La madrugada del sábado, los vecinos del barrio La Lomada, uno de los más exclusivos de Pilar, se sorprendieron con el despliegue de efectivos de la Policía Federal. Por orden del juez Claudio Bonadio, los policías allanaron durante varias horas la casa donde vivía Claudio Uberti, quien ayer se convirtió en el último detenido en la causa de los cuadernos de las coimas K. Infobae accedió a las imágenes de la mansión, valuada en al menos 600 mil dólares.

"Lo veíamos seguido lavando el auto, vivía solo con una mujer joven y tenía dos coches medianos", contó un vecino a Infobae. Como otros ex funcionarios, Uberti mantenía un perfil muy bajo. "No hablaba con nadie, lo más extraño era que día por medio entraba una camioneta pequeña", agregó otro vecino del barrio.

El allanamiento en la casa, identificada con el número 216, duró al menos ocho horas. Cuando se fueron, los policías colocaron fajas de clausura en las puertas con los detalles del juzgado y el número del expediente judicial. Sin embargo, anoche las fajas ya no estaban y había gente dentro de la vivienda, contaron las fuentes.

La propiedad donde vivía Uberti hace al menos dos años no figura a su nombre. Según los registros de expensas a los que tuvo acceso Infobae, la casa está a nombre de una sociedad denominada Montecristo SA. En principio, esa firma no tiene vinculación directa con el ex funcionario.

Por esa casa, con una enorme cochera y pileta, Uberti pagó en julio 7774,53 pesos de expensas y no arrastraba deuda.

En la madrugada del sábado había trascendido que hubo un allanamiento en Ayres del Pilar, otro barrio privado premium de la zona. Pero fuentes oficiales confirmaron a Infobae que el único procedimiento fue en La Lomada, a 3 kilómetros del barrio Mapuche, donde tiene su casa Roberto Baratta.

El ex director ejecutivo del estratégico Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI) estuvo prófugo durante el fin de semana y recién se presentó ayer a la tarde en la fiscalía a cargo de Carlos Stornelli. Se lo vio con varios kilos de sobrepeso, lo que le permitió camuflarse en el barrio La Lomada.

El nombre de Uberti, conocido como el "embajador paralelo" de la Argentina ante Venezuela, figura en varios de los cuadernos del chofer Oscar Centeno y fue mencionado de manera directa por Luis Betnaza, directivo de la empresa Techint.

Concretamente, ese empresario declaró que Uberti le pidió dinero para que el gobierno argentino intercediera ante Hugo Chávez por la delicada situación del personal de las empresas que el grupo Techint tenía en Venezuela.

Luego de su declaración, Uberti acordó convertirse en el próximo "arrepentido", según confirmó anoche el fiscal Stornelli en una entrevista con TN, aunque el acuerdo todavía debe ser homologado por el juez Bonadio.