
El desarrollo de nuevas variedades hortícolas suele ser silencioso, pero su impacto puede transformar la producción. Después de más de una década de trabajo, especialistas lograron una nueva cebolla de bulbos rojos que busca ampliar opciones comerciales y aportar valor al mercado del consumo fresco.
Se trata de Tinta INTA, un cultivar de polinización abierta desarrollado tras 14 años de mejoramiento genético. El proceso comenzó en la campaña 2000 con la introducción de semillas de distintos orígenes, tanto locales como internacionales, que fueron sometidas a un programa de selección recurrente.
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A partir de ciclos de autofecundación y recombinaciones, el equipo técnico avanzó hasta obtener una variedad estable con características diferenciales.

Color intenso y sabor suave
Uno de los rasgos más destacados de la nueva variedad es su apariencia. Según explicó Claudio Galmarini, obtentor e investigador, Tinta INTA presenta bulbos de forma esférica aplanada, con diámetros que oscilan entre 7 y 12 centímetros. El atractivo color rojo externo se combina con anillos internos del mismo tono, además de dos o tres catáfilas protectoras rojo púrpura con adhesión media.
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Más allá de su aspecto, el cultivar también se distingue por sus propiedades organolépticas. Posee baja pungencia y un contenido de sólidos solubles del 9,6 %, características que la posicionan como una alternativa adecuada para el consumo en fresco. Estas cualidades permiten ampliar la oferta de cebollas destinadas a mercados que priorizan sabor suave y presentación diferenciada.
Manejo y rendimiento
En cuanto al manejo agronómico, Héctor Fuligna, especialista, indicó que las fechas sugeridas de siembra para Mendoza son agosto en siembra directa o la primera quincena de septiembre si se opta por el trasplante. La cosecha se realiza habitualmente en enero, con un rendimiento promedio de 48 toneladas por hectárea.
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La nueva variedad ya se encuentra inscripta en el Registro Nacional de Cultivares, lo que permite su incorporación al sistema productivo. De acuerdo con los especialistas, este lanzamiento busca fortalecer la oferta tecnológica disponible para productores cebolleros, con una alternativa competitiva y orientada a nichos de mayor valor.
Un cultivo con peso en la producción nacional
El desarrollo se suma a la trayectoria de mejoramiento en cebolla. En Argentina se producen cerca de 700.000 toneladas anuales y los cultivares desarrollados por el organismo ocupan alrededor del 60 % de la superficie sembrada.
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En ese contexto, la llegada de Tinta INTA abre nuevas oportunidades para diversificar la producción, mejorar la calidad del producto y responder a las demandas de mercados cada vez más exigentes. Una apuesta que combina genética, adaptación y valor agregado desde el origen.
Fuente: Inta
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