Un virus detectado en Japón apareció en Corrientes y sorprendió a investigadores del arroz

Investigadores detectaron el virus del mosaico necrótico del arroz, registrado hasta ahora únicamente en Japón, y lograron reconstruir su genoma completo

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Investigadores detectaron en Corrientes el virus del mosaico necrótico del arroz, registrado hasta ahora únicamente en Japón, y lograron reconstruir su genoma completo
Investigadores detectaron en Corrientes el virus del mosaico necrótico del arroz, registrado hasta ahora únicamente en Japón, y lograron reconstruir su genoma completo (inta)

En algunos lotes arroceros de Corrientes, ciertas plantas comenzaron a mostrar un aspecto extraño. Las hojas perdían uniformidad, aparecían mosaicos amarillentos y el crecimiento parecía apagarse.

Nada indicaba, en un primer vistazo, que detrás de esos síntomas pudiera esconderse un hallazgo inédito para la región. Sin embargo, el análisis de laboratorio terminó por confirmar una noticia inesperada: por primera vez fuera de Asia, el virus del mosaico necrótico del arroz (RNMV) fue identificado en la Argentina.

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El descubrimiento surgió de un trabajo conjunto entre especialistas del Instituto de Patología Vegetal del INTA, el Conicet, la Universidad Nacional del Nordeste y centros de investigación de Francia. El estudio permitió no solo detectar el virus en muestras tomadas en Berón de Astrada, Corrientes, sino también reconstruir el genoma completo del aislamiento presente en el país.

el amarillamiento de hojas, los mosaicos y el debilitamiento suelen repetirse en distintas infecciones, por lo que identificar el origen exacto no resulta sencillo.
El amarillamiento de hojas, los mosaicos y el debilitamiento suelen repetirse en distintas infecciones, por lo que identificar el origen exacto no resulta sencillo.(inta)

Una búsqueda entre síntomas similares

El trabajo comenzó con el análisis de plantas de arroz (Oryza sativa) que presentaban alteraciones compatibles con enfermedades virales. En estos cultivos, el amarillamiento de hojas, los mosaicos y el debilitamiento suelen repetirse en distintas infecciones, por lo que identificar el origen exacto no resulta sencillo.

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Para avanzar en el diagnóstico, los investigadores utilizaron herramientas de metagenómica viral y encontraron rastros del RNMV en una única muestra. Luego aplicaron técnicas complementarias, entre ellas RT-PCR y secuenciación de ARN mediante tecnología Illumina, que permitieron confirmar la presencia del virus y reconstruir su secuencia genética.

La comparación con registros internacionales mostró una fuerte similitud con aislamientos ya caracterizados en Japón. Los análisis filogenéticos terminaron de corroborar que se trataba del mismo virus, aunque detectado por primera vez fuera del continente asiático.

Según explicó Florencia Brugo, investigadora del Instituto de Patología Vegetal (IPAVE), obtener la secuencia genómica permitió confirmar con precisión la identidad del patógeno y diferenciarlo de otras enfermedades que generan síntomas parecidos en el cultivo.

Un enemigo que permanece en el suelo

El RNMV integra un grupo de virus asociados a Polymyxa graminis, un hongo del suelo capaz de sobrevivir durante largos períodos en los lotes arroceros. Esa capacidad de permanencia vuelve más complejo el manejo sanitario y aumenta la importancia de detectar tempranamente su presencia.

Hasta este registro, en América del Sur solo se habían informado tres virus vinculados al arroz. Por eso, la aparición del RNMV en la Argentina incorpora un nuevo elemento al escenario sanitario regional y plantea la necesidad de profundizar los monitoreos.

Brugo señaló que este hallazgo obliga a reforzar las estrategias de diagnóstico, especialmente en zonas donde el arroz ocupa un lugar productivo relevante. De todos modos, aclaró que el estudio corresponde a una sola muestra positiva y que no refleja la situación general del cultivo en el país.

Lo que revelan las defensas del arroz

Además de identificar el virus, los investigadores detectaron pequeños ARN derivados del patógeno, conocidos como siRNAs. Estos fragmentos funcionan como señales de la respuesta defensiva que activa la planta frente a la infección.

Para los especialistas, ese tipo de información puede resultar útil en futuras estrategias de manejo y mejoramiento vegetal, ya que ayuda a comprender cómo interactúa el cultivo con el virus.

A partir de este primer antecedente, los científicos remarcaron la importancia de sostener la vigilancia epidemiológica y las herramientas genómicas para seguir de cerca la posible evolución del RNMV en los sistemas arroceros argentinos.

Fuente: Inta

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