Bajan los alquileres en quintales, pero suben en dólares: cómo viene el mapa de arrendamientos agrícolas en Córdoba

El primer relevamiento para la campaña 2026/27 muestra una leve caída en los valores medidos en soja, aunque el costo por hectárea en dólares se encamina a ser el más alto de los últimos años. ¿Qué departamentos marcan la tendencia y cómo eligen pagar hoy los productores?

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Costo promedio del arrendamiento agrícola en Córdoba (quintales de soja por hectárea)
El valor promedio de los alquileres rurales en Córdoba medido en quintales de soja muestra una leve baja (BCCBA)

El mercado de arrendamientos agrícolas en Córdoba comienza a delinear el escenario para la campaña 2026/27 con una señal dual: mientras el valor promedio de los alquileres rurales medido en quintales de soja muestra una leve baja, el costo traducido a dólares por hectárea registra un incremento que lo ubica entre los más elevados de los últimos ciclos. Según el primer relevamiento del Departamento de Información Agronómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba (DIA-BCCBA), el arrendamiento promedio provincial se posiciona en 11,5 quintales por hectárea, medio quintal por debajo de la campaña pasada y en línea con la media de los últimos cinco años.

Sin embargo, la baja en quintales no implica un alivio económico para quienes producen sobre campo alquilado. Tomando como referencia un precio proyectado de la soja para mayo de 2027 de 33,1 dólares por quintal, el costo estimado del arrendamiento asciende a 380,7 dólares por hectárea, un valor 5% superior al registrado el año anterior y el más alto desde la campaña 2022/23. En otras palabras, aunque el dueño del campo pida menos soja, el productor deberá desembolsar más dinero por cada hectárea arrendada.

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Costo promedio de arrendamiento agrícola en Córdoba (dólares por hectárea)
El valor promedio de los alquileres rurales traducido a dólares por hectárea registra un incremento que lo ubica entre los más elevados de los últimos ciclos (BCCBA)

El análisis territorial refleja, además, una marcada disparidad entre regiones productivas. Los departamentos del sudeste cordobés continúan encabezando el ranking de alquileres más caros: Marcos Juárez lidera con un promedio de 18,5 quintales por hectárea, seguido por Unión con 15 quintales. En el extremo opuesto aparecen Río Seco y Tulumba, en el norte provincial, con valores de 8,5 y 9 quintales, respectivamente. Esta brecha confirma que la calidad agronómica de los suelos, la estabilidad productiva y la cercanía a polos logísticos siguen siendo variables determinantes en la formación del precio.

Otro dato destacado del informe es la fuerte dispersión interna en algunos departamentos. Unión aparece como el distrito con mayor heterogeneidad en los valores relevados, con alquileres que van desde 8 hasta 18 quintales por hectárea según la zona. Marcos Juárez, pese a liderar en valor promedio, también muestra una amplia diferencia entre puntas, con una brecha de hasta 7 quintales. Esta volatilidad evidencia que incluso dentro de las zonas núcleo la valuación del campo depende cada vez más de factores puntuales como ambiente, manejo previo, acceso a infraestructura y expectativa de rindes.

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Mapa de arrendamientos agrícolas promedio por departamento
El mapa de arrendamientos agrícolas promedio por departamento en Córdoba muestra -en colores más oscuros- a las zonas con mayores arrendamientos en quintales de soja, y en colores más claros, los de valores más bajos (BCCBA)

En cuanto a la evolución interanual, pocos departamentos mostraron cambios significativos. Río Primero y Río Segundo fueron los únicos que registraron aumentos, ambos de medio quintal por hectárea respecto de la campaña anterior. En contraste, Calamuchita y Unión anotaron bajas de un quintal, mientras que General Roca, Presidente Roque Sáenz Peña, Totoral y Tulumba retrocedieron medio quintal. El resto de la provincia se mantuvo estable, configurando un mercado que, más allá de ajustes puntuales, sigue mostrando una relativa meseta en valores físicos.

La modalidad de pago también ofrece una radiografía de cómo se negocian hoy los contratos rurales. El esquema semestral —50% a la siembra y 50% a cosecha— se consolidó como el más elegido, con el 28% de las operaciones, seguido por el pago mensual, que representa el 21%. Más atrás aparecen las modalidades “a cosecha” y trimestral, ambas con el 17%, mientras que un 12% corresponde a esquemas alternativos, desde pagos adelantados hasta contratos variables o bimestrales. En un contexto de márgenes ajustados, volatilidad de precios y mayores costos financieros, la flexibilidad en las condiciones de pago empieza a ser tan importante como el valor del arrendamiento mismo.

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