En septiembre de 2017 el representante de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) Jorge Catagneris, con el apoyo de la Embajada Argentina en La Paz, inició gestiones para introducir en el país vecino a los remozados aviones de entrenamiento avanzado y ataque liviano Pampa III. En aquella oportunidad, se sentaron las bases para que –hacia fines de ese año- en una reunión entre Mauricio Macri y Evo Morales, se intentara rubricar algún acuerdo al respecto, habida cuenta de que Bolivia ya no cuenta con sus aviones T33 y se ha quedado virtualmente sin sistemas de armas capaces de efectuar tareas de interceptación de vuelos irregulares. De hecho, en abril de este año, Morales tomó contacto con las aeronaves en la base aérea de "El Palomar" y quedó gratamente impresionado por las prestaciones de estas aeronaves militares.

Luego de la visita, Macri y Morales volvieron sobre el tema en medio de una agenda donde se abordaron temas relacionados con la provisión de gas natural entre otros. Concretamente, y merced a una iniciativa de Gustavo Lopetegui, la intención de Argentina era ofrecer, en principio, una unidad de las modernas aeronaves a cambio de un sobrecumplimiento por parte de Bolivia en la provisión de gas licuado a la red nacional y posteriormente avanzar con la venta de al menos otras dos aeronaves.

Sin embargo, a pesar de las intenciones argentinas y del entusiasmo demostrado por el mandatario boliviano, el tablero político internacional parece estar moviendo las fichas para que la operación comercial que se pretende realizar bajo la forma "Estado a Estado" corra el riesgo de naufragar.

En la actualidad Bolivia no mantiene relaciones diplomáticas con Israel. Lo mismo sucede con Cuba y Venezuela. Como contrapartida, la administración de Benjamín Netanyahu y el gobierno de Macri gozan de excelentes relaciones diplomáticas y personales.

En los últimos tiempos, el cada vez mayor acercamiento de Evo Morales con el régimen Iraní, ha generado un resquemor creciente en las autoridades israelíes y en la comunidad judía del vecino país. En forma paralela, desde Jerusalén se han dado señales más que claras acerca del repudio al régimen chavista que encabeza Nicolás Maduro, haciéndolo extensivo a sus aliados latinoamericanos.

En este contexto, la Argentina, en forma preliminar a cualquier pacto de transferencia de tecnología militar producida en el país a otro estado soberano, debe necesariamente solicitar acuerdo a todas las potencias extranjeras que aportan tecnología para el montaje de un sistema de armas.

Para el caso de los Pampa III, toda la aviónica (instrumental de vuelo) es de origen israelí, lo que obligó a la Cancillería a cursar la correspondiente comunicación a efectos de obtener la aprobación necesaria para avanzar en esta operación.

Si bien hasta el momento las autoridades israelíes no se han pronunciado, en las últimas horas Evo Morales dio un nuevo y contundente paso en su acercamiento al régimen islámico de Irán al suscribir un memorando de entendimiento con el canciller Mohammad Rezá Nematzadé, mediante el cual Teherán proveerá al menos 8 drones militares para vigilancia del espacio aéreo y componentes electrónicos para inteligencia estratégica.

Evo Morales y Javad Zarif (AFP)
Evo Morales y Javad Zarif (AFP)

Fuentes del Ministerio de Defensa dejaron saber a Infobae que este acuerdo ha generado preocupación a nivel local, ya que presupone un nuevo escollo para conseguir la insoslayable aprobación del gobierno de Netanyahu respecto a los Pampa III. No escapa además a las autoridades argentinas, que otros proveedores de insumos para estas aeronaves como lo son Francia e Inglaterra, pudieran poner algún reparo a la luz del cada vez mayor alineamiento de Morales con el tradicional enemigo israelí.

Días pasados, en diálogo exclusivo con Infobae, el presidente de FAdeA Antonio Beltramone dejó en claro la extrema prolijidad con la que, tanto desde la empresa en particular y además por parte de los ministerios intervinientes, se toman todos los recaudos de rigor cada vez que se encara una negociación internacional. Además, el funcionario remarcó que buena parte del material que se utiliza en la fabricación de estas aeronaves es de procedencia extranjera, estando la empresa abocada a la tarea de ir reduciendo paulatinamente el porcentaje de material importado.

"Si finalmente Israel no impone el veto que por norma internacional puede hacer, estamos en condiciones de proveer la primera aeronave en el cortísimo plazo, la línea de producción en FAdeA funciona a la perfección, pero la última palabra no la tenemos nosotros", aclararon desde el Ministerio de Defensa.

En la actualidad, Bolivia intenta recuperar el control de su espacio aéreo mediante la implementación de un nuevo sistema integrado de radares de origen francés y con la puesta en funcionamiento del "Comando de Seguridad y Defensa del Espacio Aéreo, no obstante, se torna perentorio para el país del altiplano equipar a su fuerza aérea la que hoy virtualmente esta impedida de ejercer tareas de disuasión e interceptación de aeronaves furtivas y sus cielos se encuentran a merced del narcotráfico internacional.