Horas después del debate en el Senado que tuvo a la ex presidenta Cristina Kirchner como protagonista central, y en medio de las negociaciones con la oposición por el Presupuesto 2019, Mauricio Macri recibió a última hora de la tarde de este jueves a los legisladores del oficialismo para bajar línea en un escenario de ajuste y "tormenta" de la economía e inyectar optimismo puertas adentro.

"El camino que tomamos es el único posible. No hay otro, las otras alternativas fracasaron. No es fácil, tenemos que tener un país basado en estructuras sólidas", aseguró el Presidente frente a los diputados y senadores de Cambiemos que llegaron a Olivos pasadas las 7 de la tarde.

Según el testimonio de varios de los presentes, el encuentro sirvió para bajar un mensaje de unidad y para ratificar el rumbo del Gobierno. No hubo espacio para la autocrítica. El del Presidente fue un mensaje corto y previsible, como de costumbre. Trató de inyectar optimismo ante un staff que está atravesado por una alta dosis de incertidumbre y desmotivación. A pesar de eso, hubo buen clima.

Macri, de buen humor, se fotografío con todos en grupo y con la mayoría por separado. Varios de los legisladores se entretuvieron con los choripanes y los sándwiches de carne.

"Hay que tener un presupuesto equilibrado", pidió el jefe de Estado en vísperas de la discusión del proyecto que entrará al Congreso a mediados del mes próximo y que promete un debate tenso y con final incierto. Durante estas semanas, en la Casa Rosada hubo incesantes reuniones con la oposición para negociar la ley, en un escenario de profundo ajuste.

Primero hicieron la foto de rigor, cerca de las 8 de la noche. Mario Negri, jefe del bloque en Diputados, inauguró los discursos. Lo siguió Luis Naidenoff, su par en la Cámara alta. Después fue el turno de Macri. Elisa Carrió fue la única ausente, justificada por el fallecimiento de Diego, su hijastro, a quién despidió esta mañana en Resistencia, Chaco, tras años de lucha contra una cruel enfermedad.

"Hoy las cosas funcionan como tienen que funcionar, con independencia de poderes", agregó el líder del PRO mientras todavía se sucedían los allanamientos del juez Claudio Bonadio en propiedades de Cristina Kirchner, en el marco de la investigación en la que la ex Presidenta está imputada como presunta jefa de una asociación ilícita, acusada de recibir coimas de empresarios de la obra pública.

El encuentro se dio además en medio de las profundas heridas que todavía sobrevuelan tanto en el interbloque de Diputados como en el del Senado por la discusión alrededor del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Tal fue la grieta en el seno de la alianza de gobierno que el propio Macri pidió retrasar el anuncio de presentación del nuevo Código Penal, previsto para el martes pasado, en duda por la inclusión o no de la despenalización de la mujer en casos de abortos no punibles.

No hubo menciones de Macri al tema, aunque dijo, al pasar, que había que trascender los "debates individuales".

Esta mañana, en declaraciones a una radio de Santa Fe, el jefe de Estado había dicho que la causa de los "cuadernos de las coimas K", que ya reúne a más de una docena de empresarios arrepentidos, iba a "profundizar la recesión económica".

Macri estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el secretario General, Fernando de Andreis, y los ministros Guillermo Dietrich, Alejandro Finocchiaro, Javier Iguacel, Carolina Stanley y Adolfo Rubinstein.