Carlos-Rosenkrantz, presidente de la Corte Suprema.
Carlos-Rosenkrantz, presidente de la Corte Suprema.

En un discurso leído en tono neutro, Carlos Rosenkrantz fijo su posición sobre el rol de la Justicia sin importar las coyunturas electorales o el poder propio de los acusados en los tribunales. “Estoy afirmando que los jueces debemos esforzarnos para decidir del modo en que quede fuera de toda duda, para cualquier ciudadano razonable, que la decisión que se adopta no es la que pueden sugerir nuestras preferencias políticas, ideológicas o morales sino que es la impuesta por el derecho de nuestra comunidad”, sostuvo el presidente de la Corte Suprema en la última jornada del Coloquio de IDEA.

A diferencia de otras actividades en IDEA, Rosenkrantz estuvo solo en el escenario y fue aplaudido al comienzo de su discurso y, un poco más fuerte, al terminar su participación de 25 minutos. “Es cierto que algunos ven a esta idea con suspicacia. Piensan que en el derecho no tiene respuestas unívocas y que, por ello, los jueces siempre imponen sus preferencias políticas, ideológicas o morales usando la coartada de que están aplicando el derecho”, completó su opinión el titular de la Corte.

“Los empresarios tienen la principal responsabilidad de mostrar que cumplen siempre con el derecho", dijo Rosenkrantz.

A diferencia de otras oportunidades, Rosenkrantz fue el único titular de un poder del Estado que llegó hasta el Coloquio de IDEA. No solo eso, pese a que hay elecciones en nueve días, ningún candidato presidencial -con excepción de Roberto Lavagna- participó de los debates organizados en el hotel Sheraton. Mauricio Macri, en campaña por Corrientes, aceptó salir por vía conferencia al cierre de las jornadas.

Carlos-Rosenkrantz, presidente de la Corte Suprema
Carlos-Rosenkrantz, presidente de la Corte Suprema

Además de puntualizar la responsabilidad legal de los empresarios -una señal explicita tras estallar la Causa de los Cuadernos-, el presidente de la Corte fijo su posición respecto a la importancia de las empresas como resorte fundamental de las sociedades modernas.

“Dado que las empresas tienen este rol crucial, nuestro país debe dejar de pensar en las empresas con las lentes de la ideología. Sin empresas y sin empresarios ningún país puede desarrollarse. Las empresas y los empresarios son actores claves en el desafío que a los argentinos nos plantea el desarrollo”, dijo Rosenkrantz ante los empresarios que llegaron al auditorio de IDEA.

El titular de la Corte estableció en su discurso la importancia de las compañías para los procesos productivos, y agregó que las empresas tienen que ser constantes para cumplir con sus propios objetivos y las metas más importantes de la sociedad.

“La especial responsabilidad que tienen las empresas es que no solo deben tener un compromiso con el acatamiento voluntario del derecho sino que dicho compromiso debería ser siempre constante. En efecto, las empresas son muy visibles y contribuyen a modelar la cultura de una sociedad", señaló Rosenkrantz.

Casi al finalizar su discurso, el presidente de la Corte hizo referencia a la predictibilidad de las compañías y lo vinculó con la aplicación del derecho en el siglo XXI. Rosenkrantz sostiene que la administración del derecho no puede tener subas y bajas acorde al escenario político y que los jueces tienen que tener conductas estables con relación a la norma sin importar los factores de poder que puedan impactar en las causas abiertas.

“La predictibilidad es indispensable porque hace posible la confianza, lo que, a su vez, facilita la cooperación. La calidad de una sociedad está determinada por la intensidad con la que confiamos los unos en los otros. Nuestros modos de interacción con los demás, y por consiguiente nuestro bienestar como comunidad, dependen fundamentalmente de que creemos las condiciones en las que la confianza impere”, sostuvo el titular del alto tribunal ante los empresarios que lo escucharon en un cerrado silencio.

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