El Gobierno mostró satisfacción por la baja en la pobreza y preparó el terreno para la inflación de marzo

En el oficialismo descuentan que el índice que difundirá el INDEC en dos semanas será mayor al esperado

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La última actividad oficial de Mauricio Macri antes del descanso de Semana Santa en Chapadmalal dejó una sensación de satisfacción en el Gobierno. Tal vez fue esa sensación la que llevó a Alejandro Finocchiaro, Carolina Stanley, Jorge Triaca y Emilio Basavilbaso, los cuatro funcionarios que se ubicaron al costado del Presidente, a ensayar un tímido aplauso después del estudiado discurso presidencial sobre la pobreza, apoyado por dos pantallas que le daban letra al jefe de Estado.

Julieta Herrero, la directora de Discurso de Casa Rosada, iba y venía por el quincho de la residencia de Olivos. Fernando de Andreis, secretario General de la Presidencia, y Gustavo Lopetegui, uno de los vicejefes de Gabinete, siguieron el anuncio detrás de las cámaras. Marcos Peña hizo lo propio pero desde su oficina, en el chalet en el que trabajan varias veces por semana.

Macri recibió este miércoles la significativa baja en las cifras de pobreza e indigencia después de una seguidilla de números alentadores de las últimas semanas que él mismo se encargó de resaltar en su discurso, como el índice de desempleo, el crecimiento de la economía y el ritmo sostenido de la construcción.

En Olivos saben sin embargo que la sucesión de buenas noticias -que justifica, según el Gobierno, el sendero gradualista que incluso genera grietas internas- tendrá un inevitable tropiezo dentro de dos semanas, cuando el INDEC oficialice la inflación de marzo, que en el oficialismo descuentan que será mayor a la esperada. Un sube y baja constante.

En febrero, el número había sido del 2,4%. En enero, 1,8%. La de este mes rondaría mucho más cerca de la primera cifra.

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Alimentada no solo por la escalada del dólar. También por los últimos aumentos de tarifas. Este mediodía, por caso, antes del anuncio de la pobreza, el ministro Juan José Aranguren dio cuenta de que a partir del próximo mes empezarán a regir aumentos de hasta 40% en las tarifas del gas. Gran parte de las preguntas de los periodistas acreditados en la conferencia de ayer por la tarde apuntaron hacia ese lado.

En el propio gobierno reconocen que la inflación da más trabajo de lo esperado. A pesar de la alineación de gremios de peso, como la UOCRA, que cerraron sus paritarias en torno al 15%, la meta fijada por Casa Rosada que pocos creen que se pueda cumplir a fin de año.

En ese sentido, el rol de Triaca es relevante. El ministro de Trabajo se retiró sin hacer declaraciones después del anuncio de Macri. Un rato antes, la Justicia había dispuesto la intervención de OCA, una empresa vinculada estrechamente a Hugo Moyano.

Triaca fue uno de los que seguía en Olivos mientras caía la tarde. Pasada las 17, el diputado Pablo Tonelli, clave en el Consejo de la Magistratura de Nación, hizo su ingreso en la quinta presidencial. Los últimos movimientos antes del fin de semana largo, que tendrá a Macri, a Peña y a la gran mayoría de los ministros y secretarios de Estado lejos de la ciudad de Buenos Aires.

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