
La triquinosis es una zoonosis parasitaria, es decir, una enfermedad que puede transmitirse de los animales a las personas a través del consumo de carne insuficientemente cocida o de productos elaborados con carne de cerdo o de animales silvestres, como jabalíes o pumas, que contengan larvas del parásito en sus músculos. La principal fuente de infección de esta enfermedad para las personas son los cerdos domésticos, aunque también puede producirse por consumo de las otras especies mencionadas, señalan desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).
El máximo organismo sanitario nacional ofrece información esencial sobre la enfermedad y los métodos de prevención y control para evitar riesgos.
Producción responsable
Cuando las personas contraen triquinosis puede producir una sintomatología “inespecífica, parecida a una gripe, con síntomas gastrointestinales, fiebre, vómitos, diarrea, dolores musculares, entre otros”, explican. Por eso, ante estos síntomas, es fundamental poder asociar lo que uno previamente consumió y asistir al centro médico más cercano.

Dado el alto nivel de consumo de productos elaborados con carne de cerdo y derivados en nuestro país -chacinados, embutidos y salazones- es fundamental que aquellas personas que se dedican a la cría de estos animales, les proporcionen una alimentación segura y adecuada, ya que “los cerdos pueden adquirir el parásito a través de lo que comen”, detallan desde el Senasa, y agregan que, además, se deben mantener las instalaciones en condiciones higiénico-sanitarias adecuadas.
Controlar los predios productivos
La mayoría de las unidades productivas que se dedican a la actividad porcina en nuestro país corresponden al sector de la producción a pequeña escala y su modo de crianza suele ser a campo. Uno de los principales destinos productivos es la obtención de lechones para la venta y, en segundo lugar, establecimientos que se dedican al engorde. Por eso, “es importante controlar y evitar en los predios productivos el ingreso de roedores, ya que pueden contener larvas de trichinella que pueden entrar en contacto con los cerdos”, advierten desde el Senasa.
Prueba de digestión artificial
Como los síntomas de esta parasitosis no son visibles en el animal, es necesario realizar los controles en laboratorios que confirmen la ausencia de la enfermedad. En este sentido, un aspecto clave para la prevención de esta zoonosis es la realización de la prueba de digestión artificial, debido a que la enfermedad sólo puede diagnosticarse después de la faena.

Este método permite detectar la presencia de larvas de trichinella en una muestra de carne, que “debe ser analizada en un laboratorio habilitado por la autoridad competente”, detallan desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria. De esta manera, puede determinarse si la carne que se produce es apta para el consumo.
Evitar riesgos
La prueba diagnóstica es también una pauta para quienes se dedican a la caza, dado que, en ocasiones, se elaboran chacinados y salazones con carne de puma, jabalí u otros animales silvestres, motivo por el cual es fundamental determinar a través del laboratorio si es carne es apta para el consumo humano.
Asimismo, se recomienda a los cazadores que, una vez finalizada la actividad, se lleven las carcasas.

Consumo responsable
Otro de los pilares claves para la prevención de la enfermedad son las medidas que debe tomar la población a la hora de consumir productos alimenticios porcinos y derivados (chacinados, embutidos, salazones) que se elaboran con carne cruda.
Por un lado, explican desde el Senasa, los productos derivados de cerdos o animales silvestres se deben adquirir en establecimientos habilitados para la elaboración de estos alimentos, y deben contar con la correspondiente etiqueta y certificación de origen.
Por otro lado, la carne se debe cocinar hasta que su interior pierda el color rosado, lo cual indica que se alcanzó una temperatura que asegura la eliminación –si el producto estuviera infectado– de larvas que transmiten la enfermedad (mayor a 70 grados centígrados, idealmente monitoreando tiempo y temperatura interna).
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