
Un destacado asesor CREA del sudeste bonaerense decía hace unos días que en algunas zonas de la Argentina hay baja disponibilidad de maíz, y existen buenas sensaciones respecto de la demanda esperada por parte del consumo, como factor positivo para los precios de este grano. El técnico calificó este mercado como lateral a bajista, pero con oportunidades zonales, más aun si se puede posponer la venta hacia el momento de mejores precios. Confirma que la plaza local tiene un rol no despreciable respecto de la suerte del cereal en nuestro país.
La Bolsa de Comercio de Rosario destaca que alrededor de un tercio de este consumo correspondería al sector avícola (36%), y otro tercio al sector de producción de carne bovina (32%). Por lo demás, un 16% es demandado por la lechería, un 13% por el sector porcino y un 3% se destina a otros consumos, principalmente alimentos para mascotas. Los cálculos indican un leve aumento del uso forrajero del cereal en 2024/25 en relación a la campaña previa, para alcanzar 12.3 millones de toneladas.
Habrá que ver hasta dónde puede crecer esta cifra, ya que la Guía Estratégica para el Agro acaba de estimar, incluyendo el uso forrajero, 61 millones de toneladas para el maíz 2025/26, al que califica como inserto en un escenario inédito de siembra. Es que el área con el cereal crecería 16,8 %, para alcanzar los 9,5 millones de hectáreas, absorbiendo parte de la superficie que ocupó la soja en 2024/25. Hay que decir asimismo que se ha reajustado la producción correspondiente a la actual temporada (2024/25), para llevarla a 50 millones de toneladas.

Algunos analistas destacan que el cereal mostró un número muy importante de operaciones sobre el cierre de la semana previa, con una mejora interesante en el precio. Como el resto de los granos, el maíz inició esta semana inmerso en un escenario volátil, con operadores viendo a qué carta quedarse después del cimbronazo que produjeron las elecciones en la provincia de Buenos Aires. Escaso movimiento y tipo de cambio en franco ascenso, beneficio que desde luego también alcanza al maíz.
Para la nueva campaña, la siembra del cereal se inició tras fuertes lluvias que mejoraron la humedad de los suelos, pero demoraron las labores. La implantación arranca con agua en el oeste del país, perfiles recargados y severo riesgo hídrico en Buenos Aires De todas formas, hay tiempo todavía para apurar el paso. Lo notable respecto de los cambios que ha hecho el maíz, es que mientras algunos productores han encarado esta tarea, otros están terminando de recolectar los lotes tardíos. Se ha convertido en un cultivo presente durante todo el año.
En cualquier caso, el consumo local colabora activamente para sostener las cotizaciones. La demanda de la avicultura por un lado involucra la producción de huevos, que se estima requerirá un total de 1,7 millones de toneladas en 2024/25, por encima del volumen consumido en la campaña anterior. Respecto del engorde de pollos, demandaría un total de 2,7 millones de toneladas, virtualmente lo mismo que durante el ciclo previo.

Es conocido asimismo el crecimiento del feedlot en la faena y la producción de carne vacuna en la Argentina, para llegar a un 50% promedio del total sacrificado, fenómeno impulsado en años recientes por un contexto de bajos precios del maíz en el mercado doméstico, entre otros factores. En menor medida el cereal está presente también en aquellos planteos pastoriles que recurren a la suplementación. Entre ambos planteos demandan alrededor de 3.9 millones de toneladas.
La lechería constituye la tercera fuente de demanda para el maíz dentro de la alimentación animal en la Argentina. El sector lácteo nacional orienta el 80% de su producción al consumo interno y alrededor del 20% a exportaciones. Durante el período comprendido por el ciclo comercial de maíz 2024/25, se proyecta un consumo de 1,9 millones de toneladas.
Por su parte, el sector porcino crece y su presencia se hace sentir en la demanda local de maíz durante los últimos ciclos.
2023/24. Los especialistas prevén un crecimiento en el consumo forrajero de este cereal en torno de 1,6 millones de toneladas. Es cierto que durante el último mes de agosto los precios del maíz crecieron por encima del aumento en el valor del cerdo, pero el cereal tiene un rol insustituible en este esquema productivo.

Otro rubro que apunta a elevar su demanda de maíz es el correspondiente a la elaboración de alimentos para mascotas; se estima que en los meses que se corresponden con el ciclo 2024/25 se absorberán unas 425.000 toneladas.
A pesar de las asignaturas pendientes en materia de biocombustibles, el consumo local de maíz se ha convertido en un pilar fundamental para las cotizaciones del cereal, plantándose frente a la exportación en un contexto de creciente competencia. Implica un replanteo en la estructura del mercado, a favor de los productores.
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