Negro, verde y marrón: guía práctica para identificar y controlar el moho en el hogar

Más allá de la apariencia, los riesgos para la salud dependen de la especie y la cantidad de esporas presentes en el ambiente, advierten expertos

Guardar
Hombre con mascarilla y guantes azules, arrodillado, tocando una pared blanca con extensas manchas de moho verde-negro, junto a una ventana y radiador.
La presencia de moho y esporas en ambientes cerrados afecta la calidad del aire y pone en riesgo la salud de los ocupantes (Imagen Ilustrativa Infobae)

La aparición de moho, esporas, alta humedad, materiales con alto contenido de celulosa y síntomas respiratorios en ambientes cerrados es una problemática habitual en viviendas y edificios, especialmente en zonas donde la humedad es elevada o hay daños por agua.

El moho está formado por organismos microscópicos que crecen sobre superficies húmedas y liberan esporas invisibles al ojo humano, las cuales pueden permanecer en el aire y depositarse en diferentes áreas del hogar donde consiguen condiciones propicias para multiplicarse.

El moho no solo afecta la apariencia de los espacios, sino que también puede generar olores penetrantes y alterar la calidad ambiental, influyendo de manera negativa en la salud de los ocupantes, según explican el portal especializado en divulgación científica HowStuffWorks y la Agencia de Protección Ambiental de los EE. UU. (EPA) en su Guía de remediación de moho en escuelas y edificios comerciales.

Vista cercana de una esquina de pared interior blanca severamente afectada por humedad, con grandes áreas de moho negro y pintura descascarada y manchada.
El moho negro Stachybotrys prolifera en materiales con alto contenido de celulosa y se asocia a graves síntomas respiratorios y alergias (Imagen Ilustrativa Infobae)

Diversidad de mohos presentes en espacios interiores

Dentro de los espacios interiores, los mohos más habituales exhiben diferencias marcadas en color, textura y patrones de crecimiento. Stachybotrys, conocido como moho negro, tiende a aparecer en materiales ricos en celulosa —como madera, papel o paneles de yeso— tras periodos prolongados de humedad.

Por su parte, Aspergillus es un género de amplia presencia que puede adoptar tonalidades amarillas, verdes, marrones o negras, y suele hallarse en conductos de aire, polvo doméstico y alimentos almacenados. Cladosporium se presenta tanto en ambientes fríos como cálidos, con una pigmentación verdosa u olivácea que destaca en paredes, alfombras y textiles.

Moho en paredes, humedad en casa, deterioro interior, problemas estructurales – (Imagen Ilustrativa Infobae)
Aspergillus y Penicillium, géneros comunes de moho verde, circulan en alimentos, paredes y sistemas de ventilación, con capacidad de causar infecciones sinusales y pulmonares (Imagen Ilustrativa Infobae)

Finalmente, Alternaria destaca por colonizar rápidamente áreas afectadas por agua, manifestándose como una de las primeras especies en expandirse bajo esas condiciones.

Penicillium posee una textura aterciopelada y color azul verdoso, y se encuentra comúnmente en alimentos en descomposición y materiales orgánicos. Chaetomium suele estar presente después de daños por agua en paredes, techos y suelos, cambiando de blanco a gris o marrón a medida que madura.

Otros géneros como Fusarium y Trichoderma son frecuentes en suelos y plantas, pero pueden invadir interiores si existen filtraciones. Ulocladium, Mucor, Acremonium y Aureobasidium exhiben patrones de crecimiento diversos y pueden instalarse en baños, cocinas, sistemas de aire acondicionado y zonas donde se acumula polvo o humedad.

Moho en paredes, humedad en casa, deterioro interior, problemas estructurales – (Imagen Ilustrativa Infobae)
Equipos de aire acondicionado y áreas con humedad favorecen la colonización de géneros como Ulocladium, Mucor, Acremonium y Aureobasidium, aumentando el riesgo de infecciones Imagen Ilustrativa Infobae)

Especies específicas de moho y riesgos asociados

Respecto a las implicancias médicas, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en su sección sobre Limpieza y remediación de moho, advierten que la exposición a esporas en ambientes húmedos es un factor determinante en la aparición de síntomas respiratorios. Cuáles son los distintos tipos:

El moho negro (Stachybotrys) resulta especialmente temido por su relación con exposición prolongada y la aparición de problemas como síntomas respiratorios, irritación ocular y reacciones alérgicas graves. Su desarrollo suele ser más lento que el de otros mohos, pero la presencia constante en ambientes poco ventilados puede agravar enfermedades preexistentes.

Aspergillus incluye numerosas especies, algunas implicadas en infecciones pulmonares en personas inmunodeprimidas o con afecciones respiratorias previas. Cladosporium se considera menos tóxico, pero puede desencadenar alergias y molestias cutáneas, sobre todo en niños y ancianos.

Alternaria suele encontrarse en duchas, ventanas y zonas húmedas, y se relaciona con el empeoramiento del asma. Penicillium libera esporas que se dispersan fácilmente por el aire, provocando congestión nasal, estornudos e infecciones sinusales en ocasiones. Chaetomium se reconoce por su olor a humedad y porque puede causar infecciones cutáneas si hay contacto directo y prolongado.

Cómo el moho afecta la salud respiratoria en ambientes interiores
La detección temprana de manchas y olor a humedad es esencial para prevenir daños estructurales y problemas de salud derivados del moho en el hogar (Freepik)

Fusarium y Trichoderma, aunque menos comunes, pueden afectar a personas con sistemas inmunológicos debilitados, produciendo complicaciones graves. Ulocladium y Mucor tienden a crecer en materiales saturados de agua y sistemas HVAC, incrementando el riesgo de problemas pulmonares. Acremonium y Aureobasidium están vinculados a irritaciones o infecciones al instalarse en equipos de climatización o superficies húmedas.

Moho verde y moho marrón según color y especies

El moho verde es una categoría visual que abarca especies de los géneros Aspergillus, Penicillium y, en ocasiones, Cladosporium. Su color proviene de los pigmentos generados durante el proceso de crecimiento, y suele observarse en restos de alimentos, frutas en descomposición, paredes y muebles.

El moho marrón puede incluir especies de Stachybotrys en ciertas etapas, así como otros hongos menos conocidos que se desarrollan en materiales orgánicos envejecidos o dañados por agua. Si bien la clasificación por color facilita una identificación preliminar, la EPA enfatiza que, más allá del color, los riesgos asociados dependen de la especie concreta y la cantidad de esporas presentes.

Pared interior con manchas negras de moho y humedad cerca del zócalo en una habitación amueblada.
La eliminación efectiva del moho demanda mantener la humedad bajo control, reparar filtraciones y recurrir a profesionales para remover colonias extensas o recurrentes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo identificar y controlar problemas de moho en el hogar

Detectar el moho de manera temprana resulta fundamental para prevenir daños mayores y proteger la salud. Los síntomas iniciales suelen incluir manchas oscuras o decoloraciones en paredes, techos y suelos, así como el típico olor a humedad.

En ciertos casos, el moho puede estar oculto detrás de revestimientos, bajo alfombras o dentro de conductos de ventilación, lo que dificulta su detección y eliminación. El control efectivo, según los lineamientos de los CDC y la EPA, consiste en mantener la humedad relativa por debajo del 50%, reparar filtraciones de inmediato, ventilar adecuadamente y secar materiales mojados en menos de 48 horas.

Si el crecimiento es extenso o recurrente, se aconseja contactar a profesionales especializados en limpieza y remoción, quienes cuentan con equipos y productos adecuados para eliminar las colonias y minimizar la dispersión de esporas.