Sabina Frederic se reunió con Santiago Cafiero en medio del malestar del Gobierno con Sergio Berni por el ataque al secretario de Seguridad

Luego del hallazgo de Maia en Luján, el ministro de Seguridad bonaerense insultó al número dos de la cartera nacional y levantó la temperatura en la Casa Rosada. Lo acusan por “misoginia”

Sabina Frederic recibirá el apoyo de Alberto Fernández
Sabina Frederic recibirá el apoyo de Alberto Fernández

El termómetro se disparó en la Casa Rosada este mediodía apenas se conoció que el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, insultó y tomó del cuello a Eduardo Villalba, el segundo en el mando en la cartera que conduce Sabina Frederic a nivel nacional, luego del hallazgo de Maia Beloso en Luján. En este contexto, la ministra se reunió con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, en la Casa Rosada.

La irritación con Berni en la Casa de Gobierno no se disimulaba este mediodía. Después del hallazgo de la niña y la detención del hombre que la secuestró, Carlos Savanz, Berni echó a Villalba de la conferencia de prensa donde brindaría detalles sobre el operativo que terminó en la aparición de la niña de 7 años junto al vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli. ”¿Qué venís a hacer acá de trajecito, hijo de puta?“, le dijo el funcionario bonaerense al secretario nacional. “Vos y tu ministra, que es una inútil, le hacen mal a la policía, no me llamaste en todo el día y ahora venís acá a sacarte la foto, hijo de puta, te voy a cagar a trompadas“, lanzó. En la alocución pública, denunció que desde el Ministerio de Seguridad nacional “los dejaron solos” en la búsqueda.

No es la primera vez que el ex secretario del gobierno de Cristina Kirchner cuestiona la gestión nacional de Seguridad. Pero nunca había llegado a reaccionar de forma física. Circulaban varias hipótesis en Gobierno sobre el brusco ademán. Unos apuntaban a la intención de Berni de socavar el poder de su par nacional para eventualmente ocupar el lugar de Frederic, o el de Villalba. Creen que por eso busca oportunidades para dejar mal parada la gestión. “Va por el ministerio nacional”, dijo un alto funcionario a este medio. Sin embargo, daban por sentado que no tendrá posibilidades en ese sentido. El presidente Alberto Fernández no ve el estilo del ministro de la Provincia con buenos ojos.

Existía también en Balcarce 50 la teoría de que Berni se siente “debilitado” después de las protestas de la policía bonaerense, el año pasado, que terminaron en una manifestación de la fuerza frente a la quinta de Olivos.

En un grupo de WhatsApp donde suelen comunicarse los miembros del Gabinete, distintos ministros y secretarios manifestaron su bronca. Quien encendió la mecha fue la secretaria Legal y Técnica Vilma Ibarra, con un mensaje de respaldo a la ministra y cuestionamientos, aunque sin nombrarlo, a Berni. De inmediato, varios altos funcionarios mostraron su coincidencia. Fuentes oficiales aseguraban a Infobae que el apoyo a Frederic será pleno desde la órbita nacional. El Presidente aún no se había expresado públicamente al respecto y en Gobierno había dudas acerca de la conveniencia de responder. “Tenemos bronca, pero contestando públicamente le damos mayor entidad”, reflexionaba un asesor.


Las diferencias de Berni con Frederic se hacen evidentes con cada vez mayor virulencia (Presidencia)
Las diferencias de Berni con Frederic se hacen evidentes con cada vez mayor virulencia (Presidencia)

Frederic llegó a la Casa Rosada pasadas las 15:30 para reunirse con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Poco antes, la ministra había brindado una entrevista a Radio con Vos, donde aseguró que Berni actuó por una cuestión de “ego”, y le restó importancia al violento episodio del mediodía. Con el ministro coordinador conversaron durante unos cuarenta minutos y hubo apoyo a Frederic tras el ataque de su par bonaerense. El encuentro estaba pautado con antelación, aseguraron en Gobierno y en el ministerio.

La ministra le presentó a Cafiero un informe sobre lo actuado en el caso de la desaparición, en especial la activación de la alerta Sofía, que obliga a los medios de comunicación a emitir una imagen autorizada de la menor. Tras los cuestionamientos que llegaron desde la Provincia, en Jefatura de Gabinete dijeron que ese mecanismo se autorizó “apenas la fiscalía lo solicitó” y “permitió que toda la población estuviera enterada de la desaparición de Maia”, razón por la cual la participación de una vecina permitió precisar la búsqueda a las fuerzas de seguridad. Además, remarcaron que Seguridad tomó intervención y conformó una mesa en el Ministerio de Seguridad porque existía una posibilidad que fuera un delito de trata, pero destacaron que la Nación no tiene jurisdicción sobre la Ciudad de Buenos Aires.


Por lo bajo, en Gobierno apuntaron contra Berni. “Está caliente porque no fue él quien encontró a la nena”, decían, y aseguraban que la actitud del ministro fue “misógina”. Mientras tanto, en el entorno de la antropóloga lamentaban que el episodio de Berni quitara el foco público del hallazgo, que consideraban mérito conjunto del trabajo coordinado entre ministerios y fuerzas de seguridad. También consideraban que su acción “banaliza” la gravedad del secuestro de Maia.

“Sabina es un cuadro que resume el ‘todismo’”, describía esta tarde un asesor de Gobierno. La ministra forma parte del colectivo de intelectuales afines a Alberto Fernández, Agenda Argentina, pero proviene del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), del periodista afín al kirchnerismo Horacio Verbitsky. Mientras que Berni es un cristinista “puro”. Ex funcionario durante el gobierno de Cristina Kirchner, desde 2019 es miembro del gabinete de Axel Kicillof, también cercano a la vicepresidenta. En el ala moderada de la Casa Rosada creen que su polémico perfil es tolerado en tierras bonaerenses por su capacidad para “absorber los golpes” en una cartera complicada como la de Seguridad en el distrito más poblado del país.

Leían su accionar como un modo de “dividir” en la coalición, en contraposición de los intentos del Presidente por mantener unido el Frente de Todos. Las grietas internas entre moderados y duros asoman cada semana. El episodio que despertó diferencias más recientemente fue la salida de la amiga de Alberto Fernández, Marcela Losardo, y el nombramiento en su lugar de Martín Soria, dirigente afín al kirchnerismo y de posiciones de confrontación con los medios y el Poder Judicial.

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