
(HealthDay News) -- La genética de una chica puede influir indirectamente en la edad en que tiene su primera menstruación, al acelerar su aumento de peso en la niñez, encuentra un estudio reciente.
Varios otros genes también pueden afectar directamente a la edad de la pubertad, algunos con efectos profundos, añadieron los investigadores.
Más de 1.000 variantes genéticas están vinculadas a la edad de la primera menstruación de una niña, descubrieron los investigadores al analizar los genes de unas 800.000 mujeres. Alrededor de 600 de estas variantes se observaron por primera vez en este estudio.
Una niña puede tener hasta 14 veces más riesgo de pubertad precoz si su genética se alinea de esa manera, según una puntuación de riesgo genético que los investigadores crearon a partir de sus hallazgos.
“Esta es la primera vez que hemos podido analizar variantes genéticas raras a esta escala”, señaló la investigadora principal, Katherine Kentistou, investigadora asociada sénior de la Unidad de Epidemiología del Consejo de Investigación Médica de la Universidad de Cambridge.
“Hemos identificado seis genes que afectan profundamente el momento de la pubertad”, dijo en un comunicado de prensa. “Si bien estos genes se descubrieron en las niñas, a menudo tienen el mismo impacto en el momento de la pubertad en los niños. Los nuevos mecanismos que describimos podrían formar la base de las intervenciones para las personas en riesgo de pubertad precoz y obesidad”.

Las niñas suelen entrar en la pubertad entre los 10 y los 15 años de edad, pero esto se ha ido adelantando cada vez más en las últimas décadas.
La pubertad precoz se vincula con un mayor riesgo de muchas enfermedades más adelante en la vida, como la diabetes tipo 2, la enfermedad cardiaca y ciertos tipos de cáncer, señalaron los investigadores en las notas de respaldo. Por otro lado, la pubertad tardía se ha relacionado con una mejor salud adulta y una mayor esperanza de vida.
En el estudio, los investigadores encontraron que el 45% de las variantes genéticas que afectan a la pubertad lo hacen indirectamente al crecer el aumento de peso en los jóvenes.
“Muchos de los genes que hemos encontrado influyen en la pubertad precoz al acelerar primero el aumento de peso en bebés y niños pequeños. Esto puede conducir a problemas de salud potencialmente graves en la vida posterior, ya que tener una pubertad más temprana conduce a unas tasas más altas de sobrepeso y obesidad en la adultez”, señaló en un comunicado de prensa el investigador John Perry, investigador de la Unidad de Epidemiología del Consejo de Investigación Médica de la Universidad de Cambridge.
El equipo también analizó variantes genéticas raras que pueden tener un gran efecto en la pubertad. Por ejemplo, una variante en el gen ZNF483 puede hacer que las mujeres experimenten la pubertad un promedio de 1,3 años después. Alrededor de 1 de cada 3.800 mujeres son portadoras de esta variante, señalaron los investigadores.
El equipo también creó una puntuación genética que podría predecir si una niña era propensa a llegar a la pubertad muy temprano o muy tarde. Las niñas con el 1% más alto de esta puntuación genética tenían 11 veces más probabilidades de alcanzar la pubertad después de los 15 años, lo que los investigadores describieron como extremadamente retrasado.

Del mismo modo, las niñas con la puntuación genética más baja del 1% tenían 14 veces más probabilidades de tener una pubertad extremadamente temprana antes de los 10 años.
"En el futuro, quizá podamos usar estas puntuaciones genéticas en la clínica para identificar a las chicas cuya pubertad llegará muy temprano o muy tarde", señaló en un comunicado de prensa el investigador principal, Ken Ong, investigador de la Unidad de Epidemiología del Consejo de Investigación Médica de la Universidad de Cambridge.
A las niñas que presentan una pubertad muy temprana se les pueden ofrecer bloqueadores de la pubertad para retrasar su aparición, dijo.
"Pero la edad de la pubertad es un continuo, y si no alcanzan este umbral, actualmente no hay nada que podamos ofrecer", dijo Ong. "Necesitamos otras intervenciones, ya sea medicación oral o un enfoque conductual, para ayudar. Esto podría ser importante para su salud cuando crezcan".
El nuevo estudio aparece en la edición del 1 de julio de la revista Nature Genetics.
Más información: El Boston Children’s Hospital ofrece más información sobre la pubertad precoz.
FUENTE: Universidad de Cambridge, comunicado de prensa, 2 de julio de 2024
*Dennis Thompson HealthDay Reporter ©The New York Times
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