El papel de los virus intestinales en la salud humana y su potencial para transformar la medicina moderna

Una especialista en bacteriófagos analizó en el ZOE podcast cómo ciertos microorganismos presentes en el organismo podrían convertirse en aliados frente al aumento global de infecciones difíciles de tratar. Además, explicó de qué manera la alimentación, el envejecimiento y los hábitos influyen en el equilibrio biológico del sistema digestivo

Guardar
Google icon
Retrato de Martha Clokie, mujer de cabello rubio rojizo y camisa colorida, hablando con gestos frente a un micrófono sobre un fondo oscuro
Las infecciones resistentes a los antibióticos provocan más de un millón de muertes anuales y amenazan con superar los fallecimientos por cáncer en el futuro (Captura de video: YouTube/@joinZOE)

Las infecciones resistentes a los antibióticos causan más de un millón de muertes al año, de acuerdo con los expertos del ZOE podcast. Si no se desarrollan nuevas estrategias, se estima que esta cifra podría ascender a diez millones de fallecimientos anuales en las próximas décadas.

Ante esta amenaza, los bacteriófagos emergen como una alternativa terapéutica prometedora, mientras crece el interés por la diversidad viral del intestino en la salud humana.

PUBLICIDAD

Estos virus, que infectan bacterias, podrían ser clave frente a cepas resistentes a los fármacos, ya que eliminan patógenos sin alterar significativamente el microbioma. Su diversidad, asociada a una alimentación equilibrada y hábitos saludables, contribuiría a reducir infecciones y procesos inflamatorios.

La profesora Martha Clokie, especialista en bacteriófagos y microbiología de la Universidad de Leicester, advirtió en diálogo con Jonathan Wolf y el profesor Tim Spector para el ZOE podcast: “Más de un millón de personas mueren cada año a causa de una infección que no se puede tratar”. También destacó que “varios millones más están relacionadas con estas infecciones”.

PUBLICIDAD

Una mujer y dos hombres sentados en sillas de oficina alrededor de una mesa de madera. Cada uno tiene un micrófono y una taza amarilla; hay un portátil amarillo
La ingeniería de fagos y los avances bioinformáticos abren nuevas vías para terapias personalizadas y medicina de precisión en la salud humana (Captura de video: YouTube/@joinZOE)

Los expertos alertaron que si la tendencia actual continúa, las muertes por resistencia a los antibióticos podrían superar los decesos por cáncer en el futuro. La situación es especialmente crítica en regiones donde el uso extensivo de antibióticos en la agricultura y la acuicultura sigue siendo común, un fenómeno persistente fuera de Europa.

Terapia con fagos: opción documentada ante la resistencia a los antibióticos

El uso de bacteriófagos como herramienta terapéutica tiene una larga trayectoria y actualmente resurge como respuesta ante la disminución de la eficacia de los antibióticos clásicos. “En lugares como Georgia se usan de forma rutinaria, donde tratan a miles de pacientes cada año”, comentó Clokie.

En hospitales de Bélgica, más de 100 pacientes fueron tratados empleando la combinación de fagos y antibióticos para infecciones graves. Esta estrategia permite atacar bacterias específicas sin alterar a fondo la flora intestinal, al contrario de lo que ocurre con los antibióticos de amplio espectro.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Los bacteriófagos se perfilan como alternativa terapéutica frente a bacterias resistentes, eliminando microorganismos dañinos sin perjudicar el microbioma humano (Imagen Ilustrativa Infobae)

La posibilidad de ampliar el uso médico de los fagos en países occidentales se encuentra actualmente en estudio. Sin embargo, la especialista remarcó que “su capacidad para atacar solo la bacteria dañina y preservar el resto de la microbiota los convierte en aliados clave para la medicina del futuro”.

Virus intestinales: protectores esenciales del microbioma

El microbioma intestinal está compuesto no solo por bacterias, sino también por una vasta y compleja diversidad de virus, predominando los bacteriófagos. El profesor Spector señaló que “cuantas más especies y tipos diferentes de virus intestinales existen, más saludable es el microbioma en general”.

