publishing. La práctica regular favorece la autopercepción, el respeto por los límites físicos y la búsqueda del equilibrio entre actividad y descanso. El yoga también se vincula con una mayor disposición para incorporar rutinas de ejercicio, alimentación saludable y gestión del tiempo, aspectos que influyen directamente en la calidad de vida.

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