Especialistas debatieron sobre la integridad empresarial y estatal en época de pandemia

En la primera jornada del Foro de Ética y Transparencia organizado por la AmCham, expertos analizaron desafíos y riesgos que surgen en la emergencia sanitaria. También compartieron buenas prácticas y recomendaciones para las empresas y el sector público

Alejandro Díaz, CEO de AmCham, presentó a los oradores al comienzo de la primera jornada del evento
Alejandro Díaz, CEO de AmCham, presentó a los oradores al comienzo de la primera jornada del evento

El valor de la integridad empresaria y gubernamental, así como los desafíos que exige la pandemia para garantizar la transparencia y prevenir prácticas reñidas con los estándares éticos, fueron algunos de los ejes del Ethics & Transparency Forum organizado por el Instituto de Ética y Transparencia de AmCham, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina. El evento -que continúa mañana por la mañana, reúne en forma virtual a profesionales de la industria junto a reconocidos expertos locales e internacionales, para compartir buenas prácticas, conocimientos y sus perspectivas acerca de cómo consolidar los procesos de integridad en el escenario post pandemia.

El encuentro fue inaugurado con unas breves palabras de Nestor García, socio director ejecutivo de KPMG y presidente del Instituto de Ética y Transparencia de la AmCham, quien alertó que “la crisis generada por la pandemia ha favorecido prácticas reñidas con la integridad empresarial”. Tras poner como ejemplo maniobras para acceder a insumos críticos a través de pagos ilegales o para recibir beneficios estatales indebidos, también advirtió sobre la “brecha en el control por el trabajo remoto”.

Alejandro Díaz, CEO de AmCham Argentina, presentó a los oradores y le dio lugar a la primera intervención de la jornada que estuvo a cargo del padre Alfonso José Gómez, rector de la Universidad Católica de de Córdoba. Con un fuerte tono humanista, se refirió a las oportunidades que abren las crisis. “En griego, crisis significa separar, distinguir, tiene un significado más amplio”, explicó. Y concluyó: “Aliento a tomar ese concepto que nos va a ayudar en lo que viene”.

Roberto de Michele, especialista principal y director del cluster de transparencia e integridad del BID.
Roberto de Michele, especialista principal y director del cluster de transparencia e integridad del BID.

A continuación, Roberto de Michele, especialista principal y director del cluster de transparencia e integridad del BID, coincidió con García en que “cada vez que hay una emergencia, los riesgos se incrementan”. Y explicó: “En tiempos normales, los precios se construyen de forma transparente y competitiva, son buenos indicadores si alguien está comprando bien o se está pagando de más. En crisis, los precios pierden valor de referencia. Cuando hay crisis, las demandas dejan de ser predecibles se comportan de manera no anticipada, se generan faltas de productos que son muy necesarios para atender necesidades de muy corto plazo”. Y destacó que “la salud es un sector donde hay riesgos particulares de integridad”.

Este experto en compras, licitación públicas y transparencia identificó además “un tercer problema que la actual crisis ha puesto de manifiesto, nos agarra en América Latina y el Caribe, con un déficit de nuestra capacidad institucional y en particular de tecnología para garantizar la transparencia”.

Para De Michele “es clave asegurar que la información pública sea pública”, y si bien destacó que todos los países en la región tienen leyes en ese sentido, todavía hay “falta una transparencia focalizada, a nivel sectorial, que es más compleja que los diseños de acceso a la información genéricos". E invitó a analizar “qué tipo de transparencia se tiene que poner a disposición de todos, cuando se maneja un sistema de compras públicas”.

Opinó que “la tecnología es un enorme facilitador de la acción colectiva y permite que todos usen esa información de manera constructiva”, y puso como ejemplo la plataforma en Paraguay “Rindiendo Cuentas”. Desarrollada junto con el BID, “permite que todas las personas vean los gastos completos de los recursos destinados a la pandemia, y permite hacer un seguimiento de USD 1.6 millones que el Estado paraguayo puso a disposición. Tiene información geo-referenciada con los lugares donde se están haciendo estos gastos y está estructurada bajo un diseño de datos abiertos", según explicó el experto del BID.