Esta diversidad viral funciona como una protección contra infecciones y ayuda a equilibrar el ecosistema intestinal. Clokie enfatizó en el ZOE podcast: “Se cree que los bacteriófagos pueden alojarse en el intestino y protegernos de la invasión de bacterias que causan enfermedades”.

Una reducción en la variedad de fagos, asociada con enfermedades inflamatorias intestinales o el envejecimiento, incrementa el riesgo de infecciones y desbalances microbianos. Este dato respalda la teoría de que la diversidad viral alta favorece la salud general.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Una alta diversidad de virus intestinales, impulsada por una dieta natural y variada, es clave para proteger el microbioma y prevenir enfermedades (Imagen Ilustrativa Infobae)

El sistema inmunitario tolera estos virus desde la infancia, aprendiendo a identificarlos como inofensivos. “Son parte de nuestra defensa natural”, explicó la investigadora, quien también comparó a los fagos con “guardabosques” que regulan la población bacteriana y evitan el exceso de microbios perjudiciales.

Fagos en cáncer: la siguiente frontera terapéutica

El alcance de los fagos modificados va más allá del tratamiento de infecciones y se explora su potencial en la lucha contra el cáncer. Clokie detalló: “Los bacteriófagos pueden modificarse genéticamente para que reconozcan la superficie de una célula cancerosa y administrar tratamientos”.

Esta especificidad permitiría atacar solamente las células tumorales, protegiendo los tejidos sanos y reduciendo efectos secundarios en comparación con tratamientos convencionales. La ingeniería de fagos ya logró que puedan adherirse a células epiteliales del intestino humano, lo que abre la puerta a administrar fármacos de manera directa y precisa.

Célula cancerosa roja dentro de un órgano, con una textura de pared roja, captura la belleza y la ferocidad del cáncer. La célula cancerosa se ve como una criatura alienígena, que se ha infiltrado en el tejido sano del órgano. La textura de la pared roja representa la sangre que fluye por el cuerpo, y el contraste entre los dos colores crea una sensación de alarma y peligro. (Imagen ilustrativa Infobae)
El microbioma intestinal influye en la eficacia de la inmunoterapia para cáncer, y su análisis permite anticipar la respuesta de los pacientes a tratamientos oncológicos (Imagen ilustrativa Infobae)

El estado del microbioma intestinal también afecta la eficacia de la inmunoterapia en cáncer. De acuerdo con Spector, algunos especialistas pueden anticipar el éxito de los tratamientos oncológicos analizando el perfil microbiano en las heces del paciente, lo que sugiere que la manipulación del fagoma es una posible herramienta para aumentar la efectividad de los medicamentos inmunomoduladores.

Alimentación, edad y la diversidad del fagoma intestinal

El equilibrio del “fagoma”, el conjunto de virus en el intestino, está profundamente condicionado por los hábitos alimentarios y la edad. Clokie precisó que “si comemos verduras que se cultivan en ambientes naturales, no envasadas en atmósferas artificiales, están cubiertas de bacterias y fagos”. También advirtió que los pesticidas y alimentos ultraprocesados disminuyen tanto la cantidad como la diversidad viral y bacteriana.

Consumir vegetales frescos y priorizar la agricultura orgánica promueve un microbioma más robusto. Según un estudio mencionado en la conversación, las personas que toman café con regularidad presentan niveles superiores de determinados tipos de fagos en su sistema digestivo, aunque la relación exacta todavía se investiga.

Primer plano de tomates rojos y maduros en una planta, con hojas verdes. Al fondo, un agricultor con sombrero y mascarilla rocía pesticida en un invernadero.
El uso de pesticidas en la producción agrícola impacta negativamente en la cantidad y variedad de virus intestinales asociados a la salud digestiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

La diversidad de bacteriófagos tiende a reducirse con la edad, lo que podría explicar parte de la mayor vulnerabilidad de los adultos mayores ante infecciones. Clokie subrayó que aún se desconoce la función de alrededor del 80% de los virus que habitan en el intestino humano, por lo que este campo permanece apenas explorado.

Los avances en bioinformática están facilitando el trabajo de caracterización del universo viral intestinal. De esta manera, la ciencia empieza a definir vías para reforzar la diversidad y el equilibrio microbiano a través de la dieta y las terapias de última generación.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD