Instalar un lavarropas, comprar mesas y sillas, arreglar la señal de internet, controlar al jardinero, colocar luces y hasta prender la calefacción el día anterior para que Roberto Baratta y su familia no pasaran frío cuando llegaban al lugar. Durante años, el chofer Oscar Centeno se encargó del mantenimiento de la casa de su jefe en el country Mapuche, en Pilar. Según el contenido de los cuadernos, Baratta alquiló distintas propiedades hasta que construyó su propia casa en 2012. Para ocultarla, la puso a nombre de su madre, Marta Rosa Girola, de 69 años. Documentos oficiales a los que accedió Infobae revelan que la propiedad tiene 297 metros cuadrados cubiertos y una pileta de 48 m2. Lo más importante no está en los papeles: los vecinos aseguran que se usaba para almacenar dinero. Y destacan las medidas de seguridad dispuestas por el valijero K.

Las anotaciones de Centeno sobre el country Mapuche, uno de los más tradicionales de Pilar, se remontan al menos a 2008. El 14 de octubre de ese año, el chofer lleva a la mujer de Baratta al lugar para "buscar alquiler". Un año más tarde, Centeno despliega distintas tareas para equipar la casa elegida.

"7-11 (de 2009). Salir de mi casa y fui al country Mapuche a la casa que alquilo el Lic, lo esperé hasta que llegaron y nos pusimos a arreglar las luces, conectar las TV, fui al lavadero y a EASY, y a las 16.30 me fui a casa".

El 11 de noviembre de 2009, Centeno deja asentado en sus cuadernos que junto a "Nelson y Javier" arreglaron las luces exteriores, compraron un lavarropas y lo instalaron.

Dos días después, los mismos protagonistas se encargan de "codificar la señal de internet".

"9.15. Ministerio fui a Ugarte y colectora de Panamericana a esperarlo a Javier y al hermano para llevarlo al country de Mapuche a codificar la señal de internet en la casa que alquilo el Lic, luego regresamos y los deje en Munro. Nuevamente regrese al ministerio".

El 15 de noviembre de 2009, el clima le juega una mala pasada al ex funcionario K. Según los cuadernos, se le inundó la casa y tuvo que mudar sus pertenencias a su departamento en Capital Federal. Al día siguiente, Centeno se encarga de llevar una escribana de la zona para que realice un acta y constate los daños ocasionados. En la escribanía elegida por Baratta dijeron, ante una consulta de Infobae, que la escribana "se jubiló dos años después de ese trámite".

Finalmente, Baratta rescindió el contrato de alquiler y recibió 43 mil pesos por los daños. Al mismo tiempo, comienzan los viajes a Pilar para buscar una nueva casa, siempre en el mismo barrio. Cuando puede, Centeno anota a un costado que recorre 50 kilómetros para luego facturar el viaje.

Cansado de alquilar, el valijero de los Kirchner se construyó su propia casa, identificada con la partida 121226. Los registros oficiales a los que accedió este medio revelan que la obra se hizo durante 2012. Se declararon 296,90 m2 cubiertos, 36,3 m2 semi cubiertos y 48 m2 de pileta.

Las imágenes del drone de Infobae permiten ver un enorme solarium privado, en el primer piso, a la salida del dormitorio principal, la pileta rectangular, y las dimensiones del terreno, de 801 m2, justo en una esquina del barrio.

La vista aérea también muestra que la casa estuvo ocupada hasta hace muy pocos días y está en perfecto estado. En la galería quedaron tirados los juguetes de los chicos, a un costado de la cucha del perro.

La construcción de la casa se hizo casi en secreto. Los vecinos todavía recuerdan que se colocó una media sombra más alta para que nadie pudiera ver el avance de la obra. Es más, algunos se arriesgan a afirmar que en el lugar se guardaba dinero. "La casa tiene cámaras de seguridad, un portón especial y luces en todo el frente, nadie tiene esas medidas de seguridad acá adentro", cuenta un vecino que pide mantener su anonimato.

Una vista de la casa desde el portón de ingreso.
Una vista de la casa desde el portón de ingreso.

La teoría de la supuesta bóveda fue ratificada en Tribunales por la ex mujer de Centeno, Hilda Horovitz, que estuvo en el lugar varias veces para compartir festejos familiares. "Bonadio ordenó romper la casa (a fines de 2017). Picaron los techos, los pisos, las paredes, arrancaron los bajo mesadas y las alacenas y no había ninguna bóveda. Es una persona que tiene fantasías", se quejó el abogado de Baratta, Juan Pablo Alonso, días atrás en una entrevista con Ernesto Tenembaum y Gustavo Gravia.

Aunque está hace varios años en Mapuche, Baratta casi no tuvo contacto con sus vecinos y rara vez se mostraba por el barrio. "Venía muy poco y se manejaban con mucha discreción", coinciden los vecinos.

El "valijero" también se encargó de ocultar la propiedad en los registros oficiales. La casa de Pilar nunca figuró en las declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción. A partir de 2010, Baratta solo incluyó el 50% de su departamento, en José Hernández al 2000. Actualmente, la construcción de esa casa en Pilar cuesta al menos 400 mil dólares, incluyendo el terreno.

El chofer siempre estuvo a cargo del mantenimiento. A fines de 2015, en el cuaderno 8, escribió: "Dejo aclarado que todos los viernes voy a la quinta del licenciado Baratta que tiene en Curahué 10, Mapuche, a controlar el personal de limpieza y jardinería y en estos días los retiros de dinero Nelson lo hace con otro chofer y también a veces vienen gente en la oficina del licenciado a traer dinero".