Tras destacar esa experiencia, sostuvo que “en muchos países, la necesidad se convirtió en algo positivo y muchos gobiernos combinaron reglas de acceso a la información con tecnología para transparentar el uso de recursos públicos".

La plataforma desarrollada en Paraguay “Rindiendo Cuentas”, por el gobierno del vecino país junto con el BID.
La plataforma desarrollada en Paraguay “Rindiendo Cuentas”, por el gobierno del vecino país junto con el BID.

La importancia de la ética judicial

En el segundo panel, Nicolás Durrieu, socio de Durreiu Abogados, entrevistó a Armando Andruet, presidente del Tribunal del Tribunal de Ética Judicial del Poder Judicial de Córdoba, y a María del Carmen Battaini, miembro del Grupo Asesor presidencial para la reforma judicial y presidenta de la Junta Federal de Cortes y Superiores Tribunales (JUFEJUS).

“Los jueces y funcionarios judiciales tenemos exigencias mucho más precisas. No es como para los demás ciudadanos, para quienes lo que no está prohibido, está permitido”, comenzó Battaini. Tras destacar que “la mayoría de las provincias argentinas tiene un código de ética en sus poderes judiciales y asociaciones de magistrados”, le cedió la palabra a Andruet para que cuente la experiencia de Córdoba.

Armando Andruet y María del Carmen Battaini, en diálogo con el abogado Nicolás Durrieu.
Armando Andruet y María del Carmen Battaini, en diálogo con el abogado Nicolás Durrieu.

El presidente del Tribunal de Ética Judicial del Poder Judicial de esa provincia explicó cómo funciona este organismo. “No es un tribunal disciplinario, potestad que está dentro del ámbito del Tribunal Superior de Justicia de la provincia, sino que mira comportamientos impropios de los magistrado, que luego pueden convertirse en una tema disciplinario. Nuestra competencia es deontológica, no disciplinaria”.

Está conformado por tres ex magistrados y dos ex abogados de la matrícula. “Brindamos una recomendación, y si hay algún hecho grave, lo remitimos al Tribunal Superior para que prosiga la actuación. Nos ha ayudado a resolver muchos de los problemas y ayudó a ir generando confianza en la práctica judicial”, opinó.

Ambos expositores se refirieron luego al vínculo que deben tener los magistrados con las redes sociales. "El juez es juez siempre, tiene que ser fuerte y tener coraje. Si entroen una red social, mi vida privada es también es pública, lo que puede generar una reacción disvaliosa. Tenemos una gran responsabilidad, y tenemos que aplicar la prudencia y la fortaleza, señaló Battaini.

Andruet, en tanto, se refirió a los límites de la libertad de expresión que tienen los jueces y la “delicada distancia” entre su vida pública y privada. “Los jueces no tienen la misma libertad de expresión que tienen todas las personas, tienen un derecho disminuido en función del cargo que ocupan. El mundo de las redes ha venido a perforar esto que no se discutía. Los jueces deben entender que no tener prohibición de estar en las redes, no significa que puedan hacer todo lo que se les ocurra”, advirtió.

“Este mundo de las redes ha generado una terrible confusión, al punto tal, que la mayoría de los poderes judiciales no ha tenido una verdadera comprensión sobre cómo ubicarse frente a ellas. No es un problema de Argentina, es del mundo”, concluyó.

La cultura ética empresarial

Promediando la mañana, la siguiente exposición estuvo a cargo de Paula Altavilla, directora para la Región Sur de Whirlpool, en una charla con Juan Vaquer, de JP O’Farrell, y estuvo referida a los desafíos post pandemia en la cultura ética empresarial.

Paula Altavilla, directora para la Región Sur de Whirlpool, en la charla con Juan Vaquer, de JP O’Farrell.
Paula Altavilla, directora para la Región Sur de Whirlpool, en la charla con Juan Vaquer, de JP O’Farrell.

Altavilla afirmó que “la imagen corporativa se construye con valores” y que si bien es difícil de medir cuando es positiva, “tiene un impacto muy significativo cuando se pierde”. Por su experiencia, destacó que “hoy se pone más énfasis en los principios y valores, que en los controles”, ya que estos “son procesos son muy dinámicos”.

