Cuáles son los factores que explican por qué hay personas que experimentan baba nocturna con mayor frecuencia que otras al dormir
Despertar con la almohada húmeda y rastros de saliva es una experiencia común que puede resultar incómoda para algunos. Según información revisada por Cleveland Clinic, el babeo corresponde a la salida involuntaria del líquido de la boca, fenómeno denominado médicamente como ptialismo o sialorrea.
Se trata de un proceso normal, sobre todo durante los dos primeros años de vida, ya que los bebés aún no han desarrollado el control total de los músculos que rodean la boca. También es habitual babear durante el sueño en la adultez.
PUBLICIDAD

De acuerdo con expertos, suele considerarse normal y responde a la producción continua de saliva, incluso durante el descanso. Esto mantiene la boca y la garganta lubricadas, lo que es necesario para una buena salud bucal. La producción varía durante el día y la noche, pero nunca se detiene completamente, lo que explica que muchas personas despierten con restos de saliva en la almohada.
Por su parte, el doctor Landon Duyka, citado por CNN indica que todos lo hacen en algún momento, especialmente tras haber bebido alcohol o dormido con mucho cansancio. Según el especialista, no representa un problema grave, salvo que se vuelva persistente o se acompañe de cambios recientes en el patrón del sueño.
PUBLICIDAD
Principales causas del babeo
Puede tener múltiples motivos, desde factores benignos hasta condiciones que requieren atención médica. Según Cleveland Clinic, esta condición se debe generalmente a la producción excesiva de saliva, a dificultades para tragar o a un desarrollo insuficiente de los músculos orales. Entre los factores más frecuentes se encuentran la edad, infecciones, alergias, postura al dormir y ciertos medicamentos.
En la infancia es habitual debido al desarrollo incompleto del control muscular. En adultos, las causas más comunes incluyen la posición para dormir y la respiración por la boca. Dormir de lado o boca abajo facilita que la saliva se desplace por acción de la gravedad, mientras que quienes respiran por la boca pueden babear más, ya sea por obstrucciones nasales, desviación del tabique o adenoides agrandadas.
PUBLICIDAD

Las infecciones y alergias también son factores relevantes. Resfriados, faringitis, amigdalitis y sinusitis pueden inflamar los tejidos y bloquear las vías respiratorias, lo que obliga a respirar por la boca y favorece el babeo. Tanto Cleveland Clinic como un estudio señalan que la mononucleosis y otras infecciones de las vías respiratorias también pueden incrementar la salivación nocturna.
En pacientes con reflujo gastroesofágico, el ácido estomacal irrita el esófago y el cuerpo responde produciendo más líquido para neutralizarlo, lo que puede derivar en babeo, de acuerdo con CNN. Además, condiciones neurológicas como la enfermedad de Parkinson, parálisis cerebral, esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y otros trastornos pueden alterar la capacidad de tragar, provocando sialorrea.
PUBLICIDAD
Este reflejo también puede estar vinculado al bruxismo (rechinar de dientes) y a problemas dentales, como la desalineación de la mordida. Ambas situaciones dificultan el cierre completo de la boca durante el sueño, facilitando la salida de saliva, explican expertos de una investigación. Por su parte, la Cleveland Clinic destaca que algunos medicamentos, incluidos los antibióticos, pueden tener como efecto secundario la salivación.
Riesgos médicos del babeo
Si bien se puede tratar de una condición habitual y transitoria, en algunos casos puede ser señal de trastornos médicos subyacentes que requieren atención especializada. El doctor Duyka recomienda la visita a un profesional de la salud si el babeo es persistente o aparece de forma repentina, especialmente si nunca había ocurrido. Los síntomas pueden relacionarse con trastornos del sueño graves o afecciones neurológicas.
PUBLICIDAD

Uno de los riesgos más relevantes es la apnea obstructiva del sueño, una condición en la que la respiración se interrumpe repetidamente durante la noche. La Academia Estadounidense de Medicina del Sueño estima que hay alrededor de 23 millones de personas en Estados Unidos con este trastorno sin diagnosticar. El mismo provoca que las personas respiren por la boca para obtener más aire, lo que facilita el escape de saliva y, si no es tratada, puede conducir a complicaciones más graves.
El babeo también se asocia con trastornos neurológicos. Cleveland Clinic señala que la enfermedad de Párkinson, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la parálisis cerebral pueden dificultar la deglución y el control muscular. En adultos mayores, la pérdida de sensibilidad en la garganta puede llevar a una aspiración silenciosa, es decir, la entrada inadvertida de saliva a los pulmones, incrementando el riesgo de infecciones respiratorias.
PUBLICIDAD
La dificultad para tragar, conocida como disfagia, es otro signo de alerta. El Dr. Neil Hockstein, citado por CNN, advierte que si se le suman dificultades para caminar, cambios en la expresión facial o movimientos lentos, podría tratarse de los primeros síntomas de una enfermedad neurodegenerativa. El babeo persistente, acompañado de otros síntomas como ronquidos, dolores de cabeza matutinos, fatiga diurna, dificultad para concentrarse o síntomas neurológicos, debe ser evaluado por un especialista en oído, nariz y garganta. Un estudio del sueño puede ser recomendado para descartar patologías respiratorias o neurológicas.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Despertarse a las 3 de la mañana: las causas de la interrupción del sueño y claves para descansar mejor
Diversos factores biológicos, hormonales y de estilo de vida pueden provocar que muchas personas se encuentren completamente alertas en plena madrugada. Identificar el origen de estos episodios y aplicar recomendaciones basadas en la evidencia son pasos fundamentales

Síndrome de Münchausen por poder: por qué es necesario comprender antes de etiquetar
La frontera entre la salud mental y el delito se vuelve difusa cuando un diagnóstico psiquiátrico se utiliza para explicar crímenes. Comprender el contexto y los límites del trastorno es fundamental

¿El kétchup es realmente saludable? La opinión de 2 nutricionistas
Las especialistas Charlotte Faure Green y Janet Padfield coinciden en un punto de partida que pocas personas consideran antes de abrir el frasco. Qué tener en cuenta para elegir la opción más sana

Cómo los movimientos de los dedos podrían anticipar el deterioro cognitivo
Tres estudios publicados entre 2024 y 2025 confirman que la motricidad fina es un predictor independiente del rendimiento cognitivo global y podría integrarse en protocolos de detección temprana en atención primaria

Por qué algunos recuerdos traumáticos se sienten como si estuvieran pasando ahora
El cerebro con TEPT no registra que la amenaza pasó: queda atrapado en datos antiguos, incapaz de distinguir un recuerdo de una amenaza real. Una investigación identificó por primera vez las fallas de conectividad que explican ese mecanismo



