Se publicará este viernes: qué dice el decreto que flexibiliza el cepo cambiario para las empresas que inviertan en petróleo y gas

La norma incluye facilidades para contar con divisas de libre disponibilidad para compañías que consigan aumentan su producción entre un 20 y 30 por ciento

FILE PHOTO: Oil pump jacks are seen at the Vaca Muerta shale oil and gas deposit in the Patagonian province of Neuquen, Argentina, January 21, 2019. REUTERS/Agustin Marcarian/File Photo
FILE PHOTO: Oil pump jacks are seen at the Vaca Muerta shale oil and gas deposit in the Patagonian province of Neuquen, Argentina, January 21, 2019. REUTERS/Agustin Marcarian/File Photo

El Gobierno publicará este viernes el decreto que formalizará la puesta en marcha del nuevo esquema de controles cambiarios que regirá para las empresas del sector energético que inviertan en producción de hidrocarburos, una suerte de “cepo light” que permitirá a compañías que inviertan capital en proyectos que incrementen la capacidad de generación de petróleo y gas, contar con libre disponibilidad de divisas para girar al exterior o pagar deudas.

Será el paso formal del anuncio que hicieron el martes el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía Martín Guzmán en un acto en el Museo del Bicentenario ante empresarios del sector.

El texto del decreto, al que tuvo acceso Infobae, cuenta con 34 artículos que reglamentan la aplicación de esa flexibilización de los controles sectorial, para un rubro productivo que tiene potencial exportador, en un contexto de escasez de dólares en la economía argentina.

Entre los considerandos, el Gobierno aseguró que “el desarrollo del sector hidrocarburífero argentino resulta de crucial importancia para el desarrollo macroeconómico del país, estableciendo las bases de un crecimiento sostenible e inclusivo, de carácter federal, que garantice una expansión secular del empleo, la producción y las exportaciones”, mencionó.

En ese sentido, planteó que la economía “presenta un déficit persistente en la balanza comercial energética, donde las importaciones de gas y gasoil explican mayormente la canasta importadora de nuestro sector energético y es necesario ocuparse activamente de esta problemática en nuestra matriz energética”.

Además, apuntó que “en el actual contexto económico global” es necesario “desarrollar activa y aceleradamente las capacidades productivas de este sector se vuelve aún más relevante, a los efectos de minimizar el impacto del contexto internacional sobre los precios de los hidrocarburos y, con ellos, sobre la balanza comercial y las finanzas públicas”.

Para eso, el Poder Ejecutivo estipula que “el desarrollo del sector hidrocarburífero en todas las cuencas productivas del país y la cadena de valor involucrada deben desarrollarse bajo las premisas de garantías en la explotación y la utilización racional de los recursos, para lograr tanto el autoabastecimiento del mercado interno como la progresiva sustitución de importaciones de gas natural y combustibles, conjugándolo con la generación de saldos exportables”.

Y al respecto, consideró que “resulta de vital importancia considerar que la producción de crudo de mediana y alta densidad requiere importantes inversiones en pozos convencionales vinculadas a procesos de recuperación secundaria y terciaria en estos yacimientos”.

El decreto afirma que “se requiere de un marco normativo apropiado para que las productoras de hidrocarburos cuenten con las reglas de acceso a divisas necesarias para impulsar la inversión del sector”, y que en ese plano “el esquema normativo vigente puede ampliarse, a los efectos de tomar en cuenta las especificidades en materia de divisas del sector hidrocarburífero, y potenciar así el desarrollo de nuevos yacimientos que permitan obtener producción incremental”.

La normativa especifica cuáles son los tres regímenes que se crearán para abordar este cambio en los controles cambiarios para el sector energético. Por un lado, un esquema para el petróleo, otro para el gas y uno que denomina de promoción de trabajo y proveedores regionales y nacionales. En los tres casos hace especificaciones técnicas sobre el marco general del “cepo light” que había anunciado esta semana el Gobierno.

La flexibilización del cepo cambiario para inversiones en el sector energético implicará objetivos de corto y de mediano plazo. En el primer aspecto, establecerá una “regla estable de acceso a divisas”, también permitirá el “acceso a equipo críticos que hoy generan cuellos de botella”, en referencia a máquinas e insumos que las empresas no logran importar para incrementar la producción de hidrocarburos.

Dentro de las metas de corto plazo también Economía incluyó el “aumento de la la inversión local y la Inversión Extranjera Directa” y la “producción incremental de gas y petróleo”. Como objetivo de mediano plazo el Palacio de Hacienda solo mencionó “soberanía hidrocarburífera”.

Sobre la producción de los beneficiarios el nuevo esquema determina un porcentaje como “Volumen Beneficiado para Acceso a Divisas”, tal la definición oficial. Se establecerá una línea de producción base y lo que exceda a esa línea pasará a formar parte de la producción incremental. ¿Qué se hará con las divisas que se generen por esa producción incremental? Por un lado, un porcentaje estará incluido en el beneficio de la libre disponibilidad de divisas, mientras que el restante será dirigido a “acumulación de reservas”.

En la norma, se define como producción (inyección) incremental de petróleo (gas natural) a la diferencia entre la producción efectiva de los últimos 12 meses y la Línea Base definida como el volumen obtenido por cada empresa en 2021. Luego, se establece como Volumen de Producción Incremental Beneficiado (VPIB) y Volumen de Inyección Incremental Beneficiado (VIIB) al 20% de la producción de crudo y al 30% de la producción de gas natural que haya obtenido cada beneficiario.

Otro incentivo es que se obtendrán porcentajes adicionales por la cobertura del mercado interno, la reversión del declino técnico, la producción en pozos de baja productividad, la contratación de empresas locales de servicios especiales y la inversión.

El acceso a divisas podrá ser destinado al pago de capital e intereses de pasivos comerciales o financieros con el exterior, incluyendo pasivos con empresas vinculadas no residentes, utilidades y dividendos o prepatriación de inversiones directas de no residentes.

Con el gasoducto de Vaca Muerta en los planes de construcción (tiene en la hoja de ruta como fecha de comienzo de su operación agosto de 2023), para el Ministerio de Economía “se cumple con un conjunto de requisitos clave para obtener, de aquí a 2026, los siguientes resultados para el sector”:

- 71,2% de incremento en la producción de petróleo.

- 30% en la producción de gas diario.

- Hasta 18.000 millones de dólares anuales provenientes de las mayores exportaciones.

- Hasta 40% de reducción de subsidios a la energía eléctrica gracias al Plan TransportAr.

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