También sostuvo que el rol del líder de la empresa en este campo es “indelegable” y recomendó poner “foco en la comunicación para transmitir ética e integridad”. Y agregó: “Es clave que haya consistencia entre lo que se dice y se hace. Más allá de escucharnos, la gente nos mira”.

Asimismo, consideró que es fundamental “incorporar todo lo que tiene que ver con compliance a la hora de pensar en evaluaciones de desempeño, en bonos de las personas, y tener tolerancia cero a la hora de evaluar conductas inapropiadas”.

Vaquer señaló que él dividía las violaciones en la integridad en dos tipos: las de índole personal, y las que son en beneficio de la compañía. “Estas últimas son las que más me preocupan, pueden generar consecuencias más graves a largo plazo para la empresa. Lo pongo en el contexto de un país que no se caracteriza por una cultura de cumplimiento arraigada”. Y en ese sentido le preguntó a Altavilla: ¿Cómo se hace para forjar cultura empresarial que desaliente todo tipo de transgresiones, incluso las que son en beneficio de la compañía, en un contexto que no castiga en general al que rompe las reglas?

Es muy difícil crear una cultura de integridad si se es íntegro para algunas cosas, pero no para otras. El tango Cambalache refleja esta creencia arraigada. Pero, en un contexto como el nuestro, debemos forjarla. Hay una coincidencia muy fuerte entre mayor transparencia y mayor desarrollo. Chile y Uruguay son los más transparentes de la región, según Transparency International, y tiene un mejor PBI per cápita. Toda compañía que quiera crecer y ser sustentable necesita abrazar la integridad como valor insoslayable”, respondió la ejecutiva de Whirlpool.

Victoria Zolezzi, directora de Legales y Compliance de Roche Argentina, y Florencia Crespo, gerente de Compliance de Cervecería Quilmes.
Victoria Zolezzi, directora de Legales y Compliance de Roche Argentina, y Florencia Crespo, gerente de Compliance de Cervecería Quilmes.

Ya cerca del final, Victoria Zolezzi, directora de Legales y Compliance de Roche Argentina, y Florencia Crespo, gerente de Compliance de Cervecería y Maltería Quilmes hablaron sobre la necesidad de readaptarse con la pandemia y los desafíos del trabajo remoto.

“Hay que repensar la articulación público-privada. Las interacciones con funcionarios públicos deben darse con mucha transparencia. Creemos que el mensaje es muy fuerte: la integridad vale la pena”, sostuvo Zoletti. Y contó que el lema de Roche Argentina este año fue “La integridad es tendencia, seguí siendo influencer”.

Por su parte Crespo advirtió que “la urgencia de retomar la senda normales de los negocios en la post pandemia, no implica hacer las cosas rápido y no hacerlas bien. Es fundamental mantener procesos de compliance”. Y en ese sentido, aseguró que así lo internalizaron Quilmes: “Hacer lo correcto, sin tomar atajos, es nuestra premisa fundamental. No puede hacer ningún esfuerzo de venta si no se hace de acuerdo con nuestros principios éticos”.

La ética e independencia periodística

La primera jornada del evento concluyó con una intervención del periodista cordobés Adrian Simioni, de Cadena 3, sobre la ética periodísticas y las responsabilidad de los profesionales de los medios en la construcción del debate público.

También abordó el problema del financiamiento de los medios en el contexto de la crisis actual. “Hay lugares donde la dependencia donde los medios tienen una tremenda dependencia del poder político local, y una tremenda condicionalidad en el contenido. La crisis financiera agrava la posibilidad de autonomía de las empresas periodísticas, base fundamental para la independencia periodística y para tener un comportamiento más ético”.

El evento cerró al mediodía con una reflexión de Hugo Juri, rector de la Universidad Nacional de Córdoba, quien desde su condición también de médico, se refirió a los dilemas éticos que surgen alrededor del COVID-19 y el desarrollo de las vacunas para enfrentarlo.

Hugo Juri, rector de la Universidad Nacional de Córdoba, cerró las exposiciones del primer día, en diálogo con Alejandro Díaz, CEO de AmCham.
Hugo Juri, rector de la Universidad Nacional de Córdoba, cerró las exposiciones del primer día, en diálogo con Alejandro Díaz, CEO de AmCham.