La increíble historia de una ONG que para afrontar barreras económicas fundó su propia empresa

Los fundadores de la asociación CAER (Centro Ayuda Enfermos del Riñón) estuvieron en una encrucijada más de 50 años, cuando se dieron cuenta de que, a pesar de todas las actividades que hacían para recaudar fondos, las ganancias no lograban alcanzar para la compra de equipos médicos muy costosos. Fue entonces cuando fundaron una empresa de desinfección y desinsectación para sostener económicamente sus objetivos

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La asociación CAER decidió fundar
La asociación CAER decidió fundar su propia empresa para afrontar los gastos económicos necesarios para adquirir maquinarias médicas costosas (Getty)

Uno de los grandes problemas que tienen las ONGs cuando quieren realizar trabajo solidario son las barreras económicas. No es fácil sostenerse a lo largo del tiempo cuando el financiamiento, a través de actividades o donaciones, se dificulta.

En esta encrucijada estuvieron hace más de 50 años los fundadores de la asociación CAER (Centro Ayuda Enfermos del Riñón), cuando se dieron cuenta de que, a pesar de todas las actividades que hacían para recaudar fondos, las ganancias no lograban alcanzar para la compra de equipos médicos muy costosos. Fue entonces cuando fundaron una empresa de desinfección y desinsectación para sostener económicamente sus objetivos.

La asociación CAER nació en 1965, cuando un grupo empresarios dueños de colectivos se vio conmovido por la historia de un colega secretario de FATAP (Federación Argentina de Autotransporte de Pasajeros) quien tenía una hija que padecía insuficiencia renal crónica. Luego de años de diálisis, la niña fue trasplantada del riñón pero, lamentablemente, seis meses después falleció. Entonces, sus colegas crearon una asociación sin fines de lucro, con el objetivo de colaborar e investigar en el área de nefrología que, en ese momento, no tenía tanta difusión.

La asociación CAER nació en
La asociación CAER nació en 1965, cuando un grupo empresarios dueños de colectivos se vio conmovido por la historia de un colega secretario de FATAP, quien tenía una hija que padecía insuficiencia renal crónica

Ana María Spoltore, apoderada desde hace 10 años de CAER contó a Infobae que "los dos primeros años la asociación se financió con festivales, rifas y donaciones, pero no se recaudaba lo necesario. Los equipos de diálisis son muy caros (depende de la marca pueden costar entre 16 mil y 18 mil dólares o más cada uno) y con las actividades que se hacían- luego de restar los gastos- no quedaba mucho".

"Entonces a los fundadores se les ocurrió la posibilidad de brindar el servicio de desinfección porque era algo que las propias empresas de colectivos utilizaban", relató. "En el estatuto de CAER se puso como forma de financiación la ganancia de la empresa de desinfecciones y se empezó a trabajar para sacar los insectos de los colectivos. Luego, la empresa se fue expandiendo y hoy realizamos desinfecciones en industrias, bares, confiterías, escuelas, compañías aseguradoras, obras sociales y clientes particulares".

Spoltore explicó que hoy tienen cuatro empleados que realizan el servicios de desinfección y cuentan con dos camionetas. "Hoy tenemos de clientes a 6300 colectivos de Capital y Gran Buenos Aires. Y, a pesar de que no en todo el Conurbano es obligatorio hacer la desinfección, muchos lo hacen igual de forma voluntaria para mantener la higiene en el transporte", afirmó. "Por cada desinfección que hacemos en cada colectivo cobramos 40 pesos. El servicio lo hacemos donde las empresas lo necesiten y en cualquier horario (incluso en la madrugada).

A los fundadores se les
A los fundadores se les ocurrió la posibilidad de brindar el servicio de desinfección porque era algo que las propias empresas de colectivos utilizaban

Las ganancias producto del servicio de desinfección (una vez pagados los sueldos y los gastos) se destinan completamente a la financiación de su propio Centro -que atiende de forma gratuita- y a la donación equipos médicos para hospitales.

