
Durante los primeros meses de vida, muchos padres observan en sus hijos una reacción inesperada ante determinados estímulos: el reflejo de Moro. Documentado por el pediatra austriaco Ernst Moro en 1918, este mecanismo se manifiesta como una respuesta motora automática frente a una sensación de caída o a un ruido fuerte.
El bebé extiende de manera brusca brazos y piernas y, acto seguido, recoge sus extremidades hacia el cuerpo. Esta reacción, también conocida como reflejo de sobresalto, es una señal de maduración neurológica en la etapa neonatal.
PUBLICIDAD
Como señala el enfermero Pedro Camacho, el reflejo de Moro “es una respuesta automática e involuntaria presente en los recién nacidos que se produce cuando sienten una pérdida repentina de soporte o escuchan un ruido fuerte”.

Esta definición resalta el carácter instintivo de la reacción, programada genéticamente en el desarrollo humano. La doctora María Elisa Dejuane añade: “Es una herramienta evolutiva diseñada para proteger al bebé de posibles amenazas.” La presencia del reflejo de Moro permite monitorear el desarrollo del sistema nervioso del bebé y detectar a tiempo posibles alteraciones.
PUBLICIDAD
Por qué se produce el reflejo de Moro
El reflejo de Moro aparece como respuesta ante estímulos repentinos que el bebé percibe como una amenaza para su seguridad. Entre los desencadenantes principales se encuentran la sensación súbita de caída, un movimiento inesperado o un ruido fuerte.
Al activar este mecanismo, el cuerpo del recién nacido responde involuntariamente con la extensión y posterior recogida de las extremidades, lo que tiene por objetivo protegerlo ante posibles peligros. Según la explicación recogida por Ser Padres, este reflejo es parte de una serie de respuestas automáticas que el bebé utiliza para adaptarse a su entorno desde los primeros días de vida.
PUBLICIDAD

El reflejo de Moro actúa como mecanismo de defensa primitivo y muestra el funcionamiento del sistema nervioso central en los recién nacidos. Su aparición ante determinados estímulos es esperada y considerada normal, ya que responde a una herencia evolutiva que ha permitido la supervivencia en etapas tempranas del desarrollo.
Cuándo aparece y en qué momento desaparece
El reflejo de Moro está presente desde el nacimiento y suele poder observarse durante las primeras semanas de vida. Este reflejo progresivamente desaparece entre los tres y los seis meses de edad, a medida que el sistema nervioso del bebé madura y se consolidan otros patrones motores voluntarios. La desaparición gradual de esta respuesta refleja el avance neurológico del niño y la integración de nuevas habilidades motoras.
PUBLICIDAD
El equipo de Ser Padres destaca que la persistencia del reflejo de Moro más allá de los seis meses puede considerarse una señal de alerta, ya que podría estar relacionada con alteraciones en el desarrollo neurológico. En estos casos, se sugiere consultar con el pediatra o con profesionales especializados en desarrollo infantil para descartar problemas y recibir el asesoramiento adecuado.

Cómo identificar el reflejo de Moro
Para identificar el reflejo de Moro, basta con observar la reacción del bebé ante un estímulo inesperado, como puede ser un movimiento brusco o un ruido intenso. El bebé extiende de manera rápida y simétrica los brazos y las piernas, abre las manos y, luego, recoge las extremidades hacia su cuerpo. Este patrón motor es fácilmente reconocible y suele ir acompañado de una expresión facial de sobresalto.
PUBLICIDAD
La observación atenta de este reflejo durante los controles pediátricos permite valorar la maduración del sistema nervioso y descartar posibles anomalías. Una respuesta simétrica y de intensidad normal se considera un signo de buen desarrollo, mientras que la ausencia, exageración o asimetría puede indicar la necesidad de una evaluación más detallada.
Qué alteraciones pueden aparecer
Las alteraciones en el reflejo de Moro pueden manifestarse de distintas formas: ausencia bilateral, presencia unilateral o respuestas exageradas. Según informa Ser Padres, la ausencia del reflejo en ambos lados puede estar asociada a lesiones cerebrales o medulares, mientras que una respuesta asimétrica o ausente en un solo lado podría sugerir lesiones como fractura de clavícula o daño del plexo braquial.
PUBLICIDAD

La persistencia del reflejo de Moro más allá de los seis meses de vida también puede indicar la existencia de alteraciones neurológicas o problemas en el desarrollo. Por ello, la evaluación del reflejo de Moro se convierte en una herramienta para monitorear la salud neurológica del bebé en las primeras etapas de la vida. Ante cualquier sospecha de alteración, la recomendación es acudir a un pediatra o a un profesional especializado en desarrollo infantil.
Cómo afrontarlo en el día a día
El reflejo de Moro puede generar dudas e inquietudes entre las familias, especialmente si se presenta de manera muy sensible o persistente. Para afrontar esta etapa, los especialistas recomiendan actuar con tranquilidad y consultar siempre con profesionales ante cualquier señal que genere preocupación. La identificación de anomalías y la orientación profesional permiten establecer pautas de acompañamiento para favorecer la integración del reflejo y el bienestar del niño.
PUBLICIDAD
En la práctica diaria, es útil evitar movimientos bruscos y minimizar los estímulos sonoros intensos en el entorno del bebé. Estas medidas ayudan a reducir la aparición del reflejo y a crear un ambiente más seguro y confortable para el recién nacido. La información recogida por Ser Padres enfatiza la importancia de la observación temprana y del acompañamiento profesional durante el primer semestre de vida.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Vitaminas y suplementos: cuándo tomarlos para aprovechar mejor sus beneficios
El horario, las comidas, los medicamentos y el tipo de nutriente pueden modificar el efecto de estos productos. Qué factores conviene considerar antes de incorporarlos a la rutina

Las nueces, aliadas clave de la salud cerebral: cuántas recomiendan comer por día, según expertos
Cuatro nutricionistas explican los mecanismos detrás de un fruto seco cuyo perfil de omega-3, antioxidantes y polifenoles estabiliza la glucemia, reduce la inflamación y lo vincula con la prevención del Alzheimer

Quiénes tienen mayor riesgo de hígado graso y cuándo consultar
Harvard Health Publishing advierte que la enfermedad puede permanecer silenciosa durante años y avanzar hacia cuadros muy graves. Las guías actuales ponen el foco en la detección temprana

Cuáles son los límites del “fiber maxing”, según un experto en medicina funcional
Mark Hyman explicó en el podcast Office Hours que aumentar demasiado el consumo de este nutriente no garantiza mejores resultados y detalló en qué casos conviene actuar con cautela

Hinchazón en pies y tobillos: guía para saber cuándo preocuparse
El malestar suele relacionarse con situaciones cotidianas, aunque a veces requiere otra atención. Qué síntomas tener en cuenta para acudir a una urgencia médica



