
Durante décadas, la salud del suelo pélvico permaneció restringida a conversaciones discretas, casi siempre asociadas al embarazo o al envejecimiento. La información disponible se limitaba a recomendaciones simplificadas, como la repetición mecánica de ejercicios de Kegel, sin explicar su función integral en el cuerpo.
Un informe publicado por The Guardian propuso ampliar esa visión y ubica al suelo pélvico como componente central del bienestar físico cotidiano. Con aportes de fisioterapeutas e investigadores en Australia, el análisis describe el modo en que los hábitos diarios, la alimentación, la respiración y el movimiento influyen directamente en el funcionamiento de esta estructura muscular.
PUBLICIDAD
Qué es el suelo pélvico y por qué importa
El suelo pélvico está formado por los músculos en la base de la pelvis y las estructuras que los acompañan. Lisa Birmingham, fisioterapeuta sénior, explicó a The Guardian que incluye “todo lo que está por encima, incluyendo los ligamentos”, es decir, las estructuras de sostén ubicadas inmediatamente sobre esa base muscular, y que se extiende desde el pubis hasta el cóccix.

Shan Morrison, fisioterapeuta especialista y directora de Fisioterapia para la Salud de la Mujer y el Hombre en Melbourne, subrayó que la salud pélvica afecta a todos los grupos, sin importar género ni edad. “El 10% de los hombres experimentan dolor pélvico persistente en algún momento”, señaló Morrison, al remarcar la amplitud del problema.
PUBLICIDAD
Fortalecer y relajar: un equilibrio necesario
Antes de pensar en fortalecer, los especialistas insistieron en identificar correctamente el músculo. Birmingham sostuvo que el objetivo es lograr un músculo fuerte y voluminoso, compuesto por una capa superficial y otra profunda.
En mujeres, Birmingham indicó que la activación adecuada implica un movimiento en dos fases: “Aprieta la parte delantera como si estuvieras aguantando un pis y aprieta el ano en la parte trasera, como si estuvieras en un ascensor”.
PUBLICIDAD

La relajación cumple un rol central. Angela James, fundadora y fisioterapeuta principal de la Clínica de Dolor Pélvico de Sídney, advirtió que la actividad física intensa no siempre favorece la salud pélvica. Mencionó el “agarre excesivo” en algunas prácticas, como el pilates, y sugirió revisar conscientemente si los músculos permanecen contraídos de manera constante.
Hábitos cotidianos y presión innecesaria
El análisis dedicó un apartado a los hábitos de baño y su impacto directo sobre el suelo pélvico. La doctora Millie Mardon, investigadora del dolor pélvico en la Universidad de Western Sydney, identificó el estreñimiento como uno de los principales factores de estrés en esta zona.
PUBLICIDAD
Birmingham fue categórica: “El recto no es un lugar de almacenamiento”. Retener la necesidad de defecar genera presión innecesaria y debilita los músculos con el tiempo.
Alimentación, hidratación y movimiento
La nutrición cumple un papel decisivo en la salud intestinal y urinaria. Birmingham sugirió una pauta concreta: cinco porciones de verduras, dos de fruta y al menos un tercio de taza de lentejas o garbanzos por día. Mardon coincidió en la importancia de “añadir color al plato” en cada comida para asegurar un consumo adecuado de fibra.
PUBLICIDAD

En el plano del movimiento, Mardon sostuvo que “la mala postura no existe” y que el problema real aparece al permanecer inmóvil durante períodos prolongados. Recomendó cambios simples, como optar por escaleras, bajar una parada antes del transporte público y modificar la posición al trabajar sentado.
Morrison propuso una combinación equilibrada de cardio, estiramientos y fortalecimiento, con actividades como caminar, nadar o practicar yoga.
Respiración, fuerza y atención temprana
La respiración diafragmática surge como otro eje clave. Morrison advirtió que la respiración torácica superficial, frecuente en trabajos sedentarios, afecta la función del suelo pélvico y eleva la tensión corporal. La respiración profunda hacia el abdomen, en cambio, calma el sistema nervioso y favorece un movimiento saludable de esta musculatura.
PUBLICIDAD

Birmingham destacó la importancia del levantamiento de peso a partir de los 30 años para contrarrestar el deterioro muscular y óseo. Aclaró que esta práctica no agrava síntomas como fugas o prolapso y que incluso “puede aumentar la fuerza en la zona”.
En relación con la atención médica, Mardon enfatizó que el dolor pélvico no es parte natural de la vida. Morrison alertó sobre las demoras en el diagnóstico, como sucede con la endometriosis, y afirmó que “la intervención temprana resulta mucho más efectiva que esperar a que el dolor se agrave”.
PUBLICIDAD
El suelo pélvico influye en la calidad de vida, la movilidad y el bienestar general. De acuerdo con las expertas consultadas por The Guardian, una visión integral y el acceso a información clara permiten abordar su cuidado de manera más efectiva a cualquier edad.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Eva Longoria y su fórmula de bienestar a los 51: "Para mí la edad es solo un número"
La actriz estadounidense pone el foco en la longevidad saludable y en conservar la energía para trabajar, moverse y pasar tiempo con su familia
El diálogo solo no alcanza: los 10 hábitos que fortalecen a la pareja, renuevan el deseo y ayudan a evitar el desgaste hoy
En los vínculos existen pequeñas rupturas que desconectan y desgastan la relación. Los especialistas coinciden en que las separaciones no suceden de la noche a la mañana. Qué prácticas cotidianas recomiendan para ganarle a la rutina y renovar el encuentro

Síndromes postorgásmicos: cuáles son las molestias que pueden surgir después del placer
Desde cefaleas hasta angustia persistente, existen afecciones posteriores al clímax que requieren consulta médica para descartar causas vasculares, hormonales o emocionales

Trastornos de la conducta alimentaria: por qué la recuperación no termina con el alta y qué secuelas pueden requerir seguimiento
Restablecer el peso corporal y normalizar los parámetros clínicos rara vez señala el cierre del proceso. Especialistas consultadas por Infobae detallaron efectos físicos y emocionales persistentes, además de las claves para reconstruir una relación saludable con el cuerpo y la comida

Un estudio europeo revela el lado menos conocido del deporte infantil: ansiedad, presión y miedo a fallar
Un proyecto con jóvenes futbolistas de Madrid reveló que el 35% estaba en riesgo psicológico antes de recibir apoyo; tras la intervención, la sintomatología depresiva cayó casi a la mitad