"En 1981, CAER construyó la sala de nefrología del Hospital del Niños de San Justo y, en 1988, la ampliamos donando un consultorio para atención psicológica, un comedor y una sala de esparcimiento para niños", explicó Spoltore. "Desde el comienzo tuvimos un Centro propio pero nos fuimos mudando. Y, desde 2008, estamos en la calle Entre Ríos 1560, en Ciudad de Buenos Aires, donde damos atención gratuita a adultos y niños con problemas renales. En nuestro Centro hay un médico nefrólogo diabetólogo, una médica nefróloga pediatra y licenciada en Nutrición para lograr así la atención integral del paciente renal. Además, durante estos últimos años becamos a médicos para especializarse en el tema, se donaron equipos de diálisis en diferentes hospitales de la Ciudad de Buenos Aires (incluido el Garraham y el Argerich), en hospitales del Conurbano y en el Interior", agregó.

Qué es la enfermedad renal

La doctora Marta Adragna, jefa de Nefrología del Hospital Nacional de Pediatría Prof. Dr. Juan P. Garrahan (nefróloga pediatra MN 73724) afirmó en diálogo con Infobae: "Los riñones son órganos indispensables para mantener la vida. Ubicados a cada lado de la columna vertebral, son los encargados de varias funciones, como por ejemplo eliminar el agua y las sustantivas tóxicas del organismo mediante la filtración "inteligente" de la sangre en forma continua. Esto quiere decir que filtra toda la sangre del organismo, guardando las sustancias útiles y eliminando las perjudiciales. También mantienen el equilibrio de los elementos químicos del organismo, producen hormonas como la eritropoyetina que estimula la producción de glóbulos rojos, regulan la presión arterial y, en los niños, intervienen trabajando en conjunto con la hormona de crecimiento".

Los riñones son órganos indispensables
Los riñones son órganos indispensables para mantener la vida (iStock)

"Hay muchas enfermedades que afectan los riñones- agregó la especialista- algunas son agudas y otras crónicas; algunas sólo afectan los riñones y en otras los riñones son uno más de los órganos comprometidos. Pero hablamos de enfermedad renal crónica (ERC) cuando la funcionalidad de los riñones está afectada en forma definitiva e irreversible. Lamentablemente no hay manifestaciones claras de ERC hasta que ésta no está muy avanzada. En los niños con enfermedad de larga evolución, es el retraso del crecimiento (baja estatura) a veces, lo que hace sospecharla".

Sobre las causas de esta enfermedad, Adragna dijo que "son varias, pero predominan las malformaciones congénitas de los riñones y las vías urinarias ", y explicó que "la segunda causa en nuestro país es el síndrome urémico hemolítico, enfermedad que se contrae por la ingesta de alimentos y agua contaminados por una cepa especial de Escherichia Coli, sobre la cual se pueden ejercer medidas preventivas mediante el control e higiene en la manipulación de los alimentos. Menos frecuentes son algunas enfermedades llamadas glomerulopatías que pueden o no ser hereditarias".

"Para detectarlas, hay que interrogar acerca de enfermedades familiares renales y problemas en el embarazo y parto. Son de crucial importancia los antecedentes personales: infecciones urinarias reiteradas, alteraciones en el modo de orinar (orinar mucho, de noche, de a chorritos, con dificultad), presencia de deformidades de los huesos, anemia, retraso en la curva de crecimiento, decaimiento, inapetencia e hipoactividad".

Diálisis y trasplante

"Cuando la función renal cae a menos del 15 %, debe reemplazarse por un trasplante renal, con o sin diálisis previa. La diálisis se puede realizar en un centro con una máquina (riñón artificial) o en el domicilio (diálisis peritoneal)", aseguró la nefróloga.

Según datos del INCUICAI, durante el 2017 (con datos hasta mediados de diciembre) en Argentina se realizaron 1.146 trasplantes renales, de los cuales 810 se concretaron con órganos provenientes de donante fallecido. Sin embargo, en la actualidad, aún hay 6.165 personas que esperan un trasplante renal.

La demanda de aparatos de diálisis en los centros hospitalarios fue creciendo durante los últimos años. Hoy, según datos del INCUICAI, son 29.704 los pacientes que se encuentran en tratamiento de diálisis en Argentina.